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Toledo Sande: “Martí es un asunto muy serio para tomarlo a la ligera”. Por: Paquita de Armas Fonseca*

Cesto de llamasTiempo atrás leí Cesto de llamas, de Luis Toledo Sande, de un tirón. Luego, con calma, fui paladeando este acercamiento biográfico a José Martí. En ambos casos mi disfrute fue inmenso, tal vez porque amo las biografías —las bien escritas, por supuesto—. Por eso, me alegró mucho la noticia de que la Editorial Ciencias Sociales re-editara Cesto de llamas, que se presentó como parte de la programación de la Feria del Libro en el Centro de Estudios Martianos el 15 de febrero, junto con Ensayos sencillos sobre José Martí, volumen formado por textos del mismo autor; algunos de ellos anteriores a Cesto de llamas, otros posteriores, y los hay que se publican, por primera vez.

El autor, un fino espadachín con la ironía, confiesa padecer un “síndrome de Monk editorial”, y por eso ambos libros son y no son iguales a sus escrituras originales, porque Toledo Sande, cual orfebre de la palabra, les ha pasado la mano buscando la palabra justa y el lugar exacto que debe ocupar. Sin embargo, es mejor que este ensayista, poeta y narrador cuente sus peripecias como escritor:

Casi diez años atrás, en una entrevista me comentaste que Cesto de llamas tendría otra edición. ¿Esta que se presentó en la Feria, cuál sería? ¿Qué ha pasado con ese libro en la última década?

Ese libro sigue dándome alegrías, y lectoras y lectores movilizan mi gratitud cuando menos lo espero. La gratitud puede responder a muy diversos resortes. Imagínate que la entusiasta Patricia Rojas, a quien le dediqué un ejemplar en la Casa Natal de José Martí cuando en enero de 1997 se presentó allí la primera edición —con una concurrencia que me emocionó a fondo—, ha dicho en público que un nieto suyo, entonces niño de unos ocho años, estaba disgustado con el autor de Cesto de llamas porque, siendo amigo de Martí —en vida del Héroe, suponía el niño, por el texto—, no lo había ayudado a librarse de la cárcel y las canteras. ¿Qué puedo decirte? Si hace una década de la entrevista que citas —la recuerdo en lo esencial, pero no en sus detalles—, entonces no se habían hecho dos de sus ediciones en español que vinieron luego (una en La Habana, otra en Caracas) ni las publicadas en inglés y en chino. Ahora suman, en las tres lenguas, nueve ediciones, algo que no se me habría ocurrido imaginar en medio de la prisa febril con que tuve que escribir el texto entre el 28 de diciembre de 1994 y el 28 de enero de 1995, ¡un mes! Tal vez deba aclarar que en ello me ayudaron los años, más de 20, que llevaba leyendo a Martí, durante los cuales se formó dentro de mí la imagen de él que pasé al papel. Después de todo, lo esencial de una biografía es dar lo más fielmente posible la imagen de un ser humano. Ya vendrán otras biografías, de miles de páginas y centenares de notas quizá; pero esa no fue la que se me pidió, ni lo que más urgente me parecía ofrecerle al público. A esas cuestiones, y a otras, me refiero en el “Pórtico”.

¿Has ampliado, o modificado, algún capítulo de esta propuesta sobre nuestro Apóstol?

Ninguna edición de esa biografía es exactamente igual a las anteriores. Me parece que todas conservan —y no me gustaría que el libro lo perdiera— el aliento de un texto escrito en un rapto, como de veras fue. Pero soy obsesivo con los textos, como me parece que debo ser, aunque el torero cordobés Guerrita dijo que “ca uno es ca uno y hace su cauná”. Padezco lo que en broma y en serio he llamado “síndrome de Monk editorial”, y Martí es un asunto muy serio como para desentenderse de él o tomarlo a la ligera. Todas las ediciones anteriores, una tras otra, tuvieron modificaciones, y al cabo de casi 20 años de escrito el original la nueva edición incluye, además, algunas actualizaciones reclamadas por el estado de las investigaciones, que no cesan, ni deben cesar.

Conozco por experiencia propia lo que es navegar en la vida de un hombre excepcional, ¿estará Martí siempre en ti? ¿Por qué esa suerte de fantasma hasta que cierres los ojos?

Bueno, la imagen del fantasma tiene su prestigio, sobre todo desde que Carlos Marx y Federico Engels, erguidos entre la ciencia y la sabia ironía, dictaminaron que entonces, cuando ellos escribieron El manifiesto comunista, el fantasma del comunismo recorría el mundo. Por cierto, el riguroso catedrático y ensayista español Julio Rodríguez Puértolas ha visto una relación directa entre esa máxima —esa realidad— y el crecimiento de la literatura fantástica, o de misterio, o de horror, en la Europa donde la burguesía sentía que su poder peligraba. Pero en el caso de Martí prefiero hablar de espectro de luz: “Vengo del sol, y al sol voy”, dijo de sí mismo, y con razón. Escogió para su frente “la estrella que ilumina y mata”, y se sabía “soldado de la luz”. Seres como él, ¿han abundado mucho? Y si nuestro país ha dado uno de esa talla, de esa sobrecogedora integralidad, ¿por qué no tratar de convivir con él, como quería la niña de quien hablo en el “Pórtico” de la biografía? Eso no supone ni querer reducirlo a patrimonio local, cuando estamos ante un universo, ni convertirlo en un breviario de citas. Sería empobrecerlo, y mucho tiene que enseñarnos todavía, y tendrá, y mucho tenemos que aprender de él. Su grandeza apenas empieza a sospecharse en el mundo, y entre nosotros mismos está lejos de conocerse como él merece y nosotros necesitamos.

LTSEnsayos sencillos sobre José Martí, ¿es una antología de tus textos sobre el Héroe Nacional cubano o incluye tus otros acercamientos a ese hombre de quien quieres absorber toda la luz?

¡Eso está mucho mejor! Es con la luz con lo que debemos asociarlo: la llevaba dentro y la prodigaba, sin que menguara en él, como lo vio el Rubén Darío de Los raros. Hoy sigue ofreciéndola. Pero Ensayos sencillos contiene solamente algo más de 20 de los textos que había escrito cuando hice la selección, y que no aparecen en ninguno de mis libros anteriores. Después de organizar el volumen he escrito otras páginas acerca del más universal de nuestros pensadores, del mayor de nuestros poetas, de nuestro mejor maestro de ética. Pero no siempre él es el tema directamente: a menudo es —volvamos al vocablo que lo representa— la luz para ver nuestra realidad y reflexionar sobre nuestro presente y nuestro futuro, sin excluir preocupaciones, desvelos, angustias. Ese es el camino de una serie de artículos como “Detalles en el órgano”, publicados originalmente en Cubarte y no pocas veces reproducidos en otros sitios. Van por 15, y cada uno tiene su título propio; pero llevan, además de su número, el subtítulo citado, que remite a una afirmación estampada por Martí en un cuaderno de apuntes, en España, cuando contaba solo 18 años: “Un detalle en el órgano es a veces una revolución en el sistema”.

En este volumen “caminas” de la poesía a la prosa martiana y te adentras en observaciones polémicas sobre el autor de los Versos sencillos, ¿cuánto contribuyen estos debates a desentrañar ese “misterio que nos acompaña”?

¿Qué hacer con un océano de sabiduría sin fondo, como él, que encarna, en la mejor estela renacentista —bueno, él fue nacimiento permanente, incluso, si no sobre todo, al morir en combate—, una actitud abarcadora inapresable en los lindes tramposos del positivismo y del pragmatismo, que no por gusto nació, como sistema de pensamiento, al servicio orgánico del sistema capitalista? Alguien que ha tenido tanta suerte como Enrique José Varona, a quien se le recuerda especial, o solamente, por su maravillosa ancianidad, dijo algo así como que en Martí el patriotismo era el núcleo, el centro, y todo lo demás eran detalles. El positivista que vio en calma, a la sombra de la sociología que él abrazaba (otras se sabe que habrá, hay), la expansión del imperialismo —un mal que Martí quiso impedir a tiempo a la luz de la política y la moral revolucionarias, a la luz de la justicia—, no entendió la capacidad abarcadora del fundador del Partido Revolucionario Cubano y autor de “Nuestra América” y de Versos libres. No, no la entendió, aunque lo que él vio en Martí no fue poco, lo cual no significó que lo siguiera. Y a quien quiera entenderla se le presenta la necesidad de entrarle por tantos caminos como pueda. Eso sí: con mesura y respeto, procurando hacerlo bien, sin incurrir en la “todología”, que, frente a las estrecheces de ciertas nociones de especialización, parece ser uno de los desafueros de nuestro tiempo. Martí, no se habrá repetido lo bastante, era un universo. No nos asombremos de que José Lezama Lima, católico y afanado en hallarle salvación a la Patria por los caminos de la poesía, viera en Martí “ese misterio que nos acompaña”. No pueden leerse esas conmovedoras palabras del autor de Fragmentos a su imán sin recordar al joven marxista y peleador Julio Antonio Mella, quien, mucho antes de que Lezama expresara ese juicio, se percató de que en Cuba la justicia social entraría por el pensamiento de Martí, y consideraba necesario “desentrañar el misterio del programa ultrademocrático” del Partido fundado por ese hombre extraordinario, ante quien él confesaba sentir “la misma emoción, el mismo temor que se siente ante las cosas sobrenaturales”.  ¡Qué manera de ver, de adentrarse en lo hondo!

Comentaste en una entrevista que existe la posibilidad de publicar tus crónicas sobre diversos temas con una editorial extranjera. ¿Es cierto esto?

Sí, lo dije, y no mentí. Pero en el camino se han atravesado los “recursos de la crisis”, esos ardides que tanto y tan gananciosamente han manipulado los capitalistas, y parece que la edición anunciada demorará. ¿Llegará a hacerse? De momento, me contentaría con publicar, en Cuba, no fuera, un tomo titulado Detalles en el órgano. Reuniría los artículos de la serie mencionada, y algunos otros, comenzando por el que titulé “O socialismo ‘utópico’ o capitalismo ‘científico’”. (Tú y yo sabemos cuál es nuestra opción.) Entre esos textos intercalaría algunos centrados directamente en el legado martiano, como “Textos y vida en el pensamiento de José Martí”, “José Martí: lealtad reflexiva”, “José Martí: democracia sincera” y “Luces de José Martí para el socialismo”, que acaba de publicarse.

La cuentística fue el primer género que cultivaste, ¿has seguido trabajando en ese sentido? ¿Dijiste adiós a la poesía?

