Diálogos

(VIDEO) “Apaga el sofá y enciende laTele”.

“Apaga el sofá y enciende laTele”.

Entrevista de la serie: “Otra televisión es posible”

Catalunya no podía estar al margen de esta carretera de entrevistas. La necesidad de “presentar” a los que hacen una TV en tiempos donde la mediocridad y el show televisivo copa las horas de pantalla, se  hace imprescindible.

Hay que darle espacio a otras miradas audiovisuales, a otras maneras de ver la trama de una televisión que se desmarca de los cánones tradicionales de los grandes medios de comunicación.

Somos lectores “forzosos” de una televisión reaccionaria, encartonada y embrutecedora, donde lo personal pasa a ser el eje central y el primer plano; y los efectos especiales el puzzle de un dominó, donde imperan –como parte esencial de un producto televisivo-, los derroteros de una “juerga” trasnochada, vulgar y anticultural.

“Conocido es” que las teles generalistas construidas como empresas no informan con veracidad, no desmenuzan nuestras realidades y la de otras latitudes con la profundidad y precisión, que exige el oficio de los que asumen el rol de ser comunicadores activos.

De estos y otros temas “hablé” con Silvia Cepero, Licenciada en Ciencias de la Comunicación y miembro del colectivo laTele. Productora, realizadora, guionista y presentadora del programa “Harticultura”, junto a Ibai S. Urbieta.

Silvia ha respondido a mi batería de preguntas con agudeza comedida. Destapa cada unos de los aciertos y rutas por construir de “su tele” -y con la misma fuerza-, se centra en los avatares que engloban los diversos ejes temáticos que confluyen en torno a este apasionante medio de comunicación. Sus argumentaciones son precisas, medulares y despampanantes.

La Asamblea por la Comunicación Social (ACS) es la plataforma de arrancada de vuestro proyecto televisivo. ¿Haznos una retrospectiva desde ese “empezar” hasta hoy?

L’ACS surgió en 2003, en el marco de las campañas contra la guerra de Irak y contra la Europa del Capital, recogiendo las experiencias en el ámbito de la comunicación de campañas anteriores, especialmente, la del Banco Mundial del 2001. En todos estos casos, se puso de manifiesto que había una confluencia de grupos y gente diversa en plataformas comunes y que era necesario disponer de medios propios, -en diferentes soportes-, para evitar las diferentes formas de censura que los mensajes de estos movimientos encontraban en los medios públicos y privados.

Unos 140 colectivos (grupos ecologistas, o vinculados a movimientos sociales de otros países, agrupaciones feministas, ONG de cooperación, asociaciones de vecinos, de jóvenes, grupos sindicales, cooperativas y colectivos de intercambio y consumo justo, grupos pacifistas, colectivos antiglobalización, colectivos de inmigrantes, asociaciones que trabajan en el ámbito de la comunicación, etc.) presentaron una solicitud al “Consell de l’Audiovisual de Catalunya” (CAC) pidiendo un canal de televisión y de radio, demanda que, -como era de esperar-, fue desestimada. A partir de aquí, se empezó a poner en marcha el proyecto de creación de una radio y una televisión que serían propiedad de una asamblea de colectivos y personas que asumirían la gestión y producción, y que trabajarían para eliminar las barreras legales.

El proyecto de creación de una radio topó con la oposición de las radios libre y finalmente se abandonó por parte de la ACS. El proyecto de creación de la tele, -más dificultoso técnicamente-, fue evolucionando poco a poco. Primero se hizo todo el diseño de herramientas informáticas, con la creación de programación libre de continuidad. Bajo el proyecto “Okupem les ones” (Okupemos las ondas) empezaron las emisiones en 2006 con carácter de prueba, y se fueron ampliando progresivamente. LaTele emitía en analógica  y cubría parte de Barcelona. Con el tiempo se empezó a pensar en el paso a la TDT, que podría dar mejor cobertura. Hasta que por fin se hizo posible y el pasado 1 de Abril del 2011 se empezó a emitir por TDT en el canal 37.

Paralelamente, se va trabajando en la crítica al sistema de medios y en la modificación del marco legal. Se van presentando enmiendas a la “Llei de l’Audiovisual de Catalunya”, adoptada en el 2005. Se denunció el concurso de licencias de FM que solo consideraba a las radios comerciales, denuncia desestimada por la CAC. Se presentaron enmiendas, -parcialmente aceptadas-, al proyecto de decreto para la regulación de la adjudicación de licencias para medios audiovisuales sin ánimo de lucro, que todavía no ha sido aprobado. También se han presentado enmiendas, -a través de la Red de Medios Comunitarios-, a la Ley Española del Audiovisual. Además, se han ido haciendo diversas jornadas y charlas de crítica al sistema de medios de comunicación hegemónico y de difusión de las alternativas de los medios libres y comunitarios.

