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Chivo que rompe tambó con su pellejo paga. Por: Miguel Barnet*

El llamado embargo más que una ley criminal a un pequeño país soberano, ha sido el reflejo de la voluntad histórica de apoderarse, mediante coyundas opresivas, de una fruta largamente codiciada.

El llamado embargo más que una ley criminal a un pequeño país soberano, ha sido el reflejo de la voluntad histórica de apoderarse, mediante coyundas opresivas, de una fruta largamente codiciada.

Estos han sido días luminosos, aunque de sentimientos encontrados. Por una parte experimentamos la alegría de que estén finalmente entre nosotros Gerardo, Ramón, Fernando, Tony y René; por la otra, el anuncio del restablecimiento de las relaciones diplomáticas con los Estados Unidos que provoca múltiples interrogantes. Ya sabemos los cubanos que esta Revolución no bajará nunca las banderas y que los principios en que se fraguó la patria de Céspedes, Martí y Maceo no son negociables. Recordemos solo la Protesta de Baraguá. Pero hay un camino de luz, o al menos un resquicio por donde se vislumbra la esperanza de vivir en paz. La espada de Damocles ya no debe pender más sobre nuestras cabezas. ¿Será así, verdaderamente, o es solo una ilusión poética? ¡Quién sabe! Con ellos siempre primaría la desconfianza. Recordemos también Playa Girón. Pero seamos por una vez optimistas. La gran potencia imperial no puede seguir dándole la espalda al continente en que vivimos. La correlación de fuerzas ha cambiado. Pensemos que de veras se han convencido de que Cuba es un bastión moral invulnerable. Y que no está sola. Si no cómo interpretar la claudicación a una pretensión tozuda de sometimiento y humillación.

El llamado embargo más que una ley criminal a un pequeño país soberano, ha sido el reflejo de la voluntad histórica de apoderarse, mediante coyundas opresivas, de una fruta largamente codiciada. ¿Quién puede olvidar la teoría de la fruta madura?

Entonces, ¿qué sentido tendría negociar la normalización de relaciones diplomáticas sin resolver algunas cuestiones vitales?

Resulta indispensable eliminar algunas medidas que por absurdas y contradictorias moverían a la sorna de no ser por sus crueles e injustas consecuencias, como por ejemplo, la Ley de Ajuste Cubano que otorga en poco tiempo la residencia a los cubanos que llegan a tierras de Estados Unidos con los pies secos.

¿Y el resto de los inmigrantes que se lanzan al mar, qué? ¿Es que nosotros tenemos un privilegio divino por sobre nuestros hermanos latinoamericanos o caribeños? ¿Somos acaso superiores a ellos? Nada de eso. Con la Ley de Ajuste Cubano se criminaliza a un pueblo y se castiga a la Revolución.

¿Qué somos un país que promueve el terrorismo? No se lo creen ni ellos mismos. Es solo otra manera de castigarnos con una provocadora falacia. Hemos sido, eso sí, víctimas de los más crueles actos de terrorismo de estado. Y los victimarios andan sueltos.

Muchos obstáculos aparecerán en el camino porque no hay que subestimar a la burocracia norteamericana ni al conservadurismo republicano que se muerden la cola. En fin, que como dijo el Papa Francisco todo será “paso a paso”.

Quien espera lo mucho espera lo poco. Aunque Cuba ha esperado paciente y estoicamente demasiado sin levar anclas.

¿Qué tenemos a favor? La fortaleza del tejido espiritual del pueblo cubano, la conciencia adquirida a sangre y fuego y el legado histórico de nuestros próceres, también padres fundadores de la nación.

La gloria que hemos vivido ha cumplido su papel. Y Fidel, como timonel ideológico en aguas procelosas, el principal.

Y en este recuento no podremos nunca olvidar a la prensa cubana, que no será la mejor del mundo, pero tampoco la peor.

Nuestros educadores y nuestros periodistas han desplegado una labor ingente en la defensa de los principios de la Revolución y en el apoyo a una política educativa y cultural coherente, integral y democrática.

Los poderes mediáticos han sido quizá la palanca principal para echar a andar el motor de la Historia.

Tenemos que luchar aún contra muchos demonios. Entre ellos el relativismo llamado postmoderno y el vale todo.

Nuestro deber como intelectuales y artistas es contribuir con energía —ese antídoto contra el inmovilismo y la burocracia— al establecimiento de las jerarquías y a la decantación del gusto estético.

Para ello hay que educar, educar y educar. Pero críticamente y con el fin de que los que reciben el mensaje lo compartan con la comunidad y con los proyectos creativos que ella genera.

Sin una relación orgánica con ese mundo tan relegado por los poderes hegemónicos no es posible avanzar, porque él es el que ha legitimado la plataforma de nuestro sistema social.

Una definición del concepto de identidad tan controvertido y vuelto mil veces a definir solo se explica en Cuba por las luchas que el pueblo ha llevado a cabo en su historia frente al colonialismo cultural que tantas veces se nos ha tratado de imponer. Identidad que solo se cumple con un diálogo abierto hacia el pasado fundador y con el ánimo de una memoria compartida en el presente. Por eso una obra como la de Fernando Ortiz, por ejemplo, puede interpretarse en profundidad sobre estos preceptos de hoy.

Antes esa obra se pudo reconocer aisladamente entre honestos hombres de pensamiento, en foros académicos o en tribunas especializadas. Pero la comprensión más amplia de ella logró su sentido más pleno en la fusión de los más legítimos valores del pueblo y la política cultural que ostentamos hoy con orgullo.

He ahí un poderoso mecanismo de integración nacional. Y yo diría más, de verdadera unidad. El rescate de lo más puro del corpus identitario de la nación es tarea prioritaria de la esfera social y política.

El empeño por la salvaguarda del acervo cultural tradicional y el trabajo comunitario contribuyen a la interacción de la población con sus valores, y fomentan en su quehacer cotidiano la calidad de vida, la autoestima y la ética.

Ellos son un valladar infranqueable frente a los amagos de colonialismo y anexionismo.

El trabajo comunitario no solo es un objetivo prioritario de la Uneac por su incidencia social sino porque lo animan principios inviolables del socialismo. Defender lo nuestro no es anclarnos en un pasado vetusto, sino proyectarnos hacia la universalidad. Lo foráneo no necesariamente es siempre lo moderno. A veces es solo lo pasajero. Identificar lo moderno con el capitalismo consumista es un error de lesa cultura.

Fernando Ortiz reveló en su inmensa obra científica la presencia de elementos hispanos, africanos o asiáticos que le dieron a nuestro país esa diversidad que hace que seamos universales. Y lo hizo con una visión antropológica y una vocación vindicativa.

Fue una hazaña de justicia social y un acto de extrema responsabilidad intelectual. Y jamás tuvo el apoyo del Estado, ni se pudo solidarizar con una política cultural justa. En aquellos años de la república, la mayor parte de los temas que abordó eran menospreciados o chocaban contra esquemas colonialistas.

Solo cuando el pueblo fue protagónico y expresó con libertad sus expresiones artísticas se consumó la auténtica fusión entre el estado y sus más legítimas aspiraciones.

Hoy más que nunca estamos en la obligación de ser atentos custodios de ese baluarte precioso. El único modo de construir un modelo que responda a esas aspiraciones frente al poder avasallador del capitalismo neoliberal es formando ciudadanos conscientes de su historia, dueños de su propio imaginario y comprometidos con el proyecto de transformación social.

Para ello es necesario actuar en el presente con una óptica crítica del pasado y con la convicción de que vamos a encarar el futuro con mayor lucidez y base intelectual. Luchar contra el adocenamiento mental y la pérdida de valores autóctonos deberá ser nuestra meta.

Por eso, repito, debemos indagar en la base de nuestra cultura y nuestras tradiciones, conocer y apreciar nuestros símbolos patrios, en toda su riqueza y diversidad, y no desdeñar la historia que nos ha dado el rostro que exhibimos al mundo.

Ante los desafíos que hoy se presentan en el panorama social y político del país, nosotros, intelectuales y artistas, estamos en el deber de erguirnos como vanguardia en la defensa de nuestros valores.

No hacerlo sería correr el riesgo de caminar sobre escombros o hundirnos en el pantano de la dependencia colonial y la mediocridad.

Fernando Ortiz escribió: “Todo pueblo que se niega a sí mismo está en trance de suicidio”.

Lo dice un proverbio afrocubano: “Chivo que rompe tambó con su pellejo paga”. Salvémonos.

Texto tomado de la publicación: http://www.granma.cu

Miguel Barnet*Nació en La Habana, Cuba, el 28 de enero de 1940. Desde muy joven se vincula a cimeras figuras de la etnología cubana, como Argeliers León e Isaac Barreal. Colaboró con Alejo Carpentier en la Imprenta Nacional de Cuba y con el Poeta Nacional Nicolás Guillén en la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba, institución de la cual es fundador y actualmente presidente por elección. Es graduado del Primer Seminario de Etnología y Folklore impartido por el etnólogo y musicólogo Argeliers León en 1960.

Con 21 años de edad formó parte del grupo fundador de la Academia de Ciencias de Cuba e integró el primer equipo de trabajo de su recién creado Instituto de Etnología y Folklore. Durante los siete años en que laboró como investigador científico de esta institución, recibió diversos cursos en estas materias, impartidas por profesores cubanos y extranjeros, y obtuvo altas calificaciones. Se especializó en la investigación etnológica y en aspectos de la transculturación de las religiones de origen africano en Cuba y en el Caribe.

Es el escritor cubano vivo más publicado dentro y fuera de Cuba. Su bibliografía exhibe los siguientes títulos: La piedra fina y el pavorreal, Isla de güijes, La sagrada familia, Orikis y otros poemas, Carta de noche, Mapa del tiempo, Viendo mi vida pasar, Con pies de gato y Actas del final (poesía). Autógrafos cubanos, La fuente viva y Cultos afrocubanos (crónica, ensayo, monografía). Akeké y la jutía (fábulas cubanas). Biografía de un cimarrón, Canción de Rachel, Gallego, La vida real y Oficio de ángel (novelas–testimonio). Ha escrito guiones de varios documentales cinematográficos y de los conocidos largometrajes cubanos Gallego, basado en su novela homónima y La Bella del Alhambra, inspirado en su novela Canción de Rachel y premiado en el Festival Internacional de Cine de la Habana, así como en otros certámenes internacionales. Esta cinta recibió el Premio Goya en España, en 1990, a la mejor película extranjera de habla hispana. Ha participado en congresos, eventos literarios, recitales de poemas de su propia obra, y ha impartido conferencias en universidades de Europa, Estados Unidos, América Latina y África. Además de ser un activo promotor cultural en Cuba, es un profundo conocedor de la música cubana, sobre la cual ha escrito y dictado conferencias ilustradas con artistas cubanos de talla internacional. Fue becario del Sistema de Becas Académicas de Alemania (DAAD) y de la institución John Simón Guggenheim de Estados Unidos.

En 1995 se crea por su gestión, y con el apoyo del Ministerio de Cultura de Cuba, la Fundación Fernando Ortiz, institución cultural cubana de carácter público y civil, no gubernamental, sin ánimo de lucro, con capacidad y personalidad jurídica y patrimonio propios, de la cual es Presidente hasta el presente. En 1996 fue designado, por la UNESCO y por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, miembro del Consejo Ejecutivo de dicha organización. En ese mismo año recibe el título de Máster en Historia Contemporánea que otorga la Universidad de La Habana, y en febrero de 1997, a propuesta de la mencionada institución de altos estudios, la Comisión Nacional Cubana de Grados Científicos le otorgó el título de Doctor en Ciencias Históricas. En mayo de 1997, la Cátedra Extraordinaria de Nuestra América, de la Facultad de Ciencias Antropológicas de la Universidad Autónoma de Yucatán, en Mérida, México, lo nombró miembro de su Consejo Honorario, en representación de la República de Cuba en el ámbito académico americanista.

Premio de la Crítica Literaria por: Gallego, 1983 y La vida real, 1986.

La Federación de Sociedades Españolas de Cuba le confirió la Distinción Miguel de Cervantes y Saavedra en el 2008. En el 2010 recibió la Distinción Maestro de Juventudes.

Nota biográfica tomada del portal: www.cubarte.cult.cu

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Cumbres, Mercenarismo y Sociedad Civil. Por: Camila Moreno.

"...allí estarán nuestras asociaciones con su amplia membresía, representatividad y capacidad de movilización, en ejercicio de la Democracia participativa instituida por el orden constitucional cubano".

“…allí estarán nuestras asociaciones con su amplia membresía, representatividad y capacidad de movilización, en ejercicio de la Democracia participativa instituida por el orden constitucional cubano”.