¡Ah!, los cuentos. Sí, estoy en deuda con ellos: les he sido infiel, aunque va y los retomo cuando ni yo mismo lo espere. En cualquier caso, parece que no me siento muy inclinado a “vivir del cuento”. Pero ese género, asumido con la seriedad que merece (y el talento, si se tiene), es una joya de la literatura. Sobran los ejemplos. ¿Le he dicho adiós a la poesía? Me parece que no. Antes que publicar un libro de cuentos escribí poemas, y varios he publicado. Leo poesía, y la disfruto. No me imagino sin ella, y me gustaría que se me sintiera relacionado con ella, incluso cuando braceo en temas que parecen poco afines a sus ondas. No es, desde luego, el caso de Martí: él era poesía, y contamina con ella. Pero ya sabemos cuántas cosas pueden designarse con el calificativo de poético. ¿Será verdad que, cuando alguien lo llamaba poeta y él percibía ciertos tonitos y retintines, Nicolás Guillén —que merece ser bien recordado, por encima de modas y moderos— respondía: “Más poeta es Ud., por si acaso”? Pero no, no me siento capaz, ni deseoso, de decirle adiós a la poesía. Va y lectoras y lectores de mis ensayos se percatan de eso. Se lo agradecería de veras.

Tomado de la publicación: www.cubadebate.cu

*Periodista cubana especializada en temas culturales. Colabora sistemáticamente con el diario digital La Jiribilla.

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En Cuba manda el pueblo. Por: J. M. del Río

Banderas Cuba 2El pasado 3 de febrero el pueblo cubano concedió a los candidatos propuestos, con su voto masivo, libre y democrático, la distinción de representarnos en las 15 Asambleas Provinciales y en la Asamblea Nacional del Poder Popular. Los que se han endilgado el título de fiscalizadores y jueces de lo que sucede en nuestro país, tal vez aprendan con las lecciones que nuestro pueblo les ha impartido con los resultados de las elecciones municipales el pasado mes de octubre y con los de estas elecciones ahora. Por nuestra parte nos queda la satisfacción de que una vez más se ratifica la máxima que dictamina que “el poder del pueblo, ese si es poder”.

Las  lluvias ligeras y el frío caribeño en algunos lugares del territorio nacional, no hicieron mella a la asistencia popular a las urnas ubicadas en los 29,957 colegios electorales constituidos en el país. Tuve el privilegio de trabajar como Presidente de uno de los colegios electorales de la circunscripción donde resido, integrado además por una compañera que ejerció como secretaria, otra como vocal y dos compañeros que actuaron como suplentes y para información de quién no lo sepa: por este trabajo no se recibe remuneración, nuestro aporte es voluntario.

Unos turistas provenientes de un país  europeo de vacaciones en Cuba, visitaron nuestro colegio y, con la curiosidad del que evidentemente está desinformado sobre lo que acontece en Cuba, se interesaron por los procedimientos electorales que se aplican en nuestro país. Lo primero que les llamó la atención fue que las urnas estaban custodiadas por dos niñas pioneras, de la escuela primaria, con sus uniformes de  saya color marrón, blusa blanca y pañoleta blanca y azul. “¿Cual es la función de ustedes?” -preguntó una de las visitantes en un español algo enrevesado-. Y una de las niñas, con tremenda disposición y seguridad, respondió: “Estamos cuidando las urnas. Velamos porque las personas depositen sus boletas en la urna que corresponde. Son dos boletas: una verde para los diputados a la Asamblea Nacional y una blanca para los Delegados a la Asamblea Provincial y hay algunas personas, sobre todo los más viejitos que se equivocan. También custodiamos las urnas para que no se cometan fraudes, aunque eso aquí no sucede. ¿Quiere saber algo más?

Los turistas se quedaron boquiabiertos con aquella esclarecedora respuesta y debo confesar que los que fuimos testigos de la conversación, sentimos una sacudida de emoción al percatarnos que el relevo está garantizado. Posteriormente los visitantes quisieron conocer otros detalles sobre el proceso electoral y cortésmente los invite a movernos hacia un área donde no se perturbara el movimiento de los electores, cuyo flujo se había incrementado en ese momento.

Preguntaron sobre muchos temas en los  minutos que pude atenderlos. Les había alertado que no podía dedicarles mucho tiempo porque tenía funciones que cumplir como Presidente del Colegio. Sobre los candidatos, cuyas biografías y fotos estaban colocadas a la entrada del colegio electoral, les explique que conjuntamente con los otros nacionalmente propuestos, reflejaban la diversidad de la sociedad cubana. La que se va a elegir será una Asamblea Nacional que se va a parecer mucho al país que tenemos, con una representatividad muy amplia, con la incorporación de representantes de distintos sectores sociales y de muchos jóvenes a las funciones de gobierno. Les expliqué que en la Cuba revolucionaria, jamás se ha aprobado una sola ley sin que hayan opinado antes miles de ciudadanos en reuniones de todo tipo, libres y abiertas. En mi explicación no hubo intensión alguna de convencer a nuestros amigos visitantes de que nuestro proceso electoral sea el mejor del mundo. Lo que hice simplemente fue exponer nuestras realidades, hablarles a corazón abierto, sin tapujos, aceptando que no todo es óptimo y que todo es perfectible, incluyendo en eso nuestro sistema electoral.

Para los que actuamos como autoridad electoral fue un día de mucha actividad. Abrimos el colegio a las 6 de la mañana, se colocaron los listados de electores, las biografías y fotos de los  candidatos correspondientes a nuestro distrito, las muestras de las dos boletas para que sirvieran de guía a los electores y las dos urnas flanqueadas por los símbolos patrios: la bandera y el escudo. A las 7 de la mañana invitamos a los electores presentes a servir de testigos  y en su presencia inspeccionamos y sellamos las urnas. Acto seguido entonamos las notas de nuestro himno nacional, los pioneros ocuparon su posición e inmediatamente el primer elector ejerció su derecho al voto. En nuestro colegio lo hicieron el 91,9 % de los electores inscriptos, a los cuales se le adicionaron otros electores que se encontraban en nuestra zona de residencia de visita temporal.

A las 6 de la tarde cerramos el colegio según lo dispuesto e  invitamos a las 7 personas presentes en ese momento, a servir de testigos de la apertura de las urnas y del escrutinio de los votos, proceso que duró unas 2 horas y que se realizó con total transparencia. Se levantó el acta del procedimiento con los resultados del escrutinio, que fue firmada por los 5 miembros de la mesa y los 7 testigos y posteriormente entregamos la información y toda la documentación a la instancia electoral superior. Fue una jornada feliz que nos insufla mucho optimismo, a lo que debo sumar la alegría que nos produjo a todos cuando vimos el reportaje de la TV, informando el momento en que el Comandante en Jefe Fidel Castro ejercía su derecho al voto, en el colegio electoral No 1, Zona 13, Circunscripción 13, Municipio Plaza de la Revolución en La Habana; mientras que Raúl lo hacía en el colegio electoral No 2, circunscripción 2, del Municipio Segundo Frente.

Nosotros, los que asumimos las funciones de autoridad electoral en este colegio, y los 149,780 compañeros que trabajaron en los 29,956 colegios electorales restantes, fuimos testigos de primera mano de este entusiasmo popular.  No se deje guiar por los agoreros del imperio, los que reciben su mesada para predecir males y desdichas, los que no saben contar, los que ilógicamente e irracionalmente piensan que ellos hablan en representación del pueblo y no hacen otra cosa que cacarear sandeces (con perdón de las gallinas) para beneplácito de sus mentores.

Tomado del blog: www.lasantamambisa.wordpress.com

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Hacen falta más que palabras para combatir el cambio climático. Por: Amy Goodman*

Arboles tala indiscriminadaPor primera vez en sus 120 años de historia, el grupo Sierra Club participó en un acto de desobediencia civil. Lo hizo el mismo día en que el Presidente Barack Obama pronunció su discurso sobre el Estado de la Unión de 2013. El grupo se sumó a otras muchas personas que se manifestaron contra la construcción del oleoducto Keystone XL, que aguarda el permiso del gobierno de Obama. En su discurso, el presidente se comprometió a enfrentar la creciente amenaza de la crisis climática. Pero será necesario algo más que palabras para salvar al planeta de la crisis climática provocada por el ser humano, y un creciente movimiento social heterogéneo le está exigiendo a la Casa Blanca que adopte medidas significativas.

El oleoducto Keystone XL es particularmente polémico debido a que permitirá la explotación de las arenas bituminosas de Canadá, que son consideradas la fuente de petróleo más sucia del planeta. Una de las principales voces contra el cambio climático, James Hansen, director del Instituto Goddard para Estudios Espaciales de la NASA , escribió en el New York Times el año pasado acerca de las arenas bituminosas: “Si Canadá continúa con el proyecto y nosotros no hacemos nada, será el fin para el clima”. Una nueva investigación realizada por la organización sin fines de lucro Oil Change International señala que el impacto potencial de las arenas bituminosas será aún peor de lo que se creía. Debido a que el oleoducto planificado atravesaría la frontera entre Estados Unidos y Canadá, la empresa a cargo del proyecto, TransCanada, debe recibir permiso del Departamento de Estado de Estados Unidos.

Entre las personas arrestadas frente a la Casa Blanca se encontraba Julian Bond, ex director de la Asociación Nacional para el Progreso de la Gente de Color (NAACP , por sus siglas en inglés -NO LEER ). Julian Bond declaró: “Se trata de un asunto importante que afecta a todas las personas que vivimos en este país y a todas las personas del mundo. De hecho, a menos que adoptemos medidas con respecto al medio ambiente y dejemos en claro que queremos tener agua limpia, aire fresco, todo lo que todo el mundo quiere y necesita, cada vez va a ser peor”.

Las protestas que tuvieron lugar durante dos semanas frente a la Casa Blanca en el verano de 2011 culminaron con el arresto de 1.252 personas. En noviembre de ese año, otros miles de manifestantes se congregaron para rodear la Casa Blanca y exigir que se rechazara el pedido de autorización para la construcción del oleoducto Keystone XL. Días más tarde, el Presidente Obama anunció que postergaría la decisión hasta 2013, luego de las elecciones. Finalmente otorgó un permiso para la construcción del tramo sur del oleoducto, proyectado de Oklahoma a Texas. Dicha decisión provocó protestas de terratenientes y ambientalistas, que incluyeron una campaña de acción directa no violenta en Texas en la que la gente se encadenó a equipamiento del oleoducto, ocupó tierras y se encadenó a árboles para impedir la construcción.