Otro punto a destacar en la historia de la ACS es el proceso de sanción que le abrió la Generalitat en el 2007, que incluyó: Orden de precinto de los equipos y visita de la policía para ejecutarla- Recurso de la ACS contra el orden de precinto. No hubo respuesta.- Apertura del procedimiento sancionador, con una propuesta de multa de 60.000 euros- Recurso de la ACS desestimado, aunque nunca se ha ejecutado el orden de multa ni el cierre.

Ustedes se definen como un canal de televisión ciudadana. ¿Cómo se concreta este concepto en la práctica?

Cuando hablamos de televisión ciudadana nos referimos a una televisión que vive de y para los ciudadanos/as. Se trata de un canal de comunicación horizontal, de propiedad y gestión colectiva, por parte de las entidades, colectivos y particulares implicados en la transformación y crítica social. A día de hoy laTele se gestiona a través de asambleas abiertas a todo aquel o aquella que quiera participar, que tenga algo qué decir o aportar; sin la necesidad de ser un profesional o tener conocimientos específicos en comunicación audiovisual o periodismo.

En la actualidad somos un grupo fijo de unas 15 personas a las que se suman varios colaboradores, de diferentes ámbitos. Se habla de antirracismo, se habla de comida vegetariana, se habla de arte y cultura, de intervención social, se habla de punk, se hacen debates de actualidad, se pasan documentales y se emiten dibujos animados, entre otras cosas. Entre todos y todas participamos en la gestión y creación de contenidos. Además de que tenemos unos/as 200 socios/as que nos ayudan en la financiación.

El concepto de televisión ciudadana creo que entra también en los marcos de respeto hacia toda persona. No solo en los contenidos, si no en el proceso para hacer tele. Usamos programación libre e intentamos ser éticos en los modelos de financiación y de gestión. Responsabilizarnos en el proceso de hacer Tele, es un elemento imprescindible para ser una televisión ciudadana.

Aún así, cabe reconocer que quedan muchos temas por abordar. Nos encantaría poder hacer tele desde todas las realidades, explicadas desde sus propios protagonistas. Trabajamos por animar a todos aquellos y aquellas que todavía no hayan dado su voz. LaTele no se hace sola y creemos que solo entre todos conseguiremos comunicar de una manera representativa y justa.

¿Qué organizaciones sociales están vinculadas al trabajo que realizan y que rol juegan en la política editorial y en los contenidos que producen para los telespectadores?

Las organizaciones son diversas y con una vinculación diferente. Algunas más puntuales, algunas más sostenidas. Hay organizaciones variadas. Ha habido mucha vinculación con diferentes plataformas con motivo de movilizaciones (29S, 15M), también con grupos más estables que tienen producción de vídeos o que hacen muestras/concursos (attac tv, ecologistas en acción, SOS racisme, Telenoika, animalista tv, grupos de mujeres...). También contamos con colaboraciones más puntuales con otras entidades (Ingenieros sin fronteras, centros sociales, “forat de la vergonya”, asociaciones de vecinos, grupos activistas más informales).

LaTele también forma parte de la red de medios comunitarios de España que engloba radios y televisiones libres y comunitarias del estado español. Los objetivos de la ReMC son favorecer la coordinación entre estos proyectos a nivel legal, técnico y de contenidos.

LaTele se incluye dentro del “tercer sector” del audiovisual. ¿Tercer sector?

Sí, la legislación sobre el audiovisual reconoce dos sectores: el que denominamos público y el privado. El sector público es propiedad de la administración estatal, autonómica y local. Cada cuatro años se hacen elecciones y el nuevo gobierno utiliza los medios institucionales para hacer llegar su mensaje. El sector privado es propiedad de las grandes empresas con sus intereses políticos y sus dependencias publicitarias, que utilizan sus medios para influir en la opinión pública.