Culminada de manera exitosa la Tercera Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeña (CELAC), cuyo modo pacífico de transcurrir, declaraciones de elogio hacia los líderes históricos de la izquierda Latinoamericana, declaraciones contra el Bloqueo y a favor de la integración deben haber constituido la causa del silencio mediático que intentaron materializar los grandes medios de prensa, en una nueva demostración de que la mal llamada “libertad de expresión” no es más que un grupo de intereses políticos disfrazados en una linda frase que digiere con facilidad el mundo desinformado y manipulado que hoy vivimos.

Se acerca ahora la Cumbre de Las Américas y desde ya parece ser que la fórmula “periodística” será otra. ¿Habrá cambiado algo? ¿Habrán dejado de manipular los manipuladores o de pagar a quienes se subordinan? Obviamente no.

La venidera Cumbre a celebrarse en Panamá no sufrirá la indiferencia intencional de los medios, muchos intereses políticos estarán allí presentes. La presencia de los presidentes Barack Obama y Raúl Castro apunta a robarse el show, cual garantiza que el sensacionalismo y la tergiversación les esperarán desde las escalerillas del avión.

Pero no es un posible encuentro ni las recientes declaraciones de ambos líderes lo que está movilizando a los medios de prensa de la ultraderecha y sitios digitales ligados a la subversión, ellos están optando por convertir en noticia -para luego dar presión a la caldera- Lo que precisamente resaltan desde ya estos señores es el llamado de algunos funcionarios del Gobierno estadounidense y determinados cabecillas de la contrarrevolución cubana de hacer presente en Ciudad Panamá a la “sociedad civil” de de la isla.

Es evidente, y esperemos que Obama lo note, que la intención de los fracasados y atemorizados “mercenarios- disidentes” es socavar y dinamitar el proceso de normalización de las relaciones que pacíficamente transcurre entre los dos países. Ojalá que el gobierno “del norte revuelto brutal” entienda que si ellos quieren sociedad civil cubana en Panamá la tendrán, pero no la que ellos quieren, es decir, la que ellos han disfrazado.

Sociedad Civil en Cuba son más de 2200 organizaciones, desde organizaciones sociales y de masas hasta las organizaciones o asociaciones científico-técnicas, culturales y artísticas, deportivas, de amistad y solidaridad y cualesquiera otras que funcionan en virtud de la Ley de Asociaciones (Ley 54, esa que los ignorantes y manipuladores refieren que no existe en este país, ignorando que incluso las organizaciones de masas y sociales son reconocidas en el artículo 7 de la Constitución cubana).

Pues bien, si Obama y los “pagados” desean presionar para que la Sociedad Civil arribe a Panamá, pues bienvenida sea la iniciativa, allí estarán nuestras asociaciones con su amplia membresía, representatividad y capacidad de movilización, en ejercicio de la Democracia participativa instituida por el orden constitucional cubano.

Pensé nunca decir esto, pero allá voy: “Gracias contrarrevolución, gracias mercenarismo, ha sido una buena iniciativa solicitar el apoyo de nuestras organizaciones para la magna cita”, y agrego: “gracias monopolio de la información, gracias a ustedes el mundo sabrá cual es la verdadera Sociedad civil en Cuba”.

Texto tomado del blog: https://aucaencayohueso.wordpress.com

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Recomponer los abrazos rotos. Por: Octavio Fraga Guerra*

Autor: Czuko Williams (2013)

Autor: Czuko Williams (2013)

Trabajo en un Centro de Acogida para personas sin hogar, ubicado en la periferia de Madrid. Por razones que responden a la preservación de sus identidades me abstengo de aportar más detalles.

De eso “vivo” desde hace más de ocho años, ante la imposibilidad de encontrar un trabajo afín al mágico mundo del audiovisual. A ese sueño que sigo labrando con la escritura, con la palabra. A fin de cuentas, con un sustantivo de sólidas dimensiones, un verbo bien afincado y la sublime envoltura de un adjetivo esbelto, se construyen historias que también son de cine.

Más de una vez, me han preguntado cuales son mis “funciones” en ese lugar donde habitan personas que padecen de enfermedades crónicas, tanto físicas como mentales. Son seres humanos que superan cualquier historia, si se ha de contar con agudas palabras. Y mi respuesta es la de siempre. Mi labor es, “recomponer sus abrazos rotos”. Acompañarlos en los vericuetos que les impone la vida. E intentar hacerles ver, que la vida vale la pena vivirla.

Llevo más de un mes de baja por un tema de salud que no vale la pena comentar. Son las herencias propias de nuestro oficio que te deja huellas y con ellas vives. Llega a un punto en que son parte de ti. Lo asumes como si estuviera contigo desde que naciste. Como ese lunar discreto y esquivo que por alguna parte, -o muchas- te pintan la piel y ni te “acuerdas” de ellos.

Los otros días me toco ir a mi trabajo. Llegue sobre la una de la tarde, hora en la que habitualmente se les sirve la comida. Llevaba los partes médicos acumulados y de paso me apetecía saludar a los compañeros que son unos auténticos profesionales y humanistas. Hombres y mujeres que se dejan la piel y muchas otras cosas, en un lugar donde se producen conflictos que son propios de un entorno permeado, por el dolor y la perdida.

Y al final me lleve una grata sorpresa, -o más de una-, una bruma de emociones como cascadas sin tiempo para responder a todas.

La señora del pelo blanco que transita con una silla de ruedas, me tiraba besos y me decía –a toda bomba- ¡¡¡hermoso!!! “El gran Cipri”, un señor de ojos azules y tripa empinada me confesaba al oído que me extrañaba mucho. Un inmigrante de origen árabe, con el que siempre bromeo con darle cerdo en las comidas me sonreía diciéndome que desde no estoy por acá, no le dan cerdo en el segundo plato. Un joven africano, que padece de una parálisis lateral y que ama a Borb Marley, -sin que me diera tiempo a nada- se me arrimó esquivando el zigzag de la cola para que le diera un abrazo.

Algunos me aplaudieron y las “chicas” de los ojos azules y pardos, que cada mediodía les regalo un piropo me reclamaron con acento cariñoso, que a ellas apenas les había dicho nada. Todos fueron un mar de sonrisa, de preguntarme como estaba. Algunos otros me interrogaron en torno a cuando volvería a “casa”.

Esa tarde me lleve una bruma, un verso y todos los abrazos. Pero esta vez no fueron abrazos rotos, pues ellos supieron llenarlos.

*Editor del blog: http://cinereverso.org

Madrid, 9 de febrero de 2015.

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Primero lo primero. Por: Alina Perera*

La Habana

La Habana

Hablábamos entre colegas sobre la necesidad de que, para que Cuba sea un país diferente —es decir, mejor, exitoso en su paso por una nueva etapa que ha sido denominada de «actualización»—, tengamos un Hombre distinto.

En un análisis signado por la pasión y la honestidad expresé que sin modelar primero el tipo de ser humano que nos interesa, no podremos soñar con un país «otro», porque el protagonista de los cambios es precisamente ese cubano  —cada cual— que debe vivir una revolución en su pensamiento si quiere ir a la par de las transformaciones necesarias, si desea adaptarse, si aspira a superar el último cambio para emprender el próximo.

Uno de los colegas, sin descartar la relación dialéctica que existe entre el individuo y su realidad, sin obviar esa verdad según la cual ambas dimensiones se van haciendo mutuamente, insistió en que lo más importante es construir los escenarios de la sociedad nueva. Sin esa premisa, decía él, no podremos aspirar a ver un Hombre nuevo en formación. Se trata de un Hombre que desde luego, y casi está de más decirlo, jamás será destino consumado, meta a la cual se llegue, sino un camino de mejoramiento, de perfeccionamiento que jamás alcanzará la perfección.

El amigo ilustró su enfoque con ejemplos inobjetables: es muy difícil que anide en un alma la actitud cristalina ante asuntos como qué hacer con recursos materiales ajenos y al alcance de la mano, si el dueño de esa alma, siendo niño, cuando llega a casa escucha hablar a los adultos sobre ciertas «luchas» cotidianas que se asumen como naturales en un contexto en el que muchas veces el trabajo honrado no es camino eficaz para satisfacer necesidades básicas. Es muy difícil plantearse la bondad —y esta es una gran lección martiana— sin ser próspero.

Y desde luego, con lo anterior no se está justificando una actitud negativa como la de robar, pero sí se alerta sobre la importancia de crear las condiciones objetivas que acorralen, que conviertan en inaceptable esa costumbre incrustada con particular dureza en amplios espacios de nuestra sociedad durante estas más de dos décadas de desgastes y carencias múltiples.

Sucesivamente fueron aflorando otros ejemplos: es muy difícil saber degustar y buscar tonos bajos y silencios en medio de un paisaje estridente; será una rareza conducirse con elegancia si el entorno está preñado de fealdades y desaliños. No anidará la serenidad en el alma, ni la altura racional o emocional, si las circunstancias concretas son angustiosas, hechas a contingencias y remiendos, con tareas pendientes para ayer. No habrá pensamiento abierto y creativo, acción liberadora, si la mente está anclada a rutinas enajenantes, a problemas cuyas soluciones no van más allá de una resistencia paralizante, en esa sensación de que, para estar en el mismo sitio, sin ser tirados hacia atrás o al fondo del abismo, hay que correr mucho durante todo el tiempo.

Asentí ante la implacable objetividad de mi amigo: pesa más la urgencia de un país nuevo que cualquier otra condición. Pesa más una arquitectura de país que termine legitimando lo mejor de la naturaleza humana, que ponga al derecho todos aquellos entuertos donde la virtud no encuentra espacio ni estímulo. De ahí irá naciendo el ser distinto, acrecentado, cada vez más listo para seguir haciendo el país que se nos va prefigurando. ¿O no?

Texto tomado de la publicación: http://www.juventudrebelde.cu

Alina Perera*Periodista cubana, columnista de Juventud Rebelde y colaboradora de Cubadebate. Ha ganado múltiples premios de periodismo en los certámenes anuales del país. Es autora del libro “Buscándote, Julio”, y coautora de “Voces del milagro”, “Niños del milagro”, “La maldición del avetruz” y “La cuadratura del círculo”.

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Cuba y Estados Unidos: comienza la revisión de cuentas pendientes. Por José Luis Rodríguez*

Cuba USAA la luz del nuevo escenario que se comienza a perfilar en las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, uno de los temas que ha salido a relucir con más fuerza en los medios de prensa internacionales es el de la compensación por las nacionalizaciones de propiedades norteamericanas efectuadas en Cuba a inicios de los años 60 del pasado siglo.

En el tratamiento de la noticia -como era de esperar- el tema se ha presentado como una cuenta pendiente a pagar por Cuba frente a propietarios norteamericanos, aparentemente víctimas de procesos arbitrarios, donde pareciera que estuvo ausente la voluntad de cumplir por parte del gobierno de la Isla con lo establecido entonces en este tipo de procesos.

Por otra parte, en el tratamiento actual del tema no se toman en consideración otras reclamaciones que legítimamente Cuba ha venido planteando durante más de 50 años.

Resulta así de mucha utilidad que se revise, siquiera sumariamente, la historia de los acontecimientos que llevaron al surgimiento de una parte de la propiedad estatal en Cuba a partir de los diversos procesos de nacionalización que -bajo diferentes circunstancias- se llevaron a cabo en el pasado siglo.

La primera medida que afectó los intereses de propietarios norteamericanos en Cuba fue la Ley de Reforma Agraria de mayo de 1959, debido a que los mismos eran los mayores propietarios de latifundios que se alzaban como el obstáculo fundamental para el desarrollo agropecuario del país, por lo que resultaron expropiados a partir de la política de entregar la tierra a quienes la trabajaban realmente.

De tal modo, se expropió a los terratenientes de distintas nacionalidades con más de 400 hectáreas (30 caballerías), aunque excepcionalmente se respetaron las fincas con hasta 100 caballerías cuando sus rendimientos productivos superaran el promedio nacional.

Por otra parte, la ley estableció que la expropiación fuera compensada por Bonos Soberanos de la República sobre el valor de la tierra en los libros de contabilidad, devengando un 4,5% de interés anual, pagaderos durante 20 años.

Varios propietarios norteamericanos de tierra -como fue el caso de la United Fruit Company- negociaron durante casi un año esa compensación, pero la posición hostil del gobierno norteamericano impidió concretar la misma, ya que este exigía el pago sobre el valor declarado -no el registrado en los libros de contabilidad-, de forma inmediata y en efectivo, lo que resultaba ilegal e imposible de cumplimentar.

A partir de ese momento, las hostilidades fueron creciendo aceleradamente hasta que en julio de 1960 el gobierno del presidente Eisenhower suspendió la cuota azucarera cubana en el mercado norteamericano, que alcanzaba 700 000 toneladas, lo cual tenía una grave implicación económica para Cuba. Frente a esa decisión se dictó la expropiación forzosa de propiedades norteamericanas mediante la Ley 851 del 6 de julio de 1960.