Cuando comenzó el proceso para solicitar el permiso, la entonces Secretaria de Estado, Hillary Clinton, dijo que estaba a favor de aprobar el oleoducto, a pesar de que la revisión obligatoria que debía realizar el Departamento de Estado no había concluido. Tras esas declaraciones, se generó controversia cuando el Washington Post informó que el lobista de TransCanada en Washington D.C., Paul Elliott, había trabajado para la campaña presidencial de Hillary Clinton en 2008. La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, dirigida por Lisa Jackson, una funcionaria nombrada por Obama, había sido crítica acerca del oleoducto. Cuando Jackson renunció inesperadamente a fines de diciembre de 2012, el New York Post informó, sobre la base de información proporcionada por un supuesto “integrante del círculo íntimo de Jackson” que “ella no quería ser directora de la EPA cuando Obama apoye la construcción [del oleoducto]”. Un portavoz de Jackson negó la veracidad de esa declaración.

El nuevo Secretario de Estado del gobierno de Obama, John Kerry, habló acerca de Keystone XL después de su primera reunión oficial con un dignatario extranjero, el ministro de Asuntos Exteriores de Canadá, John Baird. Kerry sostuvo: “La secretaria Clinton puso en práctica un proceso muy abierto y transparente que estoy comprometido a continuar. Puedo garantizarle que será justo y transparente, que se rendirán cuentas del mismo y esperamos poder estar en condiciones de realizar un anuncio en el mediano plazo”.

En el discurso sobre el Estado de la Unión, Obama le dio esperanzas a quienes están preocupados por el calentamiento global: “Por nuestros hijos y por nuestro futuro debemos hacer más para combatir el cambio climático. [...] Podemos pensar que la tormenta Sandy, que la sequía más severa en décadas y los peores incendios forestales que algunos estados han tenido que soportar son tan solo una coincidencia. O podemos creer en el dictamen indiscutible de la ciencia y adoptar medidas antes de que sea demasiado tarde”.

Este domingo, en vísperas del feriado por el Día de los Presidentes, se llevará a cabo la que se espera sea la mayor protesta contra el cambio climático de la historia de Estados Unidos, denominada Forward on Climate. Ciento treinta y cinco organizaciones participarán de la manifestación, entre ellas el Sierra Club, Indigenous Environmental Network y 350.org. Sierra Club es una de las organizaciones ambientalistas más poderosas del mundo. Su decisión de participar en acciones de desobediencia civil implica un gran paso en el movimiento para detener el cambio climático. El director ejecutivo de Sierra Club Michael Brune declaró: “Puede resultar un tanto sorprendente que una organización como Sierra Club, que ha existido durante tanto tiempo y ha participado en tantas luchas importantes, realice un acto de desobediencia civil por primera vez. Pero creemos que este proyecto del oleoducto de arenas bituminosas es un despilfarro. Provocaría tal desastre climático que debemos utilizar todas las herramientas de la democracia para luchar contra esto. [...] Nos damos cuenta de que debemos hacer todo lo posible para asegurarnos de que en lugar de que se inviertan 7.000 millones de dólares en un oleoducto contaminante, ese dinero sea invertido en energía limpia”.

El Sierra Club parece evocar las palabras de su primer presidente, John Muir, quien escribió en 1892: “Esperamos poder hacer algo por la naturaleza y alegrar a las montañas”.

Tomado de la publicación: www.democracynow.org

Amy Goodman*Conductora de Democracy Now!, un noticiero internacional que se emite diariamente en más de 750 emisoras de radio y televisión en inglés y en más de 400 en español. Es co-autora del libro “Los que luchan contra el sistema: Héroes ordinarios en tiempos extraordinarios en Estados Unidos”, editado por Le Monde Diplomatique Cono Sur.

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Martí fue un heraldo de las verdades éticas y políticas. Por: Daniel Chavarría*

Una pica en flandesPalabras del escritor uruguayo-cubano Daniel Chavarría en el acto de inauguración de la 22 Feria Internacional del Libro de La Habana.

“Señor Primer Ministro: Sepa que no ha llegado usted a tierra extraña. José Martí, nuestro Apóstol, nos enseñó que los combatientes por la liberación de los pueblos son patrimonio de toda la humanidad. Bienvenido sea a esta patria liberada, que también es suya”. Con estas palabras Fidel Castro recibió a un héroe africano en el aeropuerto de La Habana. Y con el mismo espíritu acogedor del Apóstol cubano, cuyo natalicio en 1853 celebramos en estos días, yo también fui acogido en esta patria donde vivo desde hace 44 años; pero no como luchador con las armas que nunca he empuñado, sino por defender con mis libros los principios de verdad y justicia que esta Revolución enarbola.

“Con los pobres de la tierra quiero yo mi suerte echar”. Esto lo escribió José Martí, heraldo de verdades políticas y éticas que inspiraron su lucha por dar una patria a los cubanos, y sobre todo a los desposeídos.

Martí fue el inspirador de Fidel, Raúl y de sus compañeros cien años después; y ese mismo lema, sin formularlo con tan poéticas palabras, fue también el de José Gervasio Artigas hace 200 años, en el Uruguay, que es mi patria de origen; y luego lo asumió también Raúl Sendic, fundador de la guerrilla tupamara, cuya biografía escribo yo desde hace algunos meses con mucha pasión. Y como el tiempo en esta Feria es tan escaso, se me ha ocurrido leer un breve fragmento a modo de muestra muy, muy sintética, sobre cómo escribo y en qué creo.

Aquí les va el fragmento.

El Sueco había matado a un sobrinito de cuatro años. Lo atropelló con su alazán en un galope de primavera. Para huir de sí mismo abandonó Upsala, se enroló de marino y durante una curda fenomenal perdió su barco en Montevideo. Nunca supo por qué medios llegó a Nuestra Señora de la Santísima Trinidad de los Porongos, ni al rancho acogedor de la parda Beltrana. Ella adoró a primera vista a aquel rubio alto de ojos celestes. “Igualito al Cristo del almanaque”, comentó extasiada y se apropió de él. Por eso, y como llegara a Porongos sin papeles, le expidieron un salvoconducto con sus impresiones digitales y el nombre de Beltrán Upsala, de nacionalidad sueca, según su declaración.

Cuando la Beltrana murió de un sarampión tardío, el Sueco lloró y lloró. Y durante sus pedos lacrimógenos monologaba en lengua hiperbórea. Su leyenda negra la confesó en un reiterado mea culpa de borracho, que luego circuló por el pueblo; pero nunca le trajo malas consecuencias, porque la gente lo quería. Era un arreglalotodo muy humilde y servicial; pero en particular, un mano santa. Muchos le agradecían curaciones y alivios por los que nunca cobraba. Decía que los dones de Dios no debían venderse. Y la gente lo tenía por un ser angélico.

Según el testimonio de Luis Iribarnegaray, una madrugada, a su despacho de bebidas llegaron de recalada por la penúltima copa, el loco Centurión, Julio Legaspi y el Venado Sánchez, cuando el Sueco farfullaba una invocación y el treno habitual por su añorada negra. La niebla alcohólica no le permitió darse cuenta del saludo y palmoteos de los tres juerguistas.

—¿Qué carajo estará diciendo? —dijo pensativo el Venado.

En su plan jodón, el Loco se las dio de políglota y dijo que él conocía muy bien la lengua sueca.

En ese momento entró Raúl Sendic, con 16 añitos. Todas las madrugadas durante su reparto de leche, llegaba a tomarse una horchata fría en el bar del Vasco.

Y en esa ocasión, picado de curiosidad, el jovencito se puso a observar a Centurión inclinado un poco para oír lo que decía el Sueco, mientras asentía con una sonrisa pícara, como si entendiera. Y cuando los otros lo urgieron a traducir, les informó:

—Está llorando porque las monjas del Convento de las Ursulinas lo mandaron llamar para que les echara un polvo en lote y.

Lo interrumpieron las carcajadas, de las que el Sueco ni se enteró; y el Venado incitó al compinche a seguir traduciendo:

—Dale, Loco, preguntále ahora cuántos pudo echarse.

—Ninguno; no le funcionó el aparato y por eso llora.

Según Iribarnegaray, cuando estallaron las carcajadas de los parranderos, el adolescente Raúl se puso a rezongar a tres personas mayores, que no estaban maltratando a nadie, como él decía; porque con la señora mamúa que tenía el Sueco, de seguro no oía nada ni sabía lo que estaba pasando alrededor.

Pero el Bebe Sendic se acercó a ellos y los retó como si fueran unos pibes malcriados:

¿No les daba vergüenza, carajo, burlarse del sufrimiento de un pobre hombre, que a lo mejor lloraba por el abandono de su patria, de sus hijos, por la muerte de un ser querido? ¿No comprendían que el alcohol y las lágrimas eran por buscar alivio a alguna tragedia suya?

Ya a los 16 años, Raúl Sendic no toleraba humillaciones a la dignidad de los humildes.

 

Por cierto, si esta biografía de Raúl Sendic me quedara bien, quizá logre escribir después la de otro Raúl. En todo caso, voy a dedicar la de Sendic a los Cinco Héroes cubanos, presos en los EE.UU. en descarada violación de todos los derechos jurídicos, humanos y divinos.

Viva Cuba, viva José Martí, vivan Fidel y Raúl.

Viva o povo angolano, a luta continua, até a vitoria sempre.

Hasta la Victoria Siempre.

Tomado de la publicación: www.lajiribilla.cu

Daniel Chavarria*Escritor, profesor de griego, latín y literaturas clásicas en la Universidad de La Habana. Considerado una de las grandes plumas de la literatura en español, a pesar de haber publicado su primera obra en 1978.

Nace en San José de Mayo, Uruguay el 23 de noviembre de 1933. Daniel Chavarría vive en Cuba desde 1969. Habla fluido cinco lenguas europeas. Entre 1975 y 1986 fue traductor de literatura alemana para el Instituto Cubano del Libro.

Trayectoria literaria

Autor de numerosos artículos literarios y políticos. Ha incursionado como guionista en el cine y la televisión. Cuenta en su haber con cuentos y materiales docentes publicados. A pesar de esto declara que solo le interesan las novelas, escribiéndolas en tres vertientes fundamentales: novela política, de aventuras, novela histórica y novela picaresca.

Se autoconsidera alumno de ese fabulador extraordinario que, a su juicio, fue Alejo Carpentier, maestro de la lengua española en el siglo XX, y figura a la que le dedicó El ojo de Cibeles su novela premiada en México.

El dominio de la narrativa y la capacidad de crear historias y personajes, entrelazándolos en tramas movidas donde se mezclan el policiaco, la comedia y el sexo; convirtiéndolas en un gancho al lector desde las primeras líneas, le han ganado el favor del público y la crítica, valiéndole numerosos premios durante su carrera.

Después de escribir su primera novela, Joy, que recibió el Premio Capitán San Luis a la mejor novela policíaca de la década 70-80, Chavarría iniciaría una carrera literaria que lo convertiría en uno de los grandes narradores latinoamericanos y lo haría frecuentar certámenes dedicados a la novela de misterio como la Semana Negra de Gijón.