Pero estos no son los únicos sectores sociales, en la actualidad hay un tercer sector: cada vez más gente se organiza en ONG, asociaciones de vecinos, colectivos de base, redes, plataformas para reivindicaciones concretas… eso que llamamos sociedad civil. Cada vez nos cuesta más hablar cada cuatro años. No queremos  pedir permiso para hablar, para interpelar a los/las que gobiernan, para informarnos e informar, para crear nosotros/as mismos/as eso que nos entretiene. No solo queremos escuchar y ver: queremos hablar y ser vistos/as. Es por esto que reivindicamos que la legislación sobre el audiovisual reconozca nuestro (de todos/as) derecho a tener un espacio en las ondas: uno que sea de la gente, sin intermediarios; en el que tengamos acceso a decidir qué se programará; que nos de acceso a producir contenidos nosotros/as mismos/as; que podamos gestionar directamente.

Esto es lo que llamamos “tercer sector”, que sea propiedad directa de la sociedad civil. No entendemos este tercer sector como un lugar donde cada uno haga proselitismo de sus ideas e intereses, sino como un lugar donde la sociedad civil se agrupe, se organice, se vea enriquecida por sus diferencias y que reconozca a todos/as el derecho de expresarse.

¿Qué les diferencia de las tradicionales televisoras generalistas del panorama Catalán y Español?

Yo diría que el punto es la humanidad con la que se vive este proyecto. No hay protagonismo, no hay ego y todos/as trabajamos de manera totalmente voluntaria. La mayor parte de vídeos que hacemos para temas de actualidad son fruto de mucho trabajo y de mucha intensidad nunca se firma, ni aparece ningún autor/a. Hoy en día es difícil asumir el anonimato ya que parece que vivimos del mostrarnos. A todo eso sumarle el hecho de hacerlo sin cobrar. Creo que en laTele la intención es potenciar la colectividad y defender -de verdad- el valor de la expresión, la comunicación y la información.

Otra condena que vive el periodismo en la actualidad son las exigencias del tiempo. En laTele creemos en un rigor y entendemos que existe un compromiso por nuestra parte con todas aquellas personas que esperan de nosotros una respuesta informativa, de entretenimiento, etc. Y que nos jugamos nuestra credibilidad si no cumplimos plazos. Pero es una realidad que laTele -a día de hoy- no puede prometer unas parrillas tan cargadas como el resto de televisiones ni una inmediatez en cuanto a respuesta informativa se refiere, ni grandes superproducciones, puesto que nuestros recursos son muchos más limitados, pero a la vez creo que eso nos permite una naturalidad y sobretodo una autenticidad en lo que hacemos, que sin duda, marcan la diferencia.

Ustedes se rigen bajo siete principios que acogen como plataforma de trabajo. ¿Sería muy importante que le comentaras a los lectores estas ideas de cara a entender mejor “las reglas del juego” de vuestra TV?

Bueno, nuestros siete principios son: Socializar el conocimiento, tanto el conocimiento sobre los medios, como sobre otras cuestiones. Dar a conocer información que no sale en otros medios. Criticar y subvertir los modelos de comunicación dominantes. Romper la división o especialización emisor-receptor. Buscar una comunicación popular que no sea solo para los militantes. Adaptar la programación a los intereses o acontecimientos del momento. Conectar la información a la acción, a los sentimientos y a la realidad de los que escuchan.

He sabido que la manera de auto gestionar vuestra economía es a través de cuotas de socios, fiestas colectivas y venta de productos como DVD y camisetas. ¿Estas acciones dan para sostener LaTele como proyecto de comunicación social? ¿Qué otras iniciativas se han planteado desarrollar para sostener este proyecto comunicacional?

Bueno, el tema de la autogestión creo que es uno de nuestros grandes desafíos. LaTele, -como bien dices-, actualmente se mantiene gracias a lo que vamos consiguiendo en las fiestas, conciertos, algún merchandising y también la cuota de socios/as. Pero el tema de los socios/as no está siendo tarea fácil.

Nos damos cuenta de que mucha gente apoya el proyecto, pero por motivos varios cuesta que la gente lo apoye económicamente. Ahora mismo nuestra cuota para particulares es de 15 euros anuales ¡vaya, una cena y dos birras! o de 60 euros anuales para los colectivos. Es muy poquito teniendo en cuenta que laTele tiene unos costes, -solo por emisión-, muy elevados.