A través de la Resolución Nº 1 de esa Ley del 6 de agosto de 1960, se nacionalizaron las compañías de teléfonos y electricidad, las refinerías de petróleo y 36 centrales azucareros. Posteriormente, mediante la Resolución Nº 2 del 17 de septiembre de 1960, se nacionalizaron los bancos The First National City Bank, The First National Bank of Boston y The Chase Manhattan Bank.

Finalmente, la Resolución Nº 3 de la Ley fechada el 24 de octubre de 1960 estipuló la nacionalización de otras 164 empresas norteamericanas en todos los sectores de la economía.

El valor total estimado -a partir de fuentes cubanas- de las propiedades norteamericanas nacionalizadas, se ubicó en unos 1 000 millones de dólares -según datos de 1958- y en 1 500 millones, de acuerdo con fuentes norteamericanas.

De igual modo, la Ley 851 estableció la posibilidad de compensar las propiedades norteamericanas mediante Bonos de la República, que devengarían un interés no menor al 2% anual durante 30 años. El fondo para el pago de esos bonos se obtendría de una parte de las ventas de azúcar en el mercado norteamericano, lo que suponía restituir la posibilidad de esas ventas, cosa que el gobierno de Estados Unidos no aprobó, impidiendo de tal modo la compensación.

Actualmente se ha señalado que el valor de las reclamaciones del gobierno norteamericano por concepto de las nacionalizaciones y expropiaciones llevadas a cabo en Cuba -según cifras de la OFAC (Office of Foreign Assets Control) de la Secretaría del Tesoro de EEUU– se eleva a unos 7 000 millones de dólares y cubre unas 5 900 demandas.

Respecto a una posible solución a estos reclamos, la Ley Nº 80 de la Reafirmación de la Dignidad y la Soberanía Cubanas de 1996 fijó que esas indemnizaciones tendrían que negociarse considerando las reclamaciones por daños del gobierno cubano, las que se establecieron en 121 000 millones de dólares mediante la Demanda del Pueblo Cubano contra el gobierno de Estados Unidos por los Daños Económicos Ocasionados a Cuba, aprobada por los tribunales cubanos en enero de 2000.

A ello habría que añadir lo consignado en la Demanda del Pueblo de Cuba al Gobierno de Estados Unidos por Daños Humanos de mayo de 1999, mediante la cual se reclamaron 181 100 millones de dólares.

También habría que proceder a una actualización de lo ocurrido en el ámbito de los daños ocasionados a Cuba por Estados Unidos en los últimos 16 años, tomando en cuenta que solamente el impacto del bloqueo -que se calculaba hasta 1999 en 67 000 millones de dólares- actualmente registra una cifra superior a los 116 880 millones.

No resulta imposible una solución a los litigios que se avecinan, pero es un largo camino por recorrer.

En ellos siempre deberá prevalecer la justicia y el apego a la verdad histórica, que sitúan a Cuba en una posición legítima al reclamar compensaciones por los daños materiales debidos a una política de agresiones y bloqueo económico que ha durado más de 50 años.

Texto tomado de la publicación: http://www.cubacontemporanea.com

José Luis Rodríguez*Asesor del Centro de Investigaciones de la Economía Mundial (La Habana, Cuba).

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Vuelvo enseguida.

Vuelvo enseguidaEn los próximos días este blog estará de receso. Otros proyectos relacionados con la escritura y el audiovisual me exigen tomar distancia de CineReverso. Volveré con las mismas ganas de siempre, el próximo lunes 9 de febrero para seguir compartiendo ideas, cultura y acento cubano.

Mi abrazo

Octavio Fraga Guerra, editor de este blog.

Madrid, 3 de febrero de 2015.

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Cuba: Política Imperial y democracia. Entrevista a Alejandro Castro Espín. Por: Iasonas Pipinis Velasco

Alejandro castro Espín. Autor del libro: "Imperio del terror". (Editorial Capitán San Luis, 2009) La Habana, Cuba.

Alejandro Castro Espín. Autor del libro: “Imperio del terror”. (Editorial Capitán San Luis, 2009) La Habana, Cuba.

Alejandro Castro Espín, Doctor en Ciencias Políticas e investigador social comparte abiertamente sus consideraciones acerca del restablecimiento de las relaciones de Cuba-Estados Unidos, explica cómo funciona la democracia participativa cubana y ofrece su percepción sobre el futuro de Cuba.

Durante la primera quincena de enero se presentó en Atenas la segunda edición europea del libro “El Imperio del Terror”, del Doctor en Ciencias Políticas, Máster en Relaciones Internacionales e investigador cubano Alejandro Castro Espín (La Habana 1965), publicada en Cuba en su versión original en el 2009. La edición griega con el título “El precio del poder y el imperio del terror” realizada por la editorial New Star, fue precedida por las publicaciones en idioma ruso y árabe, con excelente acogida tanto en la Federación Rusa (octubre de 2012) como en Líbano (enero de 2012). La obra traducida al idioma chino y francés se presentará próximamente.

La temática abordada con profundo rigor en el libro es resultado de la investigación y el análisis realizado por su autor, en más de dos décadas de estudio acerca del ideario de las elites de poder que han conducido los hilos de la política imperial de EE.UU. desde su surgimiento como nación y sus proyecciones geopolíticas en el siglo XXI. Explica los fundamentos históricos y las bases científicas que constituyen la esencia del imperialismo, con la Doctrina de la Seguridad Nacional como eje principal de su agresiva política exterior.

La exitosa presentación del libro en Grecia se realizó gracias a los esfuerzos del Movimiento de Solidaridad con Cuba en esa nación.

Resumen Latinoamericano tuvo acceso a las entrevistas que diversos medios de comunicación realizaron al autor.

Por la importancia de sus conceptos en la actual coyuntura, damos a conocer la transcripción de la entrevista del periodista peruano-griego Iasonas Pipinis Velasco realizada en Acrópolis el 16/01/2015.

¿Es la primera vez que usted visita Acrópolis?

Bueno, es la primera vez que visito Grecia y era un viejo anhelo que se está haciendo posible gracias a la solidaridad con mi pueblo, porque estoy aquí invitado por la solidaridad, sin gastarle ni un centavo al Estado cubano, lógicamente, no lo haría, y solamente por ese detalle quiero hacerlo patente aquí, vine invitado por ellos y ha sido una visita excelente, hemos podido intercambiar con el pueblo griego de manera cercana en los barrios, en las localidades y lo que hemos descubierto aquí es un gran aprecio por Cuba, un gran respeto y admiración por Fidel y por Raúl.

En todos los encuentros sostenidos, hemos tenido la oportunidad de agradecerle al pueblo griego la solidaridad con mi país en más de 50 años de enfrentamiento al Imperio norteamericano y en una circunstancia como esta en la que por primera vez en cincuenta años el presidente de Estados Unidos Barack Obama reconoció el error que habían cometido los diez presidentes que le antecedieron en los últimos 50 años, diciendo que había sido una política errada, fracasada y que había que cambiarla; ha sido un momento, muy significativo viajar a este país en estas circunstancias.

Vemos que están cambiando muchas cosas en Cuba, referentes a las relaciones diplomáticas con Estados Unidos. ¿Cuál cree que será el futuro de Cuba?

El futuro de Cuba es el que se ha ganado un país que ha resistido más de cincuenta años al imperio más poderoso sobre la tierra. Que la resistencia de su pueblo marcó este triunfo, este éxito que estamos hoy asistiendo desde el punto de vista de la política internacional, o sea estoy diciendo que el pueblo cubano junto con la solidaridad internacional, derrotaron una posición imperial en pleno siglo XXI, y ha demostrado  los potenciales que tiene una nación, que si bien en más de 50 años con ese férreo bloqueo, con esas medidas, con permanentes agresiones de todo tipo, incluyendo el terrorismo de Estado contra Cuba desde ese país, pues en las nuevas circunstancias tenemos la convicción absoluta que avanzaremos mucho más de lo que hemos avanzado.

Porque como se conoce, mi país ha avanzado mucho con relación a todos los parámetros de desarrollo social y tiene índices comparables con países del primer mundo, pensamos que sin esta carga onerosa del bloqueo, pues avanzaremos mucho más y llegaremos a construir el  socialismo próspero y sustentable que estamos aspirando a construir, que ha sido la voluntad del pueblo cubano, expresada en el último Congreso del Partido, pero que tuvo un proceso previo de consulta popular de más de 8 millones de cubanos, que se pronunciaron y apoyaron los Lineamientos de política económica y social del Partido y la Revolución y que después fueron consagrados por la Asamblea Nacional como máximo órgano del poder del Estado en Cuba y hoy son los Lineamientos estratégicos de la nación para alcanzar ese socialismo próspero y sostenible al que aspiramos.

Se sostuvo insistentemente que tras la  muerte de Hugo Chávez, en América Latina podrían producirse cambios involutivos. O sea, que el socialismo que se aplicó en Venezuela y en otros países como Bolivia o Ecuador, podría desaparecer y también afectar a Cuba.

El análisis nuestro es totalmente inverso a ese, porque la lógica de la historia lo enseña. Los países de los que hablas, vivieron épocas de capitalismo cruel y despiadado donde prácticamente los trabajadores, las grandes masas de la población, se vieron afectadas de manera severa en sus condiciones de vida, en la precariedad del empleo, en sus condiciones de subsistencia. Donde el desempleo se fue apropiando cada vez más del espacio político como elemento de mayor peso, que ha incidido sobre todo en la evolución de la situación social en esos países y de la posición que han ido asumiendo diversos sectores, que si bien no es política netamente, o sea, no han sido movimientos políticos, sino movimientos sociales.

Si vamos a hablar de lo más reciente, de los movimientos de los indignados en varios países del mundo, incluyendo los de Europa, son movimientos sociales, pero que poco a poco van a devenir en movimientos políticos, en la medida en que han perdido credibilidad los partidos burgueses tradicionales, los que han tenido el peso político principal en la mayoría de los países de América Latina y de Europa en los últimos 50 ó 60 años. Lo más significativo es que estos países que mencionaste, los que hoy constituyen el núcleo del Alba: Venezuela, Ecuador, Bolivia y Nicaragua, rompiendo con el orden injusto que habían impuesto las políticas de ajuste neoliberales promovidas por Washington y las potencias occidentales, ya tienen un desenvolvimiento económico muy favorable y social.

Países que han dado un salto tremendo, nada más rechazando las políticas de ajuste neoliberales, haciendo un planteamiento desde una perspectiva social, no se ha defendido de modo alguno el capital, que es lo que defiende el neoliberalismo y la no injerencia del Estado. Al contrario, han buscado las políticas sociales, primero desde los movimientos políticos y después, cuando han adquirido el poder estos movimientos políticos han asumido como política de Estado, una política social. Varios de ellos con organización socialista, como es el caso por ejemplo de Bolivia o de Ecuador, donde los resultados son significativos. Si hablamos de Venezuela: ¿qué era ese país antes  después de Chávez?

¿Usted cree que el capitalismo jamás ha de aplicarse en Cuba?

No, es que en Cuba se aplicó un capitalismo feroz, 60 años de capitalismo, que llevó a la nación a las situaciones sociales más precarias, a un proceso de dominación en todos los terrenos.

¿Piensa que en el futuro sería imposible una involución en ese sentido?

Totalmente, porque es un pueblo que vivió eso, es un pueblo que sufrió, y lo sufrió de manera muy cruenta, no sólo en el orden social, en el orden económico, en el orden político, sino también en el tema de la represión. La represión simple y llanamente, que fue a lo que acudió el imperio norteamericano cuando empezó a perder protagonismo en América Latina: lo que se dio con las dictaduras militares.

Tenemos un caso, por ejemplo, como es el del Premio Nobel de la Paz, Kissinger conocido intelectual norteamericano que fuera asesor de Seguridad Nacional del presidente Nixon, que después fuera Secretario de Estado también, y que se le dio el Premio Nobel de la Paz por haber jugado un papel en el restablecimiento de las relaciones de Estados Unidos con China, y sin embargo, fue uno de los que más estimuló todas las acciones de guerra encubierta contra Cuba y asesinatos políticos. Son las contradicciones que no son entendibles.

Por eso Cuba no podrá volver al capitalismo, porque conoce todas esas experiencias funestas y lo que han generado para América Latina y para el mundo. También conoce experiencias positivas exitosas de socialismo, no sólo en nuestro entorno geográfico. Así estamos viendo a China, que es la primera economía mundial, o sea, la primera en términos de desarrollo. La economía norteamericana sigue siendo superior en términos de Producto Interno Bruto, pero es una economía quebrada.

Estados Unidos es el país más endeudado del mundo. Tiene casi 17 millones de millones de dólares de deuda con el resto del mundo. Entonces vive del ahorro del planeta, del ahorro del pueblo griego, español, o francés.