El 11 de febrero de 2011 en la Sala Nicolás Guillén, del Complejo Militar Morro – Cabaña, sede principal de la XX Feria Internacional del Libro, recibió el Premio Nacional de Literatura.

Novelas publicadas:

1978 – Joy.

1983 – Completo Camagüey (con Justo Vasco).

1984 – La sexta isla.

1991 – Allá ellos.

1993 – El ojo de Cibeles o El ojo Dyndimenio.

1994 – Adiós muchachos.

1994 – Contracandela (con Justo Vasco).

1999 – Aquel año en Madrid.

2001 – El rojo en la pluma del loro.

2004 – Viudas de sangre.

2004 – Una pica en Flandes.

2005 – Príapos o Lo que dura dura.

2009 – Y el mundo sigue andando (Memorias).

2012 – Cuentos para contar.

Notas biográficas tomadas de la web: www.ecured.cu

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Investigada por corrupción, la USAID sigue repartiendo los “millones para el desarrollo”. Por: Jean Guy Allard*

Fuera USAIDColombia recibirá 170 millones, y Guatemala 100 millones en el nuevo plan de injerencia de la USAID en América latina, ha anunciado este martes 12 de febrero, el ex agente de inteligencia y actual administrador adjunto de la Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID), Mark Feierstein.

Por otro lado, la controvertida ayuda norteamericana a la “reconstrucción” de Haití, la “seguridad ciudadana” en América Central y la desestabilización en Cuba serán las tres prioridades para la intervención de EEUU en América Latina durante el segundo mandato de Barack Obama, según el funcionario.

Esta distribución de millones, se produce mientras el Departamento de Justicia estadounidense está investigando una posible manipulación de las licitaciones de la USAID y sospecha la existencia de una red de corrupción implicando unos de los más altos cuadros de la agencia, denunciada por su papel de fachada de la inteligencia norteamericana.

Jefes de la USAID habrían intentado obstruir esa investigación, según documentos publicados, y entre los sospechosos se menciona al ‘número dos’ del organismo estatal Donald Steinberg, amigo personal y jefe de Feierstein.

Steinberg y Fernstein viajaron juntos del 12 al 18 de diciembre último por Honduras, Guatemala y México, “para conocer el avance de los proyectos que impulsa” este organismo estatal norteamericano que se dedica a la injerencia.

Mark Barry Feierstein fue “jefe de proyectos” en la guerra sucia de EEUU contra los Sandinistas nicaragüenses en los años 1990 y asesor “especial” del embajador de William Clinton en la OEA.

Por encima de esto, este neoyorquino fue brazo derecho, para sus estrategias de propaganda política, del prófugo de la justicia Gonzalo “Goni” Sánchez de Losada, ex presidente de Bolivia que ordenó la masacre que causó la muerte de 67 personas, y heridas a unas 400, en octubre 2003. Bolivia ha reclamado reiteradamente la extradición del presidente asesino en los últimos años.

TELARAÑA MILLONARIA DE LA INJERENCIA

EEUU invierte mil millones de dólares anualmente en las operaciones “humanitarias” en Latinoamérica y el Caribe de su llamada Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID), según anunció recientemente el mismo Feierstein.

Martes, el funcionario comentó a la Associated Press, que “como parte de los esfuerzos por mejorar la seguridad ciudadana y promover el crecimiento económico” –terminología engañosa desarrollada por el Departamento de Estado – Washington – la USAID ha sellado un acuerdo de 42 millones de dólares con cinco organizaciones no gubernamentales de El Salvador.

Gracias a este plan en el país centroamericano, USAID planea estar presente en 50 municipios de ese país, dijo Feierstein, principal administrador de los designios de la agencia en esta parte del mundo.

“Es la alianza más grande en la historia de USAID con el sector privado local, y es la alianza más grande en Latinoamérica”, señaló justo antes de viajar a El Salvador “para anunciar el convenio” (sic).

Acerca de Guatemala que recibirá 100 millones, Feierstein se limita a decir que los proyectos son similares a los de El Salvador y Honduras, y que en toda Centroamericana se han abierto “más de 100 centros de esparcimiento para jóvenes”, una estrategia orientada a “evitar que se involucren en actividades violentas”.

Las fundaciones financiadas por la USAID, deberán “entrenar a la población para prevenir la criminalidad y desarrollar llamados “programas de liderazgo” una técnica de acercamiento comúnmente desarrollada por la USAID, cuando lo necesita para sus maniobras de injerencia política.

Acerca de Guatemala que recibirá 100 millones, Feierstein se limita a decir que los proyectos son similares a los de El Salvador y Honduras, y que en toda Centroamericana se han abierto “más de 100 centros de esparcimiento para jóvenes”, una estrategia orientada a “evitar que se involucren en actividades violentas”.

En el caso de Colombia, la USAID pretende desarrollar programas que “reduzcan la producción de coca”, a través de la siembra de “productos alternativos” dijo insistiendo para decir que estos mismos programas se implementan ya en Perú.

La agencia federal estadounidense también trabaja en México para “entrenar a abogados, jueces y fiscales de 11 estados en la transición a un sistema de justicia oral más transparente”, según dijo Feierstein, confirmando la presencia de su personal en las zonas de más intervención policiaca y militar norteamericana en la guerra del narcotráfico.

Acerca de Cuba, Feierstein se abstuvo de detallar a la AP el contenido de sus múltiples planes, todos agresivamente subversivos por los cuales un subcontratista de una firma pirata subsidiada por la USAID cumple una condena a privación de libertad.

El dinero “destinado a Cuba” ha constantemente sido objeto de diversión de parte de los administradores de la USAID quienes han escadolasamente engrasado sus amistades políticas de la fauna mafiosa cubanoamericana de Miami. Revelaciones de auditoría oficiales han demostrado en el curso de los años la complicidad de la USAID con auténticos estafadores que siguen inscritos permanentemente en la lista de los beneficiarios de las bondades millonarias de la USAID.

Omnipresente en los planes de derrocamiento del Gobierno bolivariano en Venezuela, denunciada por sus actividades eminentemente sospechosas en Ecuador e invitada a salir del país en Bolivia, la USAID (expulsada de Rusia por injerencia hace muy poco) tiene una reputación bien establecida de colaboradora activa en los planes más sucios del gobierno imperial.

Nunca se podrá borrar de la historia de la agencia “de desarrollo” el caso de Dan Anthony Mitrione. Instructor norteamericano en técnicas de tortura, Mitrione se apareció en Uruguay con credencial de la USAID, a finales de los 70, para adiestrar a represores, en un programa secreto de destrucción de las fuerzas de izquierda en toda América Latina.

Si en Honduras, se comprobó que la USAID colaboró con los autores del golpe de Estado, se sospecha que en el caso más reciente de Paraguay el personal de Feierstein estuvo presente detrás de los acontecimientos que permitieron a los nostálgicos del régimen Stroessner de retomar el control de la nación.

Los actuales casos de corrupción solo confirman la existencia de una cara más de una agencia que encubre con una retórica noble los propósitos verdaderos de su existencia..

Tomado de la publicación: www.tercerainformacion.es

Jean Guy Gallarg*Periodista canadiense radicado en Cuba. Es autor del libro “Auge y caída de Reporteros Sin Fronteras”.

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Monólogo de la corrupción. Por: José Enrique Centén Martín

BruselasSea cual sea la fórmula de corrupción, siempre ha tenido un mismo fin: enriquecer a los más ricos, desviar dinero público hacia quienes más tienen o evitar que se paguen impuestos que servirían para redistribuir la riqueza, y es tan generalizada la presunta corrupción política del PP como la que definió Aristóteles: “la corrupción es la forma de gobernar en provecho exclusivo del grupo gobernante”; e inmerso en ella, amenazan que actuarán contra todo aquel que les acusen de corruptos, dando una rueda de prensa, sin preguntas, en definitiva un comunicado, monólogo soso, y leído desde otra sala, por pantalla, sin contacto con los medios y con una frase antológica, “no me consta”.

Inmediatamente un ex presidente de gobierno va a interponer denuncias por atentar contra su honor, el presidente actual se va a Alemania, proclamando que va a dar el pecho y exigir medidas contra la crisis a Merkel, pero la exigencia es de ella, profundizar aún más las medidas restrictivas hasta ahora aplicadas. Y en la rueda de prensa posterior, ninguno de los medios ha preguntado por las conversaciones, sino por su implicación por el cobro de dinero en sobres, trajes, corbatas, fiestas, viajes…, o para casi toda la cúpula de su partido, antiguos secretarios generales, ministros y ex ministros, alcaldes y ex alcaldes, presidentes de CCAA, como se refleja en los documentos supuestamente manuscritos por su ex tesorero, el mismo que durante veinte años llevaba controlando las cuentas del partido.

Su, no me consta, contradice las declaraciones del presidente del senado, que pidió un préstamo al PP y devolvió, pero aparece en una cuenta no oficial del partido, o la de un ex diputado, o militantes o dueños de constructoras, incluso un destacado miembro del Tribunal de Cuentas. Todos dicen haber cobrado o pagado dinero como se refleja en apuntes desde 1997, y como no, otra vez los miembros de la Gürtel, los mismos que estuvieron en la boda pseudo imperial de la hija del anterior jefe del gobierno, en el real sitio de El Escorial. Tampoco debemos de olvidarnos de la corona, con sus implicados y no encausados por corrupción. Mientras en la empresa privada, se despide a un empleado por falta grave o a una embarazada al enterarse de su estado, el partido gobernante tiene a gala mantener a imputados, con un sueldo no mileurista, ¿será por agradecimiento al deber cumplido?

Escribió Marx en sus Manuscritos de 1844, “corrupción”  una extraña palabra-concepto, que forma una especie de universo: sobornos, tráfico de influencias, extorsión, nepotismo, comisiones, blanqueo de dinero negro, ilegalidad, mafia, etc. Palabras de la misma familia, una familia que existe desde que las relaciones entre los seres humanos se basan en las relaciones de propiedad y poder. A lo largo de la historia la corrupción ha tenido muchas formas, con el capitalismo se perfeccionó (como casi todo) y el dinero se convirtió en su medio más eficaz.