Todos los países que guardan sus monedas de reserva en los bancos en dólares están financiando la economía norteamericana, y por eso el ciudadano norteamericano medio consume dos veces y medio sus ingresos. ¿Cómo se entiende eso? ¿Cómo una sociedad puede prosperar así? Solamente porque tiene la máquina de imprimir monedas. Cuando la situación económica es difícil, como ha pasado en los últimos eventos depresivos, el más reciente, el verano del 2008, la crisis financiera que después devino en crisis económica, se resolvió emitiendo monedas.

Ese es el negocio, el privilegio que le otorgó la famosa conferencia de Bretton Woods en el año 1944, cuando Estados Unidos emerge como la superpotencia después de que Europa y el resto del mundo, sobre todo Europa, está colapsada de la guerra. Básicamente con el financiamiento de toda la economía de guerra, emergió como gran potencia y lógicamente después se mantuvo como superpotencia.

Allí está la historia de la guerra fría, sin entrar en detalles. Hoy entendemos que es una potencia que va en declive desde ese punto de vista y vemos otra, que es el caso de China, una potencia económica que va  en ascenso, en puro avance.

Muchos políticos en Estados Unidos dicen que el bloqueo contra Cuba tiene que continuar, “porque Cuba no celebra elecciones”.

Es muy interesante que me hagas esa pregunta aquí en la cuna de la democracia occidental, viendo el Partenón como fondo de este encuentro.

Como sabes, antes surgió en las ciudades estados del actual territorio de Grecia ese concepto moderno de democracia, que partía de una sociedad en la que había 30 mil ciudadanos que tenían derechos, y había 300 mil que eran entre esclavos y ciudadanos sin derechos que vivían en este territorio. Entonces esa era la democracia occidental, los ciudadanos tenían la prerrogativa de ejercer los derechos civiles y políticos, pero los demás no tenían ninguno. Eran esclavos a los que básicamente ni siquiera se les pagaba, simple y llanamente vivían por un plato de comida y aparte sometidos a la represión brutal de una democracia que se imponía sobre la base de la fuerza, del poder económico de las élites del poder, que al final decidían esa democracia.

Después vino la evolución de la democracia en el mundo y tomaron como referencia esta experiencia griega.

Esa es la evolución del concepto de democracia que después cuando surge, cuando la burguesía la siente en Europa, sobre todo a partir de pensadores como John Locke o Charles Louis de Secondat, conocido  con el nombre del Barón de Montesquieu, que es el que plantea o esboza las nuevas visiones políticas revolucionarias, porque la burguesía en ese entonces fue revolucionaria, considerando que había un régimen feudal prevaleciente en Europa en condiciones de mucha precariedad. Los ciervos tenían un poco más de prerrogativas que los esclavos, pero con relación a la burguesía naciente, vieron en ese régimen social que no le convenía, sobre todo al desarrollo del capital, que era el fin de esa burguesía naciente. Estamos hablando en la Europa de la etapa de la ilustración, del desarrollo de la ciencia, de las artes, que empiezan a tomar fuerza, sobre todo a partir del siglo XV, XVI, XVII, y  coincide inclusive con el descubrimiento y la conquista por los europeos de América.

América no había que descubrirla, porque simple y llanamente América tenía a los indoamericanos, tenía a las personas que ya vivían allí, los originarios de la región que venían de sociedades muy desarrolladas: los incas, los aztecas, los mayas. Tenían realmente sociedades desarrolladas, pero llegó la visión europeísta, la conquista devino entonces en una fuente supuestamente de avance y de crecimiento para la Europa medieval  y en esas circunstancias estas nuevas corrientes revolucionarias burguesas plantean una nueva perspectiva de democracia. Vamos a decir que intentan perfeccionar la democracia griega, y entonces se imponen la distribución de  poderes de Montesquieu, la separación de poderes entre ejecutivo, legislativo y judicial, a fin de buscar los balances y las contrapartidas necesarias para lograr que fuera efectivo el ejercicio del gobierno, el ejercicio de la democracia y que representara a los gobernados.

Ahora ¿eso pasó en la realidad?, ¿en la democracia burguesa fue realmente el ejercicio popular el que prevaleció? Se puede decir que en el siglo XXI esa democracia se intentó poner como referente la democracia norteamericana como la última y más acabada de las democracias, después de las experiencias europeas. Te voy a decir mi punto de vista sobre esa democracia que hoy vemos en estos países.

¿Podemos decir que las monarquías constitucionales europeas, esas que están en España o en Bélgica o en Inglaterra son democráticas? Esas que tienen cámaras superiores como la Cámara de los Lores en Inglaterra, que siguen representando todavía a la nobleza feudal inglesa en términos de atributos por encima de los representantes de las regiones, que son al final los representantes supuestamente electos por la población.

Entonces existen muchos mecanismos para preservar el poder de las clases pudientes, de las clases burguesas por encima de los poderes y los derechos del resto de la sociedad. Es una realidad. Eso se expresa de diversas maneras.

¿Cómo es posible que pueda ser un proceso democrático cuando se basa en el empleo del dinero? Si hay dinero entonces puede ser electo un senador o un representante. ¿Tú sabes cuánto cuesta ser electo un presidente en Estados Unidos? Las cifras record ya se han ido alcanzando, miles de millones, 2 mil, 3 mil, 4 mil millones, es lo que cuesta una campaña presidencial. ¿Cuánto cuesta la campaña de un senador? 80 o 90 millones de dólares o de un representante, 40 o 50 millones. ¿Eso es democracia realmente?

La experiencia cubana

Entonces nosotros hemos estado haciendo la experiencia cubana, que entendemos es la nuestra, no es que sea perfecta, pero ha sido ante todo contando con el pueblo de verdad, yendo a los orígenes de la verdadera democracia, que es la democracia que representa a los humildes, a los desposeídos, aquellos que son la inmensa mayoría de la población, aquellos que tienen el peso principal de la carga de la sociedad en cuanto al sentido de la producción, del sostenimiento de la producción de bienes y de servicios. No son los que viven de la especulación financiera.

¿Cómo hoy está estructurada la economía mundial? ¿Qué peso tiene hoy la especulación financiera en el desenvolvimiento económico del mundo? ¿Qué incidencia tiene en las crisis financieras que se han ido desatando cada vez con mayor severidad y ha afectado la mayor parte de los países del mundo?  El gran capital financiero, que ya no sólo es de un país, es transnacional, por eso responde a élites de poder y cuando hablo de élites de poder imperial en Estados Unidos, no me estoy refiriendo en modo alguno al pueblo norteamericano, ese pueblo noble, ese pueblo que siempre se ha movido por razones humanas, muchas veces ha estado dispuesto a entregar su sangre por ayudar a una causa justa, que ayudó contra el fascismo en alguna medida. Participaron  cientos de miles de norteamericanos en la lucha contra el fascismo en Europa o en otras causas.

Hay muchas personas muy buenas, y el pueblo cubano conoce al pueblo norteamericano, tuvimos expresiones de solidaridad del pueblo norteamericano en todas las etapas de la gesta independentistas del pueblo cubano.

Decíamos entonces que ese gran capital transnacional, en el que el gran capital norteamericano tiene un peso prominente, sobre todo por los flujos de capitales que maneja, es el que al final paga a los políticos que asumen el poder en ese país y en los países de occidente. ¿Qué Partido obrero, popular, campesino, puede pagar 80 o 90 millones de dólares por elegir a un senador, o 4 mil millones para elegir a un presidente? Solamente el gran capital puede pagar eso.

Por eso decimos que la democracia burguesa, tal y como se presenta, ha ido evolucionando en los últimos años en la democracia del dinero, y el dinero no es la expresión del sentido del soberano, que es el pueblo, el pueblo es el que tiene que decidir. La democracia cubana, es una democracia participativa, esa es la diferencia entre la democracia representativa burguesa y la democracia participativa cubana. Es una democracia en la que todo se le consulta al pueblo, es una democracia en la que cada aspecto que tiene decisión importante, que en la vida de la sociedad, del pueblo tiene impacto, se consulta.

En Cuba, pese a que hemos vivido los momentos más difíciles, no han existido políticas de ajuste neoliberales.

No he hablado con una sola persona en esta visita que no tenga opiniones muy serias sobre lo que están viviendo, que es el capitalismo moderno en Europa y la crisis general que ha provocado y la situación de precariedad social y de pobreza que ha generado. Hay un dato: más de la mitad de los jóvenes que están hoy en la poderosa Unión Europea no tienen trabajo.

¿Cómo se explica eso, cómo se le puede explicar eso a una familia que trabaja, que produce bienes y servicios? Los que producen el aceite de oliva que es una fuente de alimento principal en varios países europeos, que trabajan humildemente en la tierra, con un gran esfuerzo, y que sus poquitos recursos que tenían guardados en los bancos se le han hecho polvo. Esto ocurre debido a la inflación, a las políticas de ajustes. Simple y llanamente se ha depreciado sus pocas posesiones, han perdido sus propiedades, han perdido sus viviendas.

Nosotros tenemos mucha fe y mucha confianza en la democracia cubana, en la que hemos experimentado y repito, no decimos que es la mejor, no decimos que es el referente de nadie, es la nuestra. A nosotros nos ha funcionado y la mayor evidencia de ello es que hay una Revolución después de más de medio siglo enfrentando al imperio más poderoso, eso no ha pasado muchas veces en la historia.

Hay que decirlo así, nosotros tenemos la posición de total respeto por la historia, tenemos respeto por todas las experiencias de todos los países y nosotros tenemos la nuestra, pero lo cierto es que si la Revolución cubana no hubiese sido una gran democracia no hubiese subsistido ni un día en esa circunstancia.

Eso es posible con la consulta popular, con el intercambio con el pueblo. El ejemplo más reciente es cuando se discutieron en el último congreso del Partido Comunista de Cuba los Lineamientos de política económica y social que iban a trazar la dirección estratégica del país en los próximos años, para alcanzar ese socialismo próspero y sostenible que estamos aspirando. Eso fue discutido con toda la población.

En Cuba somos 11 millones de cubanos y alrededor de 8,7 millones participaron en los intercambios sobre esas proyecciones, para dar opiniones, criterios. Esas opiniones y criterios fueron tenidos en cuenta.

¿Si se dieran elecciones se pone fin al bloqueo contra Cuba?, ¿se podrían realizar elecciones en Cuba? Porque dicen que no se celebran elecciones, y que existe también el bloqueo contra Cuba.

Te das cuenta que es un contrasentido. El argumento de la agresión a un país para imponerle un sistema político que además es precario, que no ha dado ningún resultado, es un contrasentido. Entonces, el argumento es yo te bloqueo, porque tú no haces elecciones directas. Te estoy diciendo que más directas las nuestras no pueden ser y te las explico para que las conozcas y aparte son importantes para romper el estigma que ha creado justamente el imperialismo norteamericano y sus aliados con relación al sistema político cubano, eso hay que romperlo.

Tú mismo tienes una percepción no directa, no conoces los detalles y puedes pensar que no hay elecciones directas en Cuba. Sí, son directas y tú compáralas con la de los Estados Unidos o con el país que tú desees.

En Cuba la elección de los poderes del Estado emana del pueblo, primero de la reunión de los ciudadanos en la base. En Cuba se le dicen cuadras digamos a las cuadriculas de una  ciudad que son 100 por 100 metros, este es el término. Varias cuadras de vecinos que viven en un mismo lugar se reúnen en asambleas, eso está dispuesto por Ley, esos vecinos de manera libre escogen entre los propios vecinos quienes lo pueden representar, por sus atributos, porque son gente trabajadora, porque son gente buena, porque son gente limpia, pero no porque tienen dinero.

Lo más importante, es que los candidatos no son postulados por ningún partido, los postula el pueblo, no es como sucede hoy en la democracia burguesa que son los partidos políticos que hacen la lista de nominación. No, el pueblo que a nivel de base en una asamblea de vecinos sin que medie ningún centavo, se escoge,…mira este es el que más nos representa y siempre tiene que haber como mínimo dos candidatos y tantos como el pueblo proponga. Después, por elección popular es escogido el que queda, que lo llamamos delegado de circunscripción, y después se reúnen entre ellos y conforman lo que es la  Asamblea Municipal. Vamos a decir: un estadio superior político-administrativo, la Asamblea Municipal del Poder Popular, y esos electos por el pueblo conforman esa Asamblea y esa Asamblea es la que escoge los poderes del nivel municipal.

Se seleccionan todos los electos por el pueblo, quienes lo pueden representar a nivel de municipio. Así mismo pasa a nivel de provincia y cuando llega a nivel de nación se conforma la Asamblea Nacional del Poder Popular, por elección popular, en las que están nominadas todas las personas que el pueblo considere que tienen los atributos, el prestigio y la autoridad para poderlos gobernar.

La Asamblea Nacional elige los poderes superiores del Estado que es el Consejo de Estado, y el Consejo de Estado elige a los que dirigen la sociedad, al Presidente del Consejo de Estado y del Consejo de Ministros, a los Vicepresidentes del Consejo de Estado y de Ministros, esa es la máxima instancia del Estado que nombra el Gobierno, a partir de los electos por el pueblo que han sido electos en diversos niveles, porque vienen desde la base todos esos cargos que son electos a nivel nacional.

El Presidente del país, tiene que ser nominado en la base, en un municipio, no es que allá arriba se pone en una lista como ocurre en otros países. En la democracia burguesa los partidos introducen en su lista a cualquiera. Esa misma “democracia” que tiene que bloquear a Cuba para que cambie, para que haga elecciones directas.

Es importante que divulguemos esto, porque hay que romper ese estigma del que estamos hablando y es lo que pretende justificar la agresión contra mi país y ha permitido, durante 50 años, agredir a un pueblo que lo único que ha decidido, es escoger su destino, ha  querido dirigirse y ser soberano, ha querido ser independiente y no ha aceptado el dominio y la imposición de un imperio que ha intentado dominarlo más de medio siglo.

Por eso cuando se llega a este país, se lleva la admiración de cada ciudadano, porque hemos hablado con personas de derecha, de izquierda, de centro. Tanto a nivel de calle, como estructuras de localidades, varios alcaldes, varios gobernadores de regiones, como es el caso de Lamía y fue muy interesante hablar con ellos. Le dijimos que nosotros también estamos perfeccionando nuestra democracia, nuestro ejercicio del poder popular, porque entendemos que todo es perfectible  y  que todo es mejorable.

Lo que no aceptamos es que comparen nuestra democracia participativa con la democracia burguesa, que no ha resuelto nada a la humanidad y lo único que la ha llevado a situaciones de precariedad tremenda. Son conocidas las crisis medioambientales, alimentarias, hídricas, producto de la contaminación de las aguas, las pandemias que se van desatando en el mundo. ¿Producto de qué es eso? De que no se destinan recursos para esas cosas y se destinan recursos a la carrera armamentista que es la que pagan las potencias occidentales y derivan en un gran negocio.

¿El comunismo se ha aplicado en Cuba?

No, el comunismo es una aspiración aplicarlo, de hecho no se ha aplicado en ningún lugar. Es realmente una utopía todavía, es algo que cuando se concibió, los clásicos del marxismo hablaron del comunismo como una sociedad a la que debería aspirar la sociedad moderna. Una sociedad que realmente fuera totalmente justa, donde lo que mediara no fueran las relaciones de intercambio monetario, sino lo que primara fuera la necesidad de las personas, donde se pudieran satisfacer esas necesidades, donde existieran realmente condiciones de igualdad social, donde las personas no valieran más o menos según el dinero o la fortuna que detentaran, sino por el aporte a la sociedad.

O sea, que realmente prevalecieran aquellos que más aportaran a la sociedad y que la sociedad recibiera de las personas según sus capacidades, según el potencial de las personas para poder aportar a la sociedad, pero que no hubiera nadie desclasado, que no hubiera nadie realmente viviendo en condiciones precarias como lo ha impuesto el capitalismo, donde la gran parte de la humanidad vive en condiciones realmente graves.

Dentro de ello hay que decir que en los países del Sur o en continentes como África, existe una deuda tremenda de la humanidad ya que es uno de los más atrasados, de los que tienen hoy las pandemias peores.

Muchas veces las propias potencias europeas que los colonizaron no son capaces ni de ayudarlos. Cómo se entiende, que por ejemplo ahora con la crisis de la epidemia del Ébola en Liberia, en Sierra Leona, en Guinea Conakry, las potencias aquellas que los esquilmaron, que los colonizaron, no han tenido ni siquiera la capacidad de mandar médicos allí.

En algunos lugares han tenido que mandar militares, porque no han tenido ni siquiera médicos con la disposición de ir a arriesgar sus vidas para poder ayudar a esas personas que injustamente están pagando hoy las consecuencias de años de colonización.

Entonces, ¿cómo se entiende eso? Sin embargo,  países como Cuba, que tenemos situaciones difíciles a partir de la propia imposición del bloqueo y estos 50 años de agresión, cuando se dijo de ayudar a esos países ¿cuántos médicos levantaron las manos en Cuba para ayudar? 15 mil médicos, 15 mil, en sus casas han dicho “Estamos dispuestos a ir a jugarnos la vida para ayudar a esos países”.

Ese es el verdadero ejercicio de la medicina, ese es el cumplimiento del verdadero juramento hipocrático que hacen los médicos por defender la vida humana en cualquier circunstancia y no por razones políticas ni de ningún tipo, es por ayudar de verdad, eso es solidaridad de verdad. Por eso fue la presencia militar de Cuba en Angola, para ayudar a esos países a los que el neocolonialismo no quería quitarle las garras de encima, en muchos de ellos todavía en pleno siglo XX.

Después de que esos países lucharon al concluir la Segunda Guerra Mundial por su liberación, por quitarse las garras del colonialismo, de los mismos países que habían estado en la guerra, que habían sufrido el escarnio del fascismo en su propio pueblo, como Francia, como Inglaterra, en España, y que sin embargo seguían preservando sus colonias en África, a unos pocos kilómetros de ahí de la culta Europa, ¿Cómo se entiende eso, qué clase de sociedad, qué clase de democracia estamos viviendo o se estaba defendiendo?

Esas naciones, y digo los gobiernos y no los pueblos que sí son solidarios, los gobiernos casi todos de derecha no tuvieron ninguna actitud de apoyo real a esos países en el momento en que estaban saliendo de esa situación, que se estaban emancipando esas colonias, de la actitud colonial de esas potencias. En esas circunstancias es que se presenta la ayuda internacionalista cubana a África y murieron dos mil setenta y siete cubanos, ayudando a eliminar los rezagos del neocolonialismo en esas naciones y contribuyendo a acabar con el fin del apartheid, que era el régimen segregacionista y racista ese que tuvo a Mandela casi treinta años preso.

Lo mismo pasa hoy con los gobiernos de Israel. Estados Unidos era el que vetaba cualquier intento en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas por sancionar a esos gobiernos fascistas realmente, segregacionistas, racistas. Como ahora hace con Israel lo hacía entonces con Sudáfrica y llegaron a tener siete armas nucleares, ¿cómo las desarrollaron?, ¿Por qué Estados Unidos no actuó, como sí lo hizo con las famosas armas de destrucción masiva en Iraq, durante el gobierno de Bush, que después nunca aparecieron? Y provocaron la muerte a más de un millón de iraquíes.

Esas cosas no se han escrito, esas cosas hay que decirlas, la realidad de la historia es lo más importante, no que se cuente o se distorsione que es lo que tienden a hacer los historiadores que tienen ante todo compromisos con las élites de poder.

En esas circunstancias el papel de Cuba contribuyó, con la vida de esos dos mil setenta y siete internacionalistas cubanos, con madres y familias enlutadas por haber perdido sus hijos en África, se logró la verdadera seguridad e independencia de Angola, se contribuyó, porque al final el pueblo angolano fue el que decidió eso, pero se contribuyó de manera determinante. Se logró asegurar la independencia de Namibia que después de años de una Resolución de Naciones Unidas indicándolo, siempre había sido desconocido por Sudáfrica y nunca las potencias occidentales habían presionado con eso.

Con la presencia cubana se contribuyó también a la seguridad y a la verdadera independencia de Namibia y el fin del apartheid en Sudáfrica, que es el modesto aporte que pudo hacer la presencia internacionalista militar cubana en África.

Entonces, la pregunta inicial, me preguntabas por el comunismo. El comunismo es una aspiración, es un ideal, es un sueño, es como cuando tú tienes un anhelo de algo que es muy deseado y que sería lo mejor, perfecto, pero es difícil construirlo, porque tiene que chocar todavía contra la naturaleza humana, contra el propio egoísmo humano, contra el egoísmo de esas élites que generalmente lo que buscan es asegurar sus intereses por encima de los intereses de sus naciones, de sus propios pueblos. Pero que son los que prevalecen, tienen poder económico, tienen poder político, tienen poder militar.

Por eso es que el comunismo sigue siendo una aspiración, pero en Cuba se está construyendo una sociedad socialista, vamos a decir que es una antesala de esa sociedad comunista que es una aspiración, difícil de lograr, pero es un anhelo que vale la pena luchar por él. Pero el socialismo va superando determinadas dificultades, trabajando en función de tratar de lograr complementariedad social, avances sociales, que realmente sea una sociedad donde todos mejoren, no que sólo mejoren unas élites y empeoren los demás.

Es sabido lo excluyentes que son las sociedades modernas y la diferencia de ingresos de los países del primer mundo. Allí está el caso de  Estados Unidos, donde un pequeño por ciento de la población detenta más del 60 por ciento del producto interno bruto en ese país. Lo mismo se da en la distribución de las riquezas en los demás países desarrollados, en Inglaterra, en Francia, en España, en Alemania.

¿Esa es la verdadera democracia?, no utilicemos el término democracia como un juego de palabras que es lo que se suele hacer, o como han pretendido hacer con los derechos humanos y los han utilizado como pretexto; esos mismos que violan los derechos humanos desde todas las perspectivas que te acabo de explicar, y entonces utilizan el recurso manido de los derechos humanos para decir sobre las naciones del Sur y sobre Cuba que … “no son sociedades democráticas, no se respetan los derechos humanos, no se respeta la libertad de expresión”. Oye, no hay nadie que hable más que los cubanos, que expresen lo que sienten que los cubanos, que sean más rebeldes y más revolucionarios que los cubanos.

Lo digo sin ningún tipo de chovinismo, porque soy cubano y me duelen las cosas que se dicen de mi pueblo, me siento con la responsabilidad de hablar con esta claridad y con franqueza. Estamos hablando dos latinoamericanos aquí en Grecia en estas circunstancias, ante un monumento de esa talla que ilustra lo que aspiró la humanidad en un momento determinado, a construir un modelo democrático y pienso que lo que hemos aportado poquito a poquito en esa democracia participativa ha contribuido a aproximarnos más al ideal de aquellos filósofos, de aquellos griegos que pensaron en cómo podía ser una sociedad justa, una sociedad que realmente representara los intereses del pueblo, nosotros nos hemos tratado de acercar desde la perspectiva latinoamericana y desde la perspectiva cubana.

Texto tomado de la publicación: http://www.resumenlatinoamericano.org

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Guerra cultural: La historia en la mira. Por: Suárez Ramos y Alina Martínez Triay

René González Barrios. Presidente del Instituto de Historia de Cuba.

René González Barrios. Presidente del Instituto de Historia de Cuba.

Estamos sometidos a una guerra —no menos peligrosa para nuestra sobrevivencia como nación— que se libra en el ámbito cultural e ideológico, y tiene a la historia como uno de sus blancos principales. Acerca de esta realidad y cómo contrarrestarla habló a Trabajadores el Máster en Ciencias René González Barrios, Presidente del Instituto de Historia de Cuba.

¿Por qué ese ataque a la historia?

Por supuesto que desacreditar la historia, los héroes nacionales, desmontar los símbolos y simplificar o satanizar las culturas autóctonas, forma parte de las tácticas a emplear en pos del objetivo estratégico de Estados Unidos de imponer su hegemonía.

El mundo vive hoy uno de los momentos de mayor tensión en la historia de la humanidad. Nunca un imperio llegó a alcanzar tal poderío global. Ese poder se extiende a los ámbitos militar, económico, tecnológico, y cultural. En  los albores del siglo XXI continúa siendo la primera potencia mundial, pero en todos, siente que cede importantes espacios a nuevas potencias emergentes que se consolidan día a día. China y Rusia constituyen hoy sus principales preocupaciones. América Latina, su traspatio seguro de ayer, se independiza por día. ¿Cómo contrarrestar la pérdida de influencia?

Poco después de concluida la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos desplegó toda la maquinaria estatal, con sus disímiles agencias, para imponer al mundo su modelo cultural y político. La guerra fría fue una conjugación de guerra de ideas y confrontación y puja bélica. En esa porfía resultaron victoriosos, y llegaron a pensar y propagar, que con la desaparición del llamado socialismo real, desaparecía la historia. Craso error. De todos modos, quien en lo adelante conculcase su proyecto hegemónico estaría condenado a enfrentarlo o correría el riesgo de desaparecer como nación. La historia reciente es sumamente elocuente. Ahí están los ejemplos de la ex Yugoslavia, de Iraq, Libia, Siria, por solo citar algunos casos.

En un planeta interconectado por las redes de Internet y cada día más dependiente de los escenarios virtuales, para la sobrevivencia de Estados Unidos como superpotencia global debe imponer a sus rivales no sus armas nucleares (inútiles desde el más elemental análisis de raciocinio humano, por las consecuencias de su empleo), sino su modelo cultural y a eso han apostado y seguirán apostando como su principal fortaleza.

Así lo hicieron contra el campo socialista y continúan haciéndolo hoy no solo contra potencias como China o Rusia, sino también contra estados árabes o latinoamericanos, como México, Venezuela o Bolivia, a las que tratan de imponer modelos totalmente ajenos a sus culturas milenarias.