La primera medida tomada por el fiscal general del Estado, nombrado por el gobierno, es oponerse de momento a que el juez Ruz investigue las supuestas anotaciones contables del ex tesorero, anotaciones que tiene relación con la trama Gürtel. Ordenando a anticorrupción que sean ellos los que indaguen la contabilidad B del partido, y posteriormente el ministerio público decidirá tras esa investigación si existe delito y qué juez debe investigarlo. Mientras tanto ya saldrá otro coordinador de justicia del PP para presionar a fiscales, jueces y medios afines, como ocurrió con los trajes de Camps en la comunidad valenciana, o un indulto como los que se ha aplicado a implicados y condenados por prevaricación, cohecho o malversación de fondos públicos. Mucho se está hablando de los 22 millones, de Bárcenas, pero de los ingresos que aparecen en los papeles publicados no se habla, ¿qué pasará con ellos?, se investigarán y condenarán a sus generosos “donantes”, en definitiva es dinero público,

Con la corrupción generalizada que parece demostrar estos hechos, salen adalides clamando contra ella y la regeneración democrática de los partidos, entre ellos, Esperanza Aguirre elegida presidenta por dos votos tránsfugas y la Fundescam relacionada con Gürtel, siempre Gürtel, también Artur Mas con los Oriol y el Palau. Ambos personajes con Causas bajo sospecha de financiación indebida o tráfico de influencias, pero aun así, tienen la desvergüenza de presentarse como redentores de la corrupción.

A los políticos corruptos le debemos de recordar el diálogo final de lapelícula: El club de los emperadores (2002), aunque no les sirva de nada: “Todos, en algún momento, nos vemos obligados a mirarnos al espejo y ver cómo somos en realidad. Y, cuando llegue ese día, tendrá que afrontar el hecho de haber vivido una vida sin virtud, sin principios”.

El magistrado del Tribunal Supremo José Antonio Martín Pallín, ya retirado, declaró: “si el Tribunal Supremo sigue en su línea, puede que los implicados en el Gürtel sean absueltos”.

La desconfianza en la Justicia es general, y en este caso aún más, no es la primera vez que la dilatación en declaraciones, investigaciones y juicios, llegan a sobreseer las causas. Quiero creer en la Justicia por la gravedad de los hechos, porque los jueces tienen una difícil tarea y la obligación de cumplir el compromiso moral y ético con la ciudadanía predicando con el ejemplo, no como el señor Dívar, ex presidente del Consejo General del Poder Judicial y del Tribunal Supremo, que no perdía ocasión de recordar el ser “la cuarta autoridad del Estado”, incluso en viajes de placer con dinero del Estado y obligado a dimitir.Naturalmente la mayoría de los jueces no son así, porque al difícil ejercicio de su cargo va unida su integridad personal, esperemos que no se arrodillen ante la corrupción que representa los Gürtel, Nóos…., o los papeles de la supuesta caja B del partido del gobierno que puede arrastrar a cientos de políticos en ejercicio o retirados. Necesitamos otra forma de Estado, “El Estado participativo”, en lugar del bipartidismo actual.

Tomado de la publicación: www.diario-octubre.com

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(VIDEO) Lo que Televisión Española oculta sobre los viajes en Cuba. Por: José Manzaneda*

La tele mienteLa nueva Ley Migratoria de Cuba elimina trámites y facilita la salida del país. Pero la ciudadanía cubana, en su inmensa mayoría, sigue topándose con el mismo problema central a la hora de viajar: la sistemática negativa de visado de entrada a los países de destino (1).

Hay, sin embargo, una pequeña minoría que no tiene este problema: es la llamada “disidencia” cubana, que tiene asegurada su visa y costeados sus gastos de viaje por los poderosos gobiernos que la sostienen. Este pequeño colectivo es uno de los que más rápido se ha beneficiado, por ejemplo, de la eliminación del permiso de salida del Gobierno cubano. Éste le era denegado a apenas el 0,6 % de personas solicitantes, entre ellas –ciertamente- a una buena parte de los llamados “disidentes” (2).

Esta situación ha cambiado claramente con la nueva ley: personajes de la “disidencia” más mediática, como la bloguera Yoani Sánchez (3), el informático Eliécer Ávila (4) o la portavoz de las Damas de Blanco Berta Soler (5), ya han salido al exterior o están a punto de hacerlo.

Pero algunos grandes medios internacionales insisten en que poco o nada ha cambiado. El portal argentino Infobae, por ejemplo, titulaba “Pese a la reforma, Cuba no deja viajar a disidentes” (6). Pero estos “disidentes” a quienes –supuestamente- no dejan viajar serían aquellos que cumplen aún sanción penal en la Isla. En Cuba, como en cualquier país del mundo, una persona con una pena pendiente de cumplir tiene limitado su derecho a salir del país. Es el caso de Ángel Moya y José Daniel Ferrer, condenados en 2003 a 20 y 25 años de prisión, respectivamente, por colaboración con el Gobierno de EEUU (7).

Ambos salieron de prisión en 2011, tras un acuerdo del Gobierno cubano con la Iglesia católica y el Gobierno español, y forman parte del grupo de personas -de un total de 115 excarceladas- que decidieron quedarse a vivir en Cuba. Pero la figura jurídica aplicada en su caso, una licencia extrapenal del Gobierno cubano, no es ningún indulto, por lo que –aunque se encuentran en libertad- sus delitos ni han prescrito ni han sido anulados (8).

La corresponsal del canal público Televisión Española minimizaba este detalle, para culpabilizar –una vez más- al Gobierno cubano. Mentía al afirmar que éste les está negando la salida por “razones de interés público”, y no por la existencia de una sentencia judicial pendiente: “Ahora le niegan salir. El Gobierno no le tramita el pasaporte por razones de interés público. (…) La reforma migratoria suprimió el odiado permiso de salida, pero el Gobierno mantiene algunas limitaciones para otorgar ahora el pasaporte: puede denegarlo por razones de interés público o seguridad nacional, y muchos ven ahí un nuevo filtro arbitrario” (9).

Por supuesto, todos estos medios silencian también el porqué de sus penas de cárcel. Ángel Moya y José Daniel Ferrer fueron condenados en Cuba en virtud de leyes similares a las existentes en otros países del mundo, que sancionan duramente la colaboración con una potencia extranjera (10), que impone –en este caso- a un país de escasos recursos un bloqueo económico que es condenado cada año, por práctica unanimidad, en Naciones Unidas (11). Estas penas –que son agravadas cuando existe, como es el caso, recepción de dinero- son aún más severas que en Cuba en el Código Penal de EEUU, Francia, Bélgica o Italia (12).

Cuba ha eliminado limitaciones burocráticas para salir al exterior. Pero los medios internacionales necesitan seguir culpabilizando al Gobierno cubano hasta de las limitantes jurídicas para obtener pasaporte que existen en cualquier país del mundo. Así pueden seguir ocultando el verdadero problema para viajar con libertad que padece la inmensa mayoría de cubanas y cubanos: las cartas de invitación, los depósitos bancarios y –finalmente- las visas de entrada de los países de recepción.

En sus informaciones, la corresponsal de Televisión Española en La Habana oculta por sistema toda referencia a las severas restricciones de entrada que impone su Gobierno –el de España- a miles de cubanos y cubanas (13). Por eso, su crónica del pasado 31 de enero, en la que, al fin, mencionaba el asunto de los visados, parece más bien un monumental ejercicio de cinismo: “La reforma migratoria no ha provocado grandes avalanchas de cubanos solicitando su pasaporte. Eliminó el odiado permiso de salida pero ahora muchos descubrieron que necesitan un visado para entrar en la mayoría de los países” (14).

(1) http://www.cubainformacion.tv/index.php/lecciones-de-manipulacion/46153-supresion-en-cuba-de-permiso-de-salida-dejara-en-evidencia-que-el-problema-para-viajar-no-era-el-gobierno-cubano
(2) http://www.cubainformacion.tv/index.php/objetivo-falsimedia/46385-cuba-igulag-tropical-con-un-994-de-permisos-de-salida
(3) http://www.elnuevoherald.com/2013/02/14/1407409/bloguera-cubana-yoani-sanchez.html
(4) http://www.rebelion.org/noticia.php?id=163543
(5) http://www.elnuevoherald.com/2013/02/08/1402836/lider-damas-de-blanco-de-cuba.html
(6) http://america.infobae.com/notas/65707-Pese-a-la-reforma-Cuba-no-deja-viajar-a-disidentes
(7) http://www.finanzas.com/noticias/cuba/2011-09-10/553615_esposas-presos-grupo-75-denuncian.html
(8) http://www.cubainformacion.tv/index.php/la-columna/223-vincenzo-basile/48019-escandalo-mediatico-el-regimen-castrista-no-deja-viajar-a-los-delincuentes
(9) http://www.rtve.es/alacarta/videos/telediario/disidentes-cubanos-denuncian-problemas-para-obtener-pasaporte/1686598/
(10) http://www.cubainformacion.tv/index.php?option=com_content&task=view&id=14151&Itemid=86

(11) http://actualidad.rt.com/actualidad/view/78374-onu-condena-embargo-cuba-parte-eeuu
(12) http://www.rebelion.org/noticia.php?id=67001
(13) http://www.cubainformacion.tv/index.php/lecciones-de-manipulacion/47734-television-espanola-miente-para-ocultar-que-espana-sigue-impidiendo-viajar-a-la-poblacion-cubana
(14) http://www.rtve.es/noticias/20130131/cuba-reforma-migratoria-yoani-sanchez/605825.shtml

Tomado de la webtv: www.cubainformacion.tv

José Manzaneda*Coordinador de la TV Cubainformación. Realizador y guionista de TV y documentalista, quién ha impartido diversos cursos sobre video. De su filmografía señalar su documental; El segundo desembarco: multinacionales españolas en América Latina (2010), producido por el Observatorio de Multinacionales de América Latina (OMAL).

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Por el bien mayor del hombre, por el equilibro del mundo. Por: Pedro Pablo Rodríguez*

JM Ed. CríticaPalabras del historiador cubano Pedro Pablo Rodríguez en el acto de inauguración de la 22 Feria Internacional del Libro de la Habana.

Jamás pensé verme inaugurando una Feria del Libro. He disfrutado estos actos dedicados a personas que admiro, muchas de ellas a las que me une la amistad, y me he sentido feliz por esos homenajes. Ahora me toca a mí recibirlos, y estoy convencido de que debo este honor en buena medida a quien siempre será el invitado mayor de esta fiesta de las letras, del libro y de la cultura nacional: a José Martí. Permítanme, pues, a mi vez, dedicar esta Feria a José Martí.

Junto con Martí, quiero dedicar mis palabras también a cinco lectores incansables, que están siempre entre nosotros, que viven en Cuba, cuya labor ha contribuido a que sigamos haciendo esta Feria: los Cinco patriotas: Gerardo, Ramón, Antonio, Fernando y René. Para ellos esta fiesta del libro y de la cultura, que sabemos la disfrutan allá, en el Norte.

Estamos conmemorando los 160 años del natalicio del Maestro y Apóstol, en circunstancias singulares de Cuba y del mundo. La crisis de la civilización capitalista moderna se acentúa, abarca todos los planos de la vida social, se extiende por la espiritualidad y los valores, y es cada vez más perceptible hasta en el entorno que propicia la existencia de nuestra especie.