Estados Unidos ha sido patria de grandes intelectuales, músicos, actores, artistas de la plástica y creadores de las más disímiles expresiones del arte y la ciencia, que han trascendido en el tiempo por su genialidad. Mark Twain, Ernest Hemingway, George Gershwin, Aaron Copland, Leonard Bernstein, Glenn Miller, Arthur Miller, Francis Ford Coppola, John Huston, Humphrey Bogart, Candice Bergen, Meryl Streep, Elvis Presley, Michael Jackson, Aretha Franklin, y cientos más. Esa cultura es universal y válida.

Sin embargo, la cultura chatarra que preconiza el consumismo, el individualismo, la violencia, el sexo, la prepotencia y el patrioterismo imperial, entre otros temas, son lascivas y tratan de imponer contagiosos modelos de hábitos y conductas ajenos a la realidad y a los intereses de los pueblos del planeta.

En este contexto, el desmontaje histórico a través de los soportes culturales, en especial el cine y la literatura, han sido armas perennes para la maquinaria política y cultural norteamericana. Puedo citar cualquiera de las versiones de la película El Álamo, para que aprecien a los invasores colonos tejanos como víctimas, y a los soldados mexicanos como villanos crueles e inescrupulosos.

El talento de Walt Disney, un verdadero genio del cine, fue utilizado por el imperio para introducir en sus filmes discursos y símbolos políticos anticomunistas.

La industria del cine estadounidense ha tergiversado históricamente la historia de Cuba. Tres ejemplos infames son: Mensaje a García, de Darryl Zanuk, donde aparece un teniente Rowan viviendo una aventura en la guerra de independencia de Cuba, que nunca vivió, y un general Calixto García agradeciendo de manera apasionada la intervención de EE.UU.; Santiago, protagonizada por Aland Ladd y Rossana Podestá, donde aparece en 1898 José Martí viviendo en un palacio con esclavos negros en Haití; o más cercana en la fecha, la película Che, protagonizada por el actor egipcio Omar Scharif, financiada, asesorada y producida por la CIA, a solo dos años del asesinato del Guerrillero Heroico.

La historia es una ciencia y los historiadores llegan a conclusiones después de serios y complejos análisis de fuentes y datos. Los estados sustentan sus proyectos nacionales en la fundamentación de su historia en el más amplio espectro y en el estudio de sus raíces. Atacar esta columna vertebral de la cultura política de un pueblo y desmembrarla, lleva inevitablemente a su destrucción. En el empleo de esta estrategia, el imperio norteamericano es experto.

En esa labor de desmontaje de la historia de Cuba, ¿en qué aspectos se hace hincapié y cuáles son los destinatarios principales?

En el caso de Cuba la estrategia norteamericana está orientada a deslegitimar a la Revolución cubana y nuestro proyecto socialista de nación. Estados Unidos, como imperio, en su egocentrismo hegemónico global, no puede perdonar los tremendos impactos de la Revolución cubana en la historia universal, en la segunda mitad del siglo XX y lo que va del XXI.

La Revolución en sí, ha sido un gran desafío; una prueba irrefutable del valor de las ideas y de la inteligencia de un pueblo junto a sus líderes. La Revolución cubana de 1959 es el resultado de la acumulación de los mejores valores, de los hijos de un país que vivió la más cruenta guerra continental del siglo XIX, y vio mutilado su derecho soberano a causa de la tutela impuesta por el naciente imperio que le arrebató la victoria. Generaciones de cubanos crecieron escuchando las prédicas patrióticas de sus maestros y reflexionando sobre las frustraciones del 98, de 1906, de 1933, de 1952.

La Revolución cubana se multiplicó en el África descolonizada; en Sudáfrica sin apartheid; en la nueva América revolucionaria y nacionalista que representan Venezuela, Bolivia, Ecuador, Nicaragua, Argentina; en las Antillas solidarias; en cada rincón del mundo donde un médico o un maestro cubano ha puesto su grano de arena para construir un mundo de justicia y solidaridad. Cada votación contra el bloqueo en la ONU es una muestra de la legitimidad de nuestro proyecto y del fracaso de la política imperial.

El imperio, impotente ante los logros, trabaja para insertar en las nuevas generaciones –principalmente en la juventud que como consecuencia de la genocida política del bloqueo ha vivido inmersa en inevitables limitaciones económicas–, gérmenes de desconfianza hacia la generación histórica que durante más de 55 años ha dirigido nuestro país.

Para ello edulcoran la década de los 50 como época de esplendor económico y supuesto boom de desarrollo nacional, y la figura de Fulgencio Batista como la de un estadista centrado en materializar un proyecto de desarrollo nacional integral y armonioso. Por supuesto, los cantores de estos sones no profundizan en las corruptelas, pobreza, demagogia política, altos índices de marginalidad y subdesarrollo del campo cubano, ni en los crímenes y desmanes que la represión batistiana desató en la isla.

No mencionan la ilegalidad del golpe de Estado del 10 de marzo y cuando recuerdan la fecha lo hacen para significar a Batista como el hombre que puso orden al pistolerismo desatado en la isla durante los Gobiernos auténticos.

El terrorista de origen cubano Carlos Alberto Montaner, ídolo de la intelectualidad contrarrevolucionaria de Miami, expresó el 20 de mayo del 2013 que había que desmontar la historia de la Revolución cubana, y en una conferencia de cerca de dos horas tergiversó a su antojo lo que la ciencia histórica ha construido a lo largo de muchos años. Este personaje, que no podrá analizar jamás de manera desprejuiciada el proceso histórico de la Revolución, es hoy uno de los abanderados del desmontaje. A él se unen decenas de sitios en Internet que propugnan la añoranza por el pasado capitalista, alaban a sus representantes y satanizan todo lo que tiene que ver con la Revolución, en especial a su liderazgo y a los miembros del PSP, antecedente directo del actual Partido Comunista de Cuba.

¿Qué influencia ejerce el estudio de la historia patria en el desarrollo político-ideológico de las nuevas generaciones? ¿Qué papel desempeñan las tradiciones patrióticas en ese propósito?

El sistema de educación en Cuba, en todos los niveles, prioriza la enseñanza de la historia de Cuba en primer lugar, y de América y Universal en segundo. La historia es una herramienta de valores y de enseñanzas, y un caudal de sabiduría y lecciones del que deben beber los ciudadanos de cada nación y los líderes políticos que conducen los destinos de los pueblos. No se puede gobernar con éxito siendo un ignorante que desconoce los orígenes de los procesos políticos, militares, sociales, culturales, que se acumulan en la vida de una nación. La historia se debe estudiar y promover desde la localidad a la región y al país; aprenderse, estudiarse y divulgarse en el hogar, el barrio, la localidad y la nación.

Nadie defiende lo que no conoce. Quien sea un ignorante en historia será inevitablemente un ignorante político fácilmente manipulable. La historia, en mi concepto, es sostén y pilar para la conformación de la ideología política y la defensa de la soberanía nacional. Para los jóvenes, su conocimiento e interpretación se yergue como una necesidad impostergable.

Dado que se impone una batalla en defensa de nuestra historia, ¿qué papel corresponde en ella a las instituciones encargadas de investigarla, enseñarla y divulgarla, y cómo lo están cumpliendo?

En nuestro país son varias las instituciones que trabajan la historia, desde diferentes perspectivas. La Academia de la Historia de Cuba, es un órgano consultivo que agrupa a prestigiosas autoridades de la historiografía nacional; a la Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado le corresponde preservar el patrimonio vinculado a José Martí y a la dirección de la Revolución Cubana, Fidel en primer lugar; la Unión de Historiadores de Cuba, como ONG, agrupa a todos los historiadores del país y trabaja en la investigación y promoción de la historia patria; las oficinas de las ciudades patrimoniales investigan y laboran en función de la preservación de los patrimonios locales; el Centro de Estudios Martianos se centra en la obra de José Martí, y el Centro de Estudios Militares en la historia militar, entre otros temas.

Las diferentes instituciones del país, a través de sus ministerios y de las iniciativas de sus directivos, estudian sus respectivas especialidades. Las universidades y sus facultades de Historia, despliegan un arduo trabajo de formación de profesionales y de investigación. El Instituto de Historia de Cuba tiene por razón social la investigación de la historia nacional y las instituciones vinculadas al ICRT también trabajan estos temas.

Pienso que somos muchos los que tratamos esta disciplina. El potencial es considerable. Hay conciencia del papel del historiador y de los retos que deparan los nuevos escenarios políticos en la isla, y se está trabajando, pero hay mucho que hacer. Deben dedicarse los recursos necesarios para la creación artística vinculada a la historia. Son escasos los filmes y materiales de TV que abordan, desde la ficción o el documental, las glorias de la patria. El dinero que se emplee con este fin nunca será malgastado. El trabajo político e ideológico tiene un alto costo económico. Quizás nos falten aún mayores coordinaciones, pero cada día se trabaja con mayor cohesión y unidad.

¿Cómo pueden los medios de comunicación contribuir más y mejor a esa importante batalla de pensamiento?

Los medios son esenciales. Vivimos tiempos donde la tecnología y la TV tienen un impacto muy fuerte en la psiquis de los hombres y mujeres del planeta. La comunicación es una ciencia y hay que trasmitir historia en cualquier medio y en todos los formatos posibles, desde los diseños y normas del consumo de información que marcan la modernidad.

Llamo la atención sobre la necesidad de que la historia ocupe mayores espacios en la prensa escrita o digital, y en la TV, el cine y el teatro. El tiempo es implacable, los grandes divulgadores de la historia, biológicamente envejecen, aunque no espiritualmente. Nadie imagina a otra persona que no sea Eusebio Leal hablando de La Habana. Él es el evangelio histórico vivo y, como historiador y genio de la oratoria, es imposible sustituirlo. En el imaginario popular se ha establecido la creencia de que la historia es real, cuando lo escuchan de la voz de Eusebio. Es un excelente comunicador y en cada intervención marca pautas de cómo trasmitirla de manera amena y convincente. Se necesitan soldados de las ideas y la palabra –y la acción–, como él.

En el país hay excelentes historiadores que saben, y comunican bien. Merecen espacios en los medios. Hay que trabajar con mayor unidad y creatividad, y privilegiar en el debate historiográfico, el análisis y la polémica. José Martí decía que la historia es un examen y un juicio, no una propaganda ni una excitación.

Pienso que, por diversas razones, estamos en un momento crucial de nuestra historia, sobre todo después del pasado 17 de diciembre de 2014. Se avecina, como nunca antes, una guerra de pensamiento. Irremediablemente, tenemos que ganarla, como dijera José Martí, a pensamiento.

¿Qué desafíos impone desde el punto de vista ideológico, el proceso de restablecimiento de relaciones diplomáticas con Estados Unidos?

Son muchos y varios los desafíos, el principal, en el cambio de visión que puede percibir un sector importante de nuestra población, que considere que llegamos a la normalidad y que llegó, para quedarse, una época de total armonía y concordia. Lo ideal sería que en lo adelante predominara la armonía, el diálogo constructivo y el intercambio franco y fructífero para nuestros pueblos. Lo real es que Estados Unidos no va a renunciar jamás a tratar de imponer su modelo hegemónico cultural y la idea de su modo de vida, al mundo, y muy especialmente a Cuba.

Cuando desaparezca el bloqueo y se eliminen todas las barreras a un intercambio soberano, se incrementarán los contactos entre nuestros pueblos. Ambos aprenderemos de ello, aunque debemos estar conscientes que Estados Unidos como potencia hegemónica, tratará de introducir por todas las vías y con todos los medios a su alcance, su proyecto de supremacía cultural.

Hubo un presidente de México que a fines del siglo XIX expresó, “pobre México, tan lejos de Dios y tan cerca de los Estados Unidos”. Era la expresión de impotencia ante la presión e injerencia en todos los aspectos de la vida de la hermana nación, del poderoso vecino.

Con frecuencia comento que la naturaleza colocó a nuestra isla en una posición privilegiada y no nos va a mover a otro lugar, por lo tanto debemos aprovechar nuestras fortalezas, que son muchas, para enfrentar los desafíos. Creo que nosotros estamos en un momento ventajoso, pues nuestro pueblo conoce, como pocos en el mundo, el precio de construir un estado soberano, totalmente independiente.

En 1960 el humorista cubano Marcos Behemaras publicó en la revista Mella un artículo humorístico en el que a manera de parodia, explicaba como en una operación de la CIA y el Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, habían vencido a la URSS con un desembarco aerotransportado de la 82 división, con puestos para vender Mac Donalds. Era una metáfora llena de simbolismo, que la historia, años después, validó. La guerra cultural y los modelos de vida consumista del imperio, impactaron en las conciencias de miles de personas en el campo socialista.