Una frase se ha popularizado durante este siglo XXI: un mundo mejor es posible. Ella no debe sustituir al análisis hondo, mas, sin duda, expresa la insatisfacción con la marcha de estos tiempos y el afán de detener la enloquecida carrera hacia la autodestrucción de la especie por la que nos lleva el capitalismo como forma de existencia social, deseo que se sostiene sobre todo en la convicción esperanzada de que aún hay tiempo para ese cambio, que muchos pensamos no solo ha de ser de formas de propiedad, de relaciones de producción e intercambio, sino de cultura, entendida esta como manera social e individual de existir, y, también, de la lógica y las perspectivas del pensar.

José Martí, como probablemente algunos más en otras latitudes, desconocidos o escasamente difundidos, fue un adelantado de esa voluntad transformadora. Con metas de ensueño, Martí supo, a la vez, poner sus pies firmemente sobre la tierra. Escribió que sus ansias mayores eran “Desatar a América y desuncir al hombre”. Gigantesca tarea liberadora su planteo: desatar, quitar las amarras a su América para que esta caminase por sí y para sí; quitarle el yugo a las personas, alcanzar un ser humano cada vez más perfeccionado y libre. En verdad no había límite a su afán de liberación plena, que así remontaba con creces el propósito de independizar a su patria. Pero, con sabiduría de político mayor, trazó una estrategia de pasos sucesivos firmemente encadenados hacia los grandes horizontes; cada paso, al propio tiempo, imprescindible para alcanzar el siguiente, contenido ya a su vez en el anterior. Domeñó sus sueños a lo posible en cada momento.

Aquel revolucionario con talla de estadista universal, delineó los amplios objetivos que continuarían su obra inicial contra el colonialismo español: echar adelante la colaboración defensiva entre las naciones de nuestra América, con las Antillas como vanguardia, con las miras de impedir el derrame del vecino del Norte, pero también modificar las repúblicas criollas, excluyentes de las clases populares, de viejo espíritu colonial todavía, con la participación plena de sus indios, de sus negros, de sus campesinos. Todo, decía, por el bien mayor del hombre y el equilibrio del mundo.

Lo dijo claramente Martí: no eran solo dos islas las que se iban a liberar sino todo un mundo lo que se iba a equilibrar. Por eso la independencia cubana, nos dice a menudo, era suceso de gran alcance humano, servicio universal, por el bien mayor del hombre y ese equilibro del mundo. Toda una magnífica utopía, no condenada necesariamente al imposible; antes bien, conducida con maestría y finura de orfebre, del artista de la palabra que comprendió que el arte de la política era conducir los diversos intereses de los pueblos hacia el fin común a todos.

Era un combate no contra la historia, como pudiera parecer a algunos a primera vista, sino una pelea contra una lógica de hacer la historia: la lógica del mercado que ampara la ética del vale todo por encima de los valores humanos. Esa fue, pues, la gran batalla martiana a finales del siglo XIX: la batalla por la vida, por los seres humanos, por las diversas colectividades frente a la perspectiva de la modernidad burguesa, que se imponía desde los procesos de industrialización y que marchaba a todo tren hacia el capitalismo monopolista.

Fue una descomunal empresa de hermosa y humana entrega plena la que emprendió Martí, con osadía sometida a las riendas de la inteligencia, con pasión que no se dejaba ganar por la irracionalidad o el mero entusiasmo, con voluntad asentada sobre el conocimiento de las tierras, de las culturas y de las personas.

Es evidente la marcada intención ética de sus vastos proyectos. La liberación humana ―de eso se trataba, precisamente, nada más y nada menos― incluía para Martí la liberación de las mentes y de las conductas. Su aspiración era la de un mundo diferente, una América distinta, una Cuba otra. Todo conducía hacia el homagno ―como él decía al hombre magno―, por un camino de perfeccionamiento individual y social.

En todo eso descansan las razones de su permanencia y de su creciente universalidad. Ante un mundo, el nuestro, que se debate en una crisis civilizatoria, cuya salida exige cambios de perspectivas, de paradigmas, y de lógica; que cada vez más obliga a abandonar el criterio antropocéntrico por la búsqueda de la armonía entre naturaleza, sociedad e individuo, como quería Martí, es comprensible por qué tantos quedan sorprendidos y maravillados cuando conocen su pensamiento y su obra. Por eso se traducen sus textos a lenguas muy diversas, desde el chino y el japonés hasta el guaraní, desde las lenguas europeas hasta las africanas y las de la India. Por eso en esta marcha latinoamericana que comienza a ser unida, en cuadro cada vez más apretado, su palabra explica, convence, convoca, tanto en nuestra región como en los más variados rincones del mudo.

Los cubanos hemos protagonizado una de las mayores proezas de la historia contemporánea: sostener la soberanía, la nación libre, y rescatar la dignidad y el decoro entre nosotros y también en las más diversas latitudes del orbe. Sangre, sudor, lágrimas, traumas familiares e individuales, nos ha costado esa pelea. También muchas alegrías, cómo no, hemos compartido, sobre todo la de sentirnos compañeros entre nosotros y junto con muchos ciudadanos del mundo a los que hemos llevado nuestra solidaridad y hasta nuestras vidas, como a los hermanos de Angola. Hemos sido, somos un pueblo cuya mayor grandeza quizá ha estado en que a menudo no sabemos cuánto lo somos en esta resistencia creadora.

Andamos hoy por momentos de transformaciones dentro del país, que necesita adaptarse a diversas exigencias que imponen los tiempos del mundo y de la propia sociedad cubana. No podemos perder la perspectiva martiana: con todos y para el bien de todos. Nunca con pocos y para el bien de unos pocos. Estamos obligados a ser originales. Ni de Washington, ni de Londres, ni de París, ni de Madrid, vendrán las soluciones a nuestros asuntos, como tampoco las encontraremos en Moscú o Pekín. Esta es la prueba en que, sobre todo, hemos de demostrar hoy nuestra grandeza. Reclamo el mandato martiano: “Crear es la palabra de pase de esta generación”.

Hay que perfeccionar la economía, mas también hemos de perfeccionarnos como personas y como sociedad. Tenemos que desuncirnos de la grosera filosofía del poder, de las vanidades y de los egoísmos que intentan volver a asentarse en las almas cubanas. Hay que pararse sobre el yugo para ostentar la estrella de Martí en la frente.

La cultura artística y literaria, y la cultura científica han sido vanguardias singulares en el proceso transcurrido desde el 1ro. de enero. Han sido el alma de Cuba, y estoy seguro que lo seguirán siendo. Prueba singular de ello es esta Feria del Libro que inauguramos hoy. Escritores, investigadores, estudiosos entregan sus obras; editores, correctores, diseñadores las han convertido en libros; los impresores multiplican esos libros. Todos somos protagonistas de esta fiesta de la cultura nacional. Es una cadena, un sistema en el que cada parte es decisiva para el todo: el libro que ha de llegar al lector. Por eso, como autor y editor llamo a rescatar la nobleza y responsabilidad del oficio del impresor, puntal de la cultura cubana, y quizá hoy el punto más débil de esta cadena.

Me siento feliz y agradecido de poder inaugurar esta Feria en que los principales protagonistas son los lectores, esa enorme masa de cubanos, de todos los cubanos, donde no hay analfabetos, porque hemos tenido una Revolución que dio la tierra al campesino, que devolvió el país a los cubanos, y que supo unir a la batalla por el rescate económico de la nación, una campaña para enseñar a leer y a escribir a todos.

Una vez José Martí escribió: “Pensar es prever”. Y otra: “Pensar es servir”. Y también: “Prever es vencer”. Hoy hay que pensar, prever y servir para vencer al fin en la batalla comenzada por José Martí hace más de cien años. Hay que vencer: por la humanidad contemporánea, por el bien mayor del hombre, por el equilibro del mundo. Que así sea.

Tomado de la publicación: www.lajiribilla.cu

Pedro Pablo Rodríguez*Doctor en Ciencias Históricas, investigador y profesor Titular, periodista. Miembro efectivo de la Academia de Ciencias de Cuba, de la Academia de la Historia de Cuba, del Tribunal Nacional de Categorías y Grados Científicos, del Consejo Nacional de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), y del Comité Ejecutivo de la misma.

Sus aportes se muestran en sus investigaciones acerca de diversos temas de Historia y pensamiento cubano, en particular acerca del movimiento patriótico durante el siglo XIX, la vida y la obra de José Martí, la vida de Máximo Gómez, el pensamiento económico cubano y las relaciones Cuba-Estados Unidos. Actualmente trabaja en el Centro de Estudios Martianos.

Libros:

Antología del pensamiento revolucionario Cubano (coautor).

La primera invasión, El despliegue de un conflicto, La política norteamericana hacia Cuba entre 1959 y 1961), dos capítulos dentro del tomo 2 de la obra colectiva Historia de Cuba.

Dirige la edición crítica de las Obras completas de José Martí de la que ya se han impreso dieciséis tomos y ha publicado varios textos de Martí en edición crítica.

Notas biográficas tomadas de la web: www.ecured.cu

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¿Un cine independiente en Cuba? Por: Julio Ramos

SONY DSCConversación con el cineasta cubano Enrique Álvarez sobre las rutas del cine independiente en Cuba, tras el estreno de su filme Jirafas en el Festival Internacional de Cine de Rotterdam

Una mujer regresa de la calle a su apartamento en La Habana y encuentra a una pareja desconocida de amantes ocupando el lugar. Se queja a un inspector de vivienda, un empleado del estado, quien le recuerda que el lugar tampoco le pertenecía a ella, y que por lo tanto todos tenían que desalojar el sitio. Así comienza la excéntrica historia de convivencia narrada en Jirafas, la nueva película del realizador y teatrero cubano, Enrique Álvarez, que se estrenó el 27 de enero en el Festival Internacional de Cine de Rotterdam.

La historia, con rasgos de un Samuel Beckett algo aligerado por el azar y las improvisaciones de la jodedera tropical, registra el peso que cobra la pregunta por el “lugar propio” en esta época de reconfiguración de los regímenes de la propiedad en Cuba. Pero asimismo el filme de Álvarez alegoriza, me parece a mí, la condición de un cine “independiente”, que estimulado por las nuevas tecnologías digitales sacude el destino cada vez más incierto del modelo industrial de las coproducciones que todavía se realizan en el ICAIC. ¿Cómo se reinventa el cine cubano “fuera” ―no necesariamente en “contra”― de su historia institucional?

En esta entrevista, Enrique Álvarez, director de la legendaria Sed (1990) y actualmente coordinador de la Cátedra de Dirección en la Escuela Internacional de Cine y Televisión en San Antonio de los Baños, conversa sobre las rutas del cine independiente en Cuba.

La fundación del ICAIC en 1959 parecía haber cancelado la necesidad y la posibilidad misma de una discusión sobre el cine “independiente”. En un país revolucionario, donde el Estado autorizaba sus políticas culturales y la amplia gama de su gestión institucional en función de las exigencias de representación y de formación de la cultura nacional-popular, la idea del cine independiente había cobrado un sentido muy distinto del que mantenía en los países capitalistas. Bajo el capitalismo, las discusiones sobre el potencial crítico de un cine producido fuera de las estructuras de la sociedad del espectáculo y de la industria acompañarían algunas de las grandes innovaciones artísticas del cine europeo y norteamericano en los 1950 y 60. En cierto sentido, el ICAIC también fundó y centralizó los recursos de una nueva industria cinematográfica a partir de una noción de “independencia” del cine de Hollywood, oponiendo también su voluntad creativa al cine de orientación nacional-mercantil.

En cambio, hoy día la discusión sobre el cine independiente en Cuba, estimulada por las nuevas tecnologías digitales y por la crisis de las instituciones legadas del socialismo, cuestiona el modelo centralizado de la producción industrial que aún domina en el ICAIC, donde por supuesto siguen haciendo cine algunos de los realizadores de las generaciones anteriores. La intensa discusión actual sobre el cine independiente cuestiona por un lado la centralización de los recursos y de las posiciones políticas, así como los modelos narrativos del “éxito” comercial ―comedias, intrigas, melodramas, horror― que pesa tanto sobre el cine que se produce bajo la sombra del gran modelo industrial.

Proliferan en Cuba, como en otras partes, las producciones independientes ―basadas en un emergente modelo que provisoriamente podríamos llamar “cooperativista”― que de hecho representan un reto para las políticas culturales del Estado, confirmando así la gradual reorganización de una esfera pública donde se multiplican (o se fracturan) poco a poco las posiciones ideológicas y los relatos. Estas pequeñas producciones no solo resultan en obras notables como Jirafas, de Kiki Álvarez y su equipo, sino que constatan, en las mismas dinámicas de la colaboración artística y económica, la creación de nuevos modos de trabajo y autoridad cultural.

Kiki, felicitaciones por la proyección de Jirafas en el Festival de Rotterdam. Acabo de ver Jirafas. Cuéntanos sobre la producción. ¿Qué significa hacer una película como esta de manera independiente en Cuba?

―Es el modo de aprovechar las nuevas tecnologías de forma creativa. En la industria, en estos momentos hay un relevo tecnológico, estamos pasando de las cámaras de 35 mm y de la fotografía analógica a la digital, pero todavía los procesos industriales que existen hoy día en el ICAIC continúan siendo de grandes equipos de filmación, de diseños de producción de un mes de trabajo, y esa es una manera de trabajar que cada vez me interesa menos. Creo que se puede lograr estados más creativos con un pequeño grupo de personas trabajando en condiciones aparentemente pedestres, pero que alientan la creatividad.

¿Jirafas es tu primera película plenamente independiente del ICAIC?

―Es mi primer largometraje independiente, porque había tenido una experiencia anterior con Sed, pero terminó siendo, de alguna manera, una película del ICAIC, y La ola, que comenzó como una producción independiente y terminé filmándola dentro de los cánones del ICAIC.

¿Cómo fue el proceso de producción de Jirafas, con qué equipo contabas?

Jirafas surge de una idea de Claudia Muñiz que también escribió el guión. La fotografía estuvo a cargo de Nicolás Ordóñez, quien en ese momento trabajaba en la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños. El diseño de producción que hay detrás de esta película está sustentado en un régimen de cooperativa donde las personas que participamos aportamos nuestro trabajo. Nicolás aportó el equipamiento de foto, Ivonne Cotorruelo el diseño y gastos de la producción, Gina Villafañe la postproducción de sonido, yo la locación principal: mi casa, y eso nos dio la condición de productores. Los actores y los técnicos aportaron su trabajo bajo un contrato de posible pago de sus servicios a partir de que la película pueda obtener beneficios económicos mediante su distribución.

»Esta condición a mí me parece muy interesante porque aunque intenta seguir haciendo un cine de autor, ya se comienza a pensar en colocar ese cine en espacios, no trabajas en abstracto, comienzas a pensar en qué posible destinatario pueda tener ese cine. Aquí también hay que decir que a lo largo de todo este proceso, contamos con la colaboración de la Escuela Internacional de Cine de San Antonio de los Baños, que es el espacio docente, en el que nos cruzamos de una manera u otra, la mayoría de los profesionales y algunos alumnos que colaboraron con la realización del filme».

La noción de cine de autor dependía del orden de la producción de estudio, estaba ligada a un sistema industrial de producción. ¿Cómo afecta la producción independiente hoy, con las nuevas tecnologías, esa noción de cine de autor?

―Creo que son fenómenos nuevos que van a enriquecer y diversificar los puntos de vista en la realización. Siempre se dice que los nuevos medios y el uso posible de estas cámaras que están aparentemente al alcance económico de casi todo el mundo, democratizan la realización del cine, pero lo más importante para mí es que permiten una democratización de la autoría: hay mayores posibilidades para que surjan autores, porque además, es un cine cada vez menos condicionado por mecanismos industriales o por posibles convenciones en la distribución; ya hay muchas maneras de hacer circular el cine.

»Todo eso proporciona mayor libertad a la hora de crear, y esa libertad aumenta la posibilidad de la autoría. Incluso, ahora prolifera un fenómeno muy atractivo, que es ese cine casi autorreferencial que se está haciendo, que parte de exploraciones muy íntimas, a veces de historias cotidianas dentro de la propia familia del realizador».

Volvamos a esa dimensión autorreferencial de Jirafas, una película que tematiza estos nuevos dispositivos de creación y convivencia. Una mujer llega a su apartamento y encuentra que “su” espacio ha sido ocupado, habitado, por una pareja de jóvenes amantes. Luego nos enteramos que el apartamento tampoco era de la primera mujer, en un drama de relevos que parece remitir, por una lado a la cuestión de la casa tomada y de la problemática de la propiedad residencial hoy día en Cuba, y por otro lado, a la pregunta por el espacio “propio” del cine independiente.

―La película es reflejo de la transformación que se está produciendo en la sociedad cubana, y de la lucha entre una manera antigua y asentada de entender la realidad y las nuevas fuerzas que vienen surgiendo. No solo Jirafas, sino la última película que rodamos, Venecia, también intenta una reflexión en torno a estos temas. Para esta última película no creamos un guión, hicimos una inversión que igualmente lo permite la independencia, que es trabajar con una especie de escaleta o de guión no concluido y confiar en la posibilidad de establecer una dinámica de trabajo donde los actores improvisaran y completaran sus personajes, las circunstancias y los sucesos de la historia.

¿Ese modelo de trabajo con los actores movilizaba una improvisación?

―Sí, en ocasiones improvisábamos durante encuentros previos al rodaje y ensayos, pero muchas veces surgía al calor del rodaje mismo. Este modo de trabajo diversifica la autoría, la convierte en una red de relaciones donde hay un centro que coordina todo, pero hay aportes ideoestéticos de mucha gente.

Para Cassavetes, la improvisación y el trabajo colectivo eran un modo de producir una nueva flexible comunidad artística.

―Cassavetes siempre lograba una comunidad alrededor de sus películas. Trabajaba mucho con los técnicos y con los actores, quienes no solo intervenían en la producción y el rodaje de la película sino también en la postproducción. Era una manera de trabajar con un enfoque comunitario que, incluso, acerca la experiencia del cine un poco al teatro, en el sentido de reunirse un grupo de personas a armar algo durante un espacio de tiempo; en el cine a veces los equipos son muy circunstanciales, ¿no? Al menos, en estas dos películas nosotros hemos funcionado como una comunidad en la que han entrado y salido gente.

Recordemos, si te parece, tu primera película, Sed. En el año 1991 creo que se da una paradoja, y es que el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano premia Sed, una película producida en los márgenes de la institución, con una radicalidad en su cuestionamiento insólita y, sin embargo, recibe dos premios en el Festival de Cine.

―La presencia del aliento del nuevo cine latinoamericano como pensamiento era todavía muy fuerte en ese Festival, los jurados eran más abiertos a un intento de tipo de cine que se estaba buscando hacer en Latinoamérica todavía, más apegado a la noción de experimentación, de crear discursos o relatos que estuvieran en contra de los relatos oficiales o más convencionales del cine clásico, creo que todavía había un caldo de cultivo que permitía que un proyecto como este aflorara. Tuve la experiencia de ir con Sed a Trieste y recuerdo que había mucho recelo en la delegación cubana con Sed, incluso fue una película que la crítica nacional maltrató mucho, como a La ola la maltrataron en su momento; eran vistas como películas raras, existencialistas, en un momento en que la cultura cubana necesitaba otra cosa.

JirafasEl filme pareciera que estiliza ciertos defectos del celuloide con la alta exposición a la luz del lente, y encara el riesgo del defecto de la película descartada como un aspecto de su condición formal.

―Sí, sobreexpone el lente y expone todo el tiempo su escritura: la manera en que se hizo, tiene mucho grano, es de planos largos, quietos, donde puedes explorar la imagen, definir los defectos que hay en ella, ver lo que está temblando. Me parece que esta es una condición del cine que la industria ha intentado erróneamente borrar, que es perfeccionar tanto las emulsiones de las películas que de pronto la historia llega a ser irreal. Cuando se lee un libro, el hecho de tocar el papel te transfiere la idea de que estás inmerso en una ficción, y la industria cinematográfica durante mucho tiempo pretendió borrar esa conciencia usando una excelente calidad de imagen y sonido, para que el espectador olvidara que estaba en un mundo construido, que estaba viendo un texto, pues al final una película es un texto proyectado.

Un mundo construido, en el caso de ustedes, de manera muy precaria. Fíjate que ya no es la noción de un cine imperfecto ―a la manera de la propuesta clásica de García Espinosa―. El cine imperfecto era un cine de industria alternativa, la Industria de lo Nacional Popular, pero el de ustedes era y sigue siendo un cine precario.

―Sí, esa noción de trabajar desde lo precario me interesa mucho y me interesa más mantenerla hoy. Creo que te da una energía de trabajo y de intercambio creativo muy grande, y te permite también explorar en el lenguaje, porque si aceptas la precariedad del propio lenguaje no tienes miedo a trabajar con él, a manejarlo, a usarlo, a exponerlo y a exponerte tú mismo a través de ese lenguaje, no estás tratando de hacer nada invisible.