En nuestro caso, como sabemos por dónde viene el enemigo y con qué armas, tenemos una parte de la batalla ganada. Pero la guerra va a ser larga y compleja. Nunca como hoy, hay que viajar a las raíces y perpetuar el rico y plural acervo cultural de nuestra nación.

Recientemente una investigadora norteamericana de visita en Cuba, manifestaba a la corresponsal de Telesur en La Habana que le rogaba a los cubanos que no perdieran su cultura, su especial don de gentes y su historia; que lo que encontraban en Cuba no se hallaba en ningún otro rincón del mundo. Quizás fuese exceso de cariño por nuestro pueblo, pero me parece que es un lúcido mensaje de alarma contra la injerencia cultural que se avecina y la visión simbólica que sobre Cuba prima en el mundo. Un símbolo de hidalguía y honor.

¿Qué impacto pudiera tener en la población y especialmente en la juventud?

La juventud es el principal objetivo de la guerra cultural. Históricamente ha sido el blanco a impactar, sobre todo, por su naturaleza rebelde y cuestionadora. La estrategia actual, y lo vemos a diario en publicaciones y artículos que navegan por Internet, se trata de deslegitimar a la generación histórica de la revolución cubana, satanizarla, y contraponer a los jóvenes contra ella, con dudas y tergiversaciones. Son cientos los materiales de video de diferentes facturas y orígenes, no solo de Estados Unidos, que introducen sus venenosos discursos en nuestro país. Y los jóvenes son consumidores por excelencia de audiovisuales.

Confío mucho en la sabiduría y madurez de nuestra juventud. Como en todos los tiempos, en algunos los modelos consumistas, culturales e ideológicos del imperio, harán mella. En la mayoría no. Pensar de otro modo sería cuestionar la propia obra de la Revolución.

Fueron jóvenes los que atacaron el Moncada y vinieron en el Granma, y jóvenes también los de Girón, la Lucha Contra Bandidos, los alfabetizadores –casi niños-, nuestros internacionalistas, nuestros maestros, en fin, hemos construido en proyecto de nación de eterna juventud, sobre todo, teniendo en cuenta que nuestros longevos dirigentes, derrochan juventud como contagioso estado de ánimo.

¿Considera usted que este hecho demande un esfuerzo mayor por parte de los encargados de divulgar nuestra historia?  

Demanda un trabajo de gigantes en quienes enseñan, quienes divulgan y quienes investigan la historia. Es tiempo de marcha unida de estos tres frentes. En la unidad, está la clave de nuestra victoria. No tenemos otra opción que ganar esta batalla y dedicarle a ello los recursos necesarios, pero sobre todas las cosas, atención y talento, que hay bastante en nuestra gloriosa isla.

Texto tomado de la publicación: http://www.trabajadores.cu

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Pronunciamiento de la Red en Defensa de la Humanidad en solidaridad con Ayotzinapa.

Ayotzinapa “No están solos, la solidaridad de los pueblos los acompaña”

La Red de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales en Defensa de la Humanidad manifiesta nuevamente su plena solidaridad con los familiares, compañeros y compañeras de los normalistas de Ayotzinapa, y hace suyos los diez argumentos1 técnico-jurídicos por los cuales la investigación de las ejecuciones extra judiciales de seis personas, tres de ellas estudiantes, y la desaparición forzada de los 43 alumnos de la Escuela Normal, debe continuar abierta, frente a la decisión del Estado mexicano de dar por cerrado el caso.

Demostrando una alarmante insensibilidad, el gobierno de Enrique Peña Nieto, a través del Procurador General de la República, informó a los medios de comunicación sobre los supuestos avances de las investigaciones antes que a los familiares, incurriendo con ello en una revictimización. Asimismo, se faltó al compromiso asumido por Peña Nieto de proporcionar a los abogados de los familiares copias de todas las actuaciones que obren en los expedientes consignados.

A cuatro meses del crimen de Estado y lesa humanidad no existe plena certeza científica acerca de lo ocurrido en Iguala, y reconocidos científicos han expresado dudas sobre las hipótesis de las autoridades mexicanas. No se aceptarán resultados hasta en tanto no sean ratificados por expertos independientes con las más altas calificaciones. En ese sentido, reiteramos la confianza en el Equipo Argentino de Antropología Forense y exigimos que se remuevan todos los obstáculos oficiales para que realicen su labor en condiciones óptimas.

Observamos que la Procuraduría depende en exceso de declaraciones efectuadas ante ministerio público por personas que fácilmente pudieron ser coaccionadas, pues es de todos conocido que en México la tortura es recurrente. Responsables materiales claves del crimen no han sido detenidos, mientras la Procuraduría no ha logrado, y tampoco sabemos si tiene voluntad para ello, que exista un solo juicio penal iniciado por el delito de desaparición forzada de personas, siendo esta la figura jurídica adecuada para encuadrar los hechos, y dado que este es un crimen de Estado.

Nos negamos a que se dé por concluida la investigación pues no se ha indagado la responsabilidad del Ejército pese a que hay en el expediente indicios de su complicidad con la delincuencia organizada. El Ejército sabía desde 2013 que los Guerreros Unidos controlaban la Policía de Iguala y Cocula, pese a lo cual las Fuerzas Armadas no investigaron a dichos delincuentes sino que antes bien les brindaron protección. No puede darse por concluida la investigación porque ni siquiera ha empezado el deslinde de responsabilidades sobre el entorno de corrupción política que desencadenó los hechos del 26 de septiembre. Está pendiente investigar a otros alcaldes, como el de Cocula, así como a otras autoridades del gobierno del estado de Guerrero y de la Federación.

La Red En Defensa de la Humanidad apoya la decisión de las familias de los desaparecidos de acudir a instancias internacionales como el Comité sobre la Desaparición Forzada de las Naciones Unidas, con sede en Ginebra, a denunciar lo que ocurre en México. Asimismo, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha designado un grupo de expertos que a la mayor brevedad deberá comenzar la verificación técnica de la investigación realizada por México; esta revisión es indispensable pues sabemos que encontrarán múltiples irregularidades.

La Red En Defensa de la Humanidad hace saber a los familiares, compañeras y compañeros de los estudiantes normalistas, y a todo el pueblo de México, que no están solos y que hacemos nuestra su lucha por la verdad y la justicia. La solidaridad, que es la ternura de los pueblos, los acompaña.

Red En Defensa de la Humanidad, 1 de febrero de 2015.

Texto tomado del blog: http://cubaendefensadelahumanidad.blogspot.com.es

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ReMine: una crónica fílmica con acento minero. Por: Octavio Fraga Guerra* (Video + imágenes)

ReMine 1En estos últimos años, España vive momentos de fragor. La “crisis” ha tocado los endebles cimientos de una sociedad capitalista, que sus gobernantes con sus políticas de recortes la han llevado a la cúspide de todas las miradas. La sociedad global está atenta a lo que acontece hoy en la geografía española.

A golpe de decretazos, han fracturado varias zonas de la economía, la sociedad y la cultura de un estado de muchas lenguas, que exhibe -entre otras- una crisis de valores. Esas medidas han lacerado el bienestar y el desarrollo de familias. De comunidades y regiones enteras, cuyos estratos poblacionales -marcados por la pobreza y el abandono- se ubican en el extremo de una alargada brecha ante una elite cada vez más pudiente, que concentra buena parte de las riquezas.

Desde el cinismo, estos vulgares empoderados, se exhiben en las revistas del glamour y la pasarela. Y lo hacen exponiendo ante las cámaras, sus lujosas residencias, sus coches de alta gama, sus viajes por paraísos exóticos y sus baratijas, que la propia sociedad y la historia han etiquetado como “joyas”.

En la periferia, en los bordes del centro, en los bancos de un parque, bajo un puente o en casa okupas, también habitan personas. Se cobijan con cartones, con mantas venidas de alguna parte. Llevan un carromato “tomado” de algún mercado y fisgonean los parajes de los contenedores de basuras o los depósitos del reciclado, para ver si la suerte les viste de gloria.

Otros, cansados de “buscar” empleo, cartones, chatarras o comidas que su letra avisa caducidad, exhiben un cartel, una palabra o una mano para pedir caridad, a los muchos otros. A los que tienen las costuras de los bolsillos rotos. Los que llegar a fin de mes les cuestas sacar cuentas y pensar en lo que resulta más apremiante para la sobrevivencia. Y de paso se acuerdan que no han pagado la luz, pues cuando llegaron a casa el reloj contador “ya se había detenido”. Y mientras tanto, mientras los gobernantes nos dicen que España va bien, no cesan de ejecutar desahucios en nombre del sacro santo “emprendedor”.

Mientras la ruta crítica se agiganta, -en otro carril-, se han desatado las mareas verdes y blancas, que en las plazas y calles de España han reivindicado el derecho a la educación y a la salud pública y gratuita. La han llenado hombres y mujeres que se han enfrentado a las políticas reaccionarias y neoliberales del gobierno derechitas del Partido Popular, que emergieron bajo las faldas de su antecesor, el Partido “Socialista Obrero” Español. En muchas de ellas estuve, por la llana coherencia de mis ideas y el sentido de la solidaridad que me asiste en tiempos en los que se ha de andar en brazo apretado.

Orgulloso, he formado parte de las marchas y actos que cada 14 de abril se convocan por la III República. Truncada por un golpe de estado perpetrado por el dictador, -auto titulado General-, el caudillo Francisco Franco. Responsable de la muerte de cientos de miles de españoles que anónimos, siguen  enterrados en campos y cunetas de una nación que gime por tanta sangre derramada. Son vidas mutiladas por la barbarie franquista que esperan un nicho de luz pues están vivos. La historia, la justicia y la memoria de los que no olvidan sus sueños mutilados, les abrazan como arboles encendidos para evitar que sean silencio. Silencio mordaz y perenne.

Con la majestuosa Marcha por la Dignidad, que tuvo su término en la madrileña Plaza de Colón, me llené de bríos y culturas. Me arropé con el espíritu de personas venidas de todas partes, de toda la geografía del Estado Español. Con palabras, canciones, banderas y pancartas abrumaron el alargado y elitista Paseo de la Castellana, que flaqueo ante una multitud compacta y sentida. Esa noche pude fotografiar la humanidad de un pueblo que los inmorales medios han osado criminalizar.

Esa misma noche, sentí tras mi espalda el zumbido de las balas de gomas, que desatadas irrumpieron contra una masa erguida y risueña. Vi el troquelar de porras que arremetieron contra los que estábamos en la punta del acto, para sembrar –una vez-, el miedo y el horror. Sus ejecutores, son policías “antidisturbios” apertrechados y cobijados con artefactos, cuyas envolturas asemejaban seres extraterrestres. Sus dianas fueron la ruptura de la paz contra los que allí estábamos en nombre de muchos. En aquel acto, el canto de un coro no pudo terminar los pliegos de un tema sentido y hondo. Hacia ellos también iba la furia, pues con sus sórdidas “herramientas” de quebrantar voces, le aplanaron los bríos y le reventaron las entrañas. Y es que la música necesita de aires limpios para que toque los pliegues de los que no tienen brazas.

Pero fue diferente con los mineros de Asturias venidos de las legendarias comarcas del carbón. Tras una larga marcha de kilómetros y carreteras acompañadas, “tomaron” la Puerta del Sol y las principales arterias de una ciudad curtida en los últimos tiempos, por manifestaciones y empeños. Por luchas empezadas y derrotas consumadas. Me contaron que fue una noche de emociones y llantos. De abrazos y desvelos. Los recibieron como lo que son, héroes de temple y pocas palabras. Hombres de manos alzadas cuyos puños apretados expresan la voluntad de hacer por la vida.

Yo los pude ver al día siguiente, en una mañana que no fue menos. Ellos no cabían en su asombro y lloraban. Portaban sus camisetas y sus cascos que traían el olor a humedades y a versos de negritud. Como esas marcas que dejan la noche cuando la luna no abraza. Nosotros nos oxigenamos con sus vastos ejemplos. Con su abierto y desenfadado espíritu de arremeter contra la injusticia.

Estar en Madrid esa mañana más allá de los confines de la Plaza de Cibeles, y tomar buena parte de la misma avenida elitista que la Marcha por la dignidad supo destronar, fue un desafío y una respuesta contra los poderes que viven en la soledad y en la penumbra. Y lo hacen, agazapados por entre los mismos desalmados que truncan los huesos y la esperanza. Con esas porras que parecen de negro metal.

Estos son parte de mis pretéritos recuerdos. Los tomo de “los armarios” donde guardo “posesiones” que han de ser compartidas. Son textos, imágenes, huellas o palabras enteras, que agrietan la desmemoria cuando esta se ensalza y se empeña en ser protagonista de la nada. Del vacío y la penumbra. Para que no se atiborre la vida con oropeles. O se imponga la ignorancia o el tópico hecho. Y es que cuando se afinca en las raíces aradas, habita cual si nada y nos intoxica el camino de los tiempos.