»Estoy en contra de la noción de montaje invisible desarrollado por el cine clásico. Cuando trabajo con mi editora, muchas veces mis roces surgen por el hecho de que los buenos editores están formados en la noción de que el montaje tiene que ser invisible. ¿Por qué? Si es un montaje, si es una articulación, ¿por qué hay que esconder que estamos pasando de un plano a otro?

»Esa capacidad de connotar esas relaciones, que por ejemplo, tuvo buena parte del cine de Antonioni o el propio Godard, se ha ido perdiendo en una noción de cine clásico donde el relato bien contado es el relato que no se siente, y donde todo lo que te puede provocar una pregunta tiene una respuesta. Y ahí vamos a algo del relato de Jirafas que a mí me interesa, y es que no todas las expectativas que abre el relato se cierran, hay muchas cosas que ocurren que no conducen a nada. Eso en términos clásicos es mala escritura, son errores del guión, son errores dramatúrgicos, pero yo creo que están más cercanos a la vida: la vida está llena de sucesos que no conducen a nada, en la vida ocurren millones de cosas que no tienen respuesta, o que la tienen en un contexto temporal o espacial que ya tú no la esperas».

Después del 91 tú te incorporas al ICAIC. Entonces pareciera que el ICAIC tenía todavía la capacidad de interpelar y renovar sus límites, de incorporar a alguien que estaba haciendo un cine fuera de los códigos de la industria.

―Yo creo que sí, que en ese momento Alfredo hizo un intento, no solo conmigo sino también con Arturo Sotto, de que entraran figuras jóvenes al ICAIC, figuras que ya prometían hacer un cine bien diferente del que se hacía dentro del ICAIC, pero eso fue una convivencia muy difícil, que ya en épocas más recientes y con nuevas generaciones de cineastas jóvenes se ha dado de una manera más orgánica, aunque ese panorama es cada vez más complejo.

¿Cuál fue el costo de esa convivencia?

―Para mí la película más “ICAIC” que hice fue Miradas y significó una automarginación, porque no quedé contento con los resultados y decidí frenar y pensar que tipo de cineasta quería ser yo. Estuve muchos años sin hacer cine con el ICAIC porque sentía que hacia donde me conducía, una película como esa, no era hacia donde yo quería ir. Entonces empecé a reunir experiencia haciendo adaptaciones de obras de teatro para la televisión, hice Madre Coraje de Brecht, Escuadra hacia la muerte de Sastre, hice una adaptación de los cuentos de Italo Calvino; hice Crisis, y La persistencia de la memoria, dos cortos que proponían caminos muy diferentes.

¿No habrá sido el teatro una fuente de estímulo que facilitó la salida hacia otra poética, hacia otro modo de trabajar el equipo en el cine?

―Por supuesto, hacer estas adaptaciones me permitió liberarme de la prisión de la autoría, de la necesidad de contar mi discurso; me permitió dialogar con otros textos y encontrar en ellos cómo ubicarme yo. Eso fue liberador, y es lo que explica que pueda trabajar hoy con un guión de Claudia, dialogar con su visión y crear un producto artístico que sea un híbrido de dos miradas. Es como dos actores en escena, si no se escuchan y no responden a lo que el otro está dando, la escena no fluye, se queda en un diálogo de sordos.

Esa apertura de lo sensorial es muy interesante, porque tal vez uno pudiera pensar que las instituciones culturales son modos de administrar el orden de lo sensorial. ¿Será que solo desde afuera de una institución y de una historia del cine como la del ICAIC es posible encontrar eso que tú llamas sensualidad? Que tiene que ver, supongo, con modos de percibir las cosas fuera de los relatos habituales con que contamos esos órdenes.

―Sí. En un encuentro sobre cine independiente que tuvo lugar en Cuba, yo explicaba por qué Venecia es una película independiente. Y no es porque temáticamente el ICAIC no pudiera hacerla, pues no aborda algún tema censurable: no busqué la independencia para decir algo que el ICAIC no me dejara decir, sino para ser de una manera que el ICAIC no me permite ser, pues la industria nunca me permitiría filmar con una escaleta e improvisando con actores porque en su diseño de producción tiene que tener muy claro cuál es el principio y el final, el recorrido no le importa, y lo que me interesa a mí ahora es el proceso, la experiencia viva de construir un relato con un grupo de gente que esté dispuesta incluso a no cobrar y, a lo mejor, a no ganar nada con ese producto.

»Claro, es un camino al que hay que intentar encontrarle posibilidades de crecimiento, no creo que pueda hacer una tercera película si no tengo un financiamiento asegurado, aunque sea de esta manera, y por eso ya con Venecia acudimos al crowdfunding (financiación en masa), experiencia que resulta muy interesante, y en alguna medida fructífera».

Este tipo de red depende del acceso a tecnologías de distribución que en Cuba todavía no existen del mismo modo que en otros contextos. Parece haber una paradoja, por un lado, entre el saber técnico, el acceso a las tecnologías y el saber artístico y, por otro lado, las limitaciones de la distribución. Para empezar, el Internet es una condición de los crowdfunding, ¿no?

―Claro, son acciones que se hacen por Internet, y la única manera que he encontrado para acceder a este sistema es trabajar en colaboración con un productor que no sea cubano.

Eso me lleva a esta idea de cierta ilusión del cine independiente, ¿qué significa para ti, es un ideal la idea de un cine independiente?

―Creo que la primera definición que habría que concebir es la de un cine independiente con respecto a qué, la noción de independencia puede ser con respecto a muchas cosas, no es lo mismo el cine independiente norteamericano que es un cine que intenta funcionar fuera de la industria cultural hollywoodense, que cualquier cine que se hace en Cuba que con respecto a esa industria ya es independiente.

Incluso el cine del ICAIC.

―Sí, incluso el cine del ICAIC. Entonces, hacer un cine independiente con respecto al ICAIC sería como una independencia de segundo grado con respecto a esta anterior. A mí, ahora mismo, como noción, lo que me interesa es encontrar la posibilidad de crear un marco de trabajo creativo con un grupo de personas que puedan funcionar de manera orgánica alrededor de un proyecto, sin prejuicios ni compromisos institucionales, y ese sería el origen de una independencia.

Fuente: www.80grados.net

Tomado de la publicación: www.laventana.casa.cult.cu

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¿Volverá a brillar Europa? Por: Elson Concepción Pérez*

Europa CrisisLa Europa de hace 23 años para nada tiene que ver con la de hoy. Un primer derrumbe, el del llamado socialismo europeo en 1990 y un derrumbe ahora, yo diría mayor, con la crisis sistémica que vive en los últimos años, han transformado un panorama que le hizo acreedora de los elogios por su desarrollo y responsabilidad común cuando optó por crear la Unión.

Recuerdo el brillo de la fantasía del consumismo occidental y también de beneficios sociales que los llamados países ricos disponían para los habitantes con menos ingresos, o los de ningún ingreso como siempre han existido en esos sistemas.

Antes de la caída del Muro de Berlín, Alemania, dividida en dos,  mostraba la pujanza que la hizo merecedora del calificativo de “locomotora europea”. Francia, además de la belleza y confort de París, su cultura y su magnificencia, era portadora de un desarrollo palpable.

Así pudieran contarse muchos de los estados de lo que también se conoce como el Viejo Continente.

Había naciones, los llamados Países Bajos, que fueron ejemplo a exponer por sus evidentes beneficios sociales y la calidad de vida de su población.

España, aun siendo junto a Portugal y Grecia, las economías menos desarrolladas, exponía tranquilidad en su moneda —la peseta— y sus relaciones económicas eran fuertes y diversas.

Los países socialistas europeos, por su parte, aunque eran considerados en el propio continente algo así como “la quinta rueda del auto”, es decir los que menos mostraban aquel añorado esplendor económico occidental, sin embargo, eran verdaderos ejemplos de beneficios sociales, y en muchos de ellos muy pocos  se sabía sobre el significado de la palabra desempleo.

En este caso, el de los ex socialistas, con el derrumbe de la Unión Soviética y la traición de algunos dirigentes de ese y otras naciones del bloque, se produjo un brusco cambio y muy pronto se comenzó a vivir una pesadilla social que hoy, 23 años después, se siente en las capas más humildes de la población.

Ese fue un primer derrumbe europeo. Entonces, los de la zona occidental, los que no eran socialistas, batieron palmas quizás sin sospechar que no muy lejos vendría sobre ellos el otro derrumbe, el sistémico, el de la política neoliberal capitalista: el actual.

Hoy se conoce que en España, en los últimos cuatro años, los desalojos de personas que no pueden pagar sus rentas afectan a más de 350 000 familias que han quedado sin un techo donde vivir, o que el desempleo ha escalado al 26,6% de la población laboralmente activa. Es como una nube negra que se ha posado ante nuestros ojos y que nos retrotrae a países del Tercer Mundo; en muchos casos colonias que fueron saqueadas por las metrópolis del Viejo Continente.

Casi a diario se reporta el caso de suicidios de personas desesperadas que optan por quitarse la vida el mismo día que le vienen a expulsar de sus casas por falta de dinero para pagar el alquiler. El último y más dramático caso fue el del matrimonio de la tercera edad que se quitó la vida a mediados de este mes de febrero.

Cada día se produce medio centenar de desahucios por impagos de hipotecas y alquiler, según la plataforma Afectados por la Hipoteca (PAH), que denuncia que las ejecuciones de desalojos vulneran el derecho a la vivienda.

Las estadísticas oficiales indican que un 34% de los suicidios que se producen en el país ibérico son debidos a los desahucios.

Quizás no se imaginaron los europeos que a la altura del Siglo XXI, lejos de su cacareada opulencia, los estados que forman la Unión exhiben la cifra de 120 millones de personas viviendo en la pobreza, o sea, un 24,2% de sus habitantes afectados por ese flagelo.

En países otrora socialistas como Bulgaria (49% de pobres), Rumanía y Letonia (40%9), Lituania (33%), Hungría (31%), el supuesto paso al capitalismo desarrollado ha quedado en la retórica de un cuento fantasioso, donde la realidad evidencia una pesadilla.

Esa Europa, la que ha perdido su fastuosidad y brillo, forma parte sin embargo de una organización militar como la OTAN, con un ejército de más de 2,1 millones de uniformados y un gasto de unos 800 000 millones de dólares anuales en su mantenimiento.

¿Para defenderse de quién se necesita una fuerza militar tan grande y costosa?

No ven los europeos que la gran potencia occidental, Estados Unidos, está muy interesada en que ellos se desangren económicamente y reine en sus países, como es ahora, la inestabilidad y el caos.

Tomado de la publicación: www.cubadebate.cu

*Periodista cubano y analista de temas internacionales. Forma parte de la redacción del diario Granma.

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