Con la memoria hemos de andar a cuestas. Y de memoria y de recuento me cobijé nuevamente al entrar en los escenarios, en sus más vitales personajes y en las historias de un filme documental, que escribe sobre esos mismos mineros que alzaron la voz y el puño. Un brazo erguido que señala contra las políticas de recortes y atropellos, venidas de una élite permeada de corruptela y sobres llenos.

Es un texto audiovisual que emergió hacia los profundos parajes de cuestas subterráneas y humedades. Una cámara que atizó los hechos vestidos de luz y penumbra. De llanto y empeños. El sobrio encuadre de una lente despejada, nos sumerge, nos afinca. Nos hace estar en el nicho de un espacio cerrado, o un campo descubierto. Y esos vértices también habitaron en esta obra mayor.

Los creadores de ReMine: El último movimiento obrero; se apropiaron de historias de vida. Tejieron crónicas, que hilvanadas sobre una “página en blanco” trazan narraciones sustantivas y construyen un documento. Un filme documental, donde los hechos son la carretera por donde avanza la puesta argumental y dramatúrgica. Donde las emociones y el llano gesto jerarquizan la verdad, las urgentes verdades que en esta ilustre pieza se cuentan. Y es que en ella también se fundan historias que al tomarlas nos abrazan como un gesto encendido.

El encierro de unos mineros inmersos en lo hondo de sus espacios vitales. La lucha desigual de hombres bañados por el carbón, “armados” con artefactos artesanales para defender sus derechos, cuyos escenarios son los parajes naturales que permean a una ciudad que agoniza. O las mujeres, heroicas mujeres que a tono con la obra de sus compañeros, hacen su parte del todo, para restablecer un derecho que transita escurridizo. Y en el centro, como un mapa por donde se va dibujando el filme. Los otros, los que tampoco aceptan la derrota. Son los mineros que han decidido andar por las cuestas y valles. Por los caminos, carreteras y largas avenidas, para poner en el centro de un país el verso vivo de la protesta. O la profunda fuerza de hacer por los suyos y también por todos. Estas son las cuatro rutas argumentales que construye el autor de este filme.

Marcos M. Merino, director del filme documental.

Marcos M. Merino, director del filme documental.

Marcos M. Merino, -quién también hace la fotografía- se implica con acierto en los pasos de cada uno de los protagonistas de esta gesta, que son muchos. Su cámara no se regodea en planos de estudio o afincados en algún vendaval de pertrechos venidos de las “nuevas tecnologías”. La realidad, el tiempo y el adverso trotar de los hechos que se van produciendo en estos singulares escenarios, -que son espacios vivos-, no aceptan la fotografía encartonada y cautiva. La pose de una cámara que pretende congelar ángulos de manual.

Su apuesta fotográfica la resuelve con una diversidad de encuadres y planos que fortalecen los perfiles simbólicos de un sólido documento. Un ir tomando partes que después integrarán un todo. El registrar un diálogo de hondura y sentimientos. El tomar nota de un gesto desatado, venido de la lógica evolución de subtramas propias de un conflicto medular. O una emoción significante que jerarquiza la magnitud y la fuerza de los que forman parte de un escenario tardío, -muchas veces apagado- y que el autor fílmico le da relieve. Todo ello, para recomponer esa realidad hecha cine con un matiz periodístico. Son crónicas reunidas desde los ardores de la retórica que el género documental sabe mostrar y el realizador de esta pieza, dibuja muy implicado.

Con denotada laboriosidad no cesa de tomarlo todo. Se afana en revelar la sórdida negritud de una mina de carbón que languidece. Nos muestra planos detalles del comienzo de una jornada de los mineros, en la que no se le escapa lo esencial de sus rutinas. Donde los rostros signados y el sonido ambiente, son parte de la “teatralidad”, para ser profundo verbo.

Es el prólogo de esta pieza que se descubre del todo, pero de a poco. Tan solo hace un giño –o muchos- para cautivar, para atrapar a los más desfasados lectores de un género audiovisual esencial. Un arte que ha de ser un libro de fotos, paginado para solidificar relatos que nos enriquezcan. Que nos haga pensar, y las venidas emociones que acontecen en una mágica pantalla, nos “destrone” la noche.

Los creadores de esta obra toman partido. Hacen su labor, humanizando y redimensionando un discurso, -todavía anclando en ciertas zonas de la sociedad española- en la que se pretende criminalizar las legítimas acciones de los mineros, que lucharon por sus derechos laborales.

Les acompañan en los avatares de una proeza, de muchas otras, en la que se afanan en visibilizar los actos de hombres que han tomado las cúpulas de las montañas colindantes. La acción participativa, es la de detener el tráfico de carreteras, que son parte esencial y recurrente de la “escenografía” de este filme. De alguna manera, hay una transmutación simbólica en esta puesta. Los protagonistas de ReMine: El último movimiento obrero, han “abandonado” los profundos entresijos de las minas del carbón, para hacerse ver en los escenarios naturales y urbanos, que son una alternativa para lograr sus empeños. Son un espacio a tomar por sus derechos conquistados.

La relación entre el equipo de realización y los mineros en estas atmósferas, parte del principio de acompañar, de estar en los momentos de valor significante. Las distancias entre protagonistas y creadores, delata una complicidad legítimamente aceptada. No me vale en una obra de este calibre y esta temática, una actitud aséptica, una pose imparcial. Estos son “dones” ajenos a la naturaleza del cine documental. En este arte documento parte de la esencial idea, por la defensa del punto de vista. Un criterio confundido o descafeinado en la que algunos sacan las banderas de la imparcialidad.

Cada ángulo, toma o encuadre. Los parlamentos revelados en estas escenas. La manera en que está resuelta esta parte vertebrada de la obra, confirma una intencionalidad de desarticular ese discurso vacio y acusatorio, que los “tradicionales” medios de comunicación de España, se empeñan en sembrar en la siques y el intelecto de sus lectores activos.

El sonido también tiene jerarquía y fundamento en este filme. Las resonancias de helicópteros que sobrevuelan ante la postura de los mineros enfrentados con decoro a las “autoridades”. El silbar de los artefactos artesanales construidos por los mineros, usados para defender su causa, su familia, su futuro. Los gritos de hombres airados ante las composturas violentas que son –más que nada- denotadas respuestas ante otro decretazo. Todas ellas y muchas otras, construyen una rica atmósfera de vitalidad. De encuentros que revelan la crudeza, la pasión y el altruismo de actores sociales, modelados en las entrañas de la tierra. En la negritud de las minas de carbón.

Las palabras son un monumento encendido en ReMine… Pero las palabras sin la voz, sin los tonos no son nada. Bajo el preludio del “suspenso”, del dejar para más tarde. Para cuando la obra vaya tomando cuerpo y garra, se va imbricando una subtrama estremecedora.

Un grupo de mineros, como parte de las acciones por la conquistas de sus derechos usurpados, apuestan por el encierro indefinido. Por estar bajo protesta en el corazón de la mina. Sin salir a la luz, sin revelar sus identidades, sus flaquezas. Es entonces que las palabras toman una dimensión viril, protagónica. Son diálogos con familiares o compañeros. Son pruebas de resistencia, de entereza, de necesario aplomo. Pues el llanto del ánimo del que está arriba, también vale. Eso queda registrado en esta pieza y lo hace, con acento de naturalidad y economía de las escenas dentro de las múltiples emociones que convergen en el esqueleto de este filme. Un texto urgente, claramente sustantivo.

El creador no se escaquea en mostrar las fragmentación de la sociedad española focalizado en la comunidad vecinal. Una verba entre mineros y trabajadores de otros sectores revelan esa verdad. Pero no se regodea en ese asunto, no es esencial en el cuerpo del filme. Registra el hecho y sigue su faena, acompañando a los que han apostado por la lucha obrera, por la reivindicación de sus derechos. Hace un contrapeso narrativo e incorpora en continuidad, una gran manifestación de los vecinos de la comarca que le acompañan bajo el himno de los mineros. El mismo himno que estremeció Madrid, cuando fue tomada por estos hombres. Hombres de voluntad y sentido del decoro.

En este encuentro se produce un punto de giro, una parada y sigue. La pieza recompone la historia de las luchas mineras y sus antecedentes, con imágenes de archivo de matriz fotográfica y videos que revelan los cromos negros, las ralladuras del tiempo. Es un recuento de la mejor tradición de estos hombres de bien. Es una incorporación de memorias e historia de estos trabajadores y trabajadoras, justo en el centro neurálgico de una obra despierta. Es una invitación a la reflexión, para mirar el futuro desde ese pasado presente.

La fotografía es deleite de planos y vivencias. La ruta da mucho para tomar lo que acontece entre andadas y paradas de descanso. En ella se muestra “otras caras no vistas”. La de gente sin nombre que se solidarizan con su causa. Transeúntes que les aplauden, que desatan el claxon de sus coches. Personas que en las riberas de las carreteras les esperan con agua, con víveres para darles ánimos, para procurarles impulso hasta su meta. O la peculiar secuencia de una banda de música que desata acordes para aliviar con sus tonadas la caminata de hombres cargados de amor.

Esas otras verdades están registradas y dimensionadas en el documental, estremeciendo la matriz de opinión que los mass media inmundos e ilegítimos del Estado Español, han inoculado y que demonizan la fuerza de sus acciones.

Las mujeres también son protagónicas en esta pieza. Están presentes en la contienda y lo hacen en paralelo a sus compañeros. Arman su propia ruta para expresar la indignación y la injusticia de un planazo venido de la mirada de gobernantes ciegos. Ellas también destronan las calles, las plazas, los espacios mineros. No están recogidas como “mujeres de bien”.

Estas cuatro “rutas” predominantes del documental. Estos cuatro ejes narrativos son montados por Ana Pfaff desde el paralelismo de las historias que se suceden casi al unísono. Y lo hace sin atiborrar la pantalla de planos indeseados. O escenas que tan solo podían regodear lo escrito y es que la sobriedad del discursos audiovisual. La pensada selección de los puntos simbólicos, junto a la banda sonora, -que no la incorpora superpuesta-, nos permite dimensionar y compartir las esencias de su puesta argumental. Como si fuéramos testigos cercanos de los hechos. Esa virtud es válida destacar, pues es clave para entender y sensibilizarnos con hechos, que desde la geografía son claramente remotos.

El dueto de Marta F. Crestelo y Marcos M. Merino, hacen obra con el guión. Una pieza permeada de lirismo, de acentos icónicos pensados y dispuestos en toda la ruta del filme. No se percibe una evolución por ciclos en ReMine. Nos atrapan sin paliativos en las emociones, en los “encuentros” entre mineros y las “autoridades” del orden.

Pero también, nos invitan a dialogar con los hechos, con la naturalidad de los diversos personajes que confluyen en esta obra que estremece. Que nos deja absortos en profundas reflexiones y nos invitan a reconducir nuestra mirada, más allá de nuestro ombligo. El cuidado en este apartado es esencial en cualquier obra audiovisual. Está solucionado con equilibrios argumentales, que constituye una de sus fortalezas.

ReMine: El último movimiento obrero, significa un punto de luz, una apuesta documental en tiempos donde la verdad anda prostituida. Su valor y sus esencias, se han de ver en este presente de batallas inconclusas y en el futuro, que sus creadores repiensan como parte de la lógica humana de la vida, de la humanidad toda. A fin de cuentas, el título de este filme no deja de ser una provocación.

Sinopsis

Mayo de 2012. España sufre la peor crisis económica de los últimos 70 años. La tristeza y el miedo paralizan a sus ciudadanos…a todos excepto a un grupo de trabajadores que han resistido al cambio durante décadas. Más de 4.000 mineros declaran una huelga indefinida contra los recortes históricos aprobados por el gobierno. Organizan a diario protestas de todo tipo para lograr la atención del gobierno: cortan carreteras, se encierran a 700 metros de profundidad, andan 500 kilómetros hasta Madrid…Pero ya nada es como antes…ni siquiera los supervivientes del último movimiento obrero.

Ficha técnica

Dirección y fotografía: Marcos M. Merino

Montaje: Ana Pfaff

Producción y guión: Marta F. Crestelo y Marcos M. Merino

Montaje de sonido: Óscar de Ávila

Etalonaje: Alicia Medina

Sonido directo: Marcos M. Merino

Mezclas de sonido: Sergio Testón

Estudio de mezclas: La Bocina

Asesores Musicales: Ismael González y Carlos Ibias

Grafismo: Pedro Balmaseda

Trailers: Elisa Cepedal

Documentación: Marta F. Crestelo y Marcos M. Merino

Traducción: Siân Jones, Marta F. Crestelo y Graeme Atkinson

Apoyo incondicional: Javier Bauluz / Miryam Pedrero.

http://reminedoc.com

 

*Editor del blog: http://cinereverso.org

Madrid, 30 de enero de 2015.

Trailer 3 ReMine, el último movimiento obrero from ReMine on Vimeo.

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