Podríamos limitarnos a aparecer por Internet, nos ahorraríamos el 90% de costes. De hecho, muchas de las personas que serían susceptibles de vernos y que les interesa el proyecto, asumen haber desistido de la oferta televisiva, pues no tienen aparato en casa. Pensamos que laTele tiene su razón de ser si llega a verse por la tele, -como su propio nombre indica-, y creemos que es desde allí dónde se necesita urgentemente un cambio de paradigma. Además, consideramos que hay un gran abanico de público que queda en la sombra del uso o acceso a Internet y que sería muy interesante rescatar a esa audiencia pasiva y sacarla de su prensa rosa. Como solemos decir: “Apaga el sofá y enciende la tele”.

Sí que planteamos nuevas vías de financiación, tras varios meses de debate ético, vamos a introducir pay-pal en nuestra web, consideramos que a lo mejor facilitando las donaciones por pequeñas que sean, van a dar resultado.

Después estamos pensando en dar formaciones, aprovechando nuestros conocimientos y nuestro material. Ahora estamos contentos porque hemos conseguido financiación a través de Verkami por Internet, para hacer un documental que acompañará a un libro que se va editar sobre el 15M junto con el grupo editorial “Llibres a Mida”, el “Setmanari de Comunicació Directa” y las cooperativas “La Ciutat Invisible” y “Claraboia Audiovisual” También barajamos la idea de presentar otro proyecto para financiar los costes de emisión con Verkami. Además, estamos pendientes de alguna que otra subvención por parte de colectivos de audiovisuales.

Es admirable –dada las condiciones materiales con las que trabajan- saber que sostienen trece programas de producción propia. ¿Me gustaría que nos comentaras sobre algunos de los programas más consolidados y como se materializa la producción en cada proceso de trabajo?

Uno de los programas más consolidados de laTele es un programa de Punk que se llama “Y tú qué miras gilipollas”. Incluye varias secciones que hacen recorrido dentro de la escena de punk de Barcelona y alrededores. Es el programa con más índice de visitantes por Internet y de audiencia por laTele que tenemos. Es quincenal y se emite los jueves a las 22h. Tiene dos presentadores y se trabaja en un equipo de cuatro personas.

“Directament” es otro programa que ya lleva tiempo funcionando. Se graba el directo de un grupo y se acompaña con el resumen de su discografía y trayectoria. Siempre se trata de grupos con contenidos que no dejan indiferente, y que van directos a la mente. Se emite los sábados a las 13:30h. Es quincenal, no hay presentador y el equipo lo componen dos personas.

Otro programa que ha salido hace poco y que empieza a consolidarse es “Harticultura”. Un programa que repasa los tangibles e intangibles del arte y cultura underground. Entre varias secciones hace un repaso de poesía, artes plásticas, artes escénicas, etc. Con colaboradores de fuera de Barcelona. Se emite los miércoles por la noche y es quincenal. Tiene dos presentadores. Un equipo de 2 personas y colaboradores.

También tenemos el espacio de debates, en el que se intentan hacer debates en plató sobre temas de actualidad. Se invita a personas expertas en el tema a debatir y se generan discusiones sin tapujos, que sirven de herramienta de contrainformación muy interesante. No tiene periodicidad fija, pero suelen tener muy buenos resultados cuando salen.

Los antispots son piezas que se van haciendo y son la subversión de los mensajes publicitarios. Sirven de reflexión sobre la publicidad actual.

Por último los vídeos de actualidad. Que es por lo que más se nos conoce. Cubrimos jornadas, manifestaciones, huelgas, concentraciones, etc. Hacemos montajes que suelen durar entre 15 y 30 minutos en los que resumimos lo ocurrido.

En Catalunya hay un potente movimiento audiovisual joven en torno al cine documental y al cortometraje de ficción. ¿Qué relación tiene LaTele con estos creadores?

Tenemos una estrecha relación con diferentes creadores de documentales y cortos, además intentamos estar al día de los festivales que se van haciendo, sobretodo de los más independientes. De hecho, gran parte de nuestra programación se nutre de material ya producido, material registrado siempre en creattive commons (el mismo registro que tienen todos nuestros videos). También intentamos relacionarnos con diferentes escuelas de cine, documental, etc. Para que cuenten con laTele para emitir sus proyectos.

El pasado mes de abril por ejemplo, se hizo un festival de cine anarquista en Barcelona que organizaban Aldarull y el Antic Teatre, y laTele estuvo haciendo un reportaje de las jornadas. Ahora vamos a emitir este mes de septiembre todo el material que se proyectó. Para este mes tenemos varias invitaciones a estrenos de nuevos documentales y un ciclo de cine indígena con el que vamos a montar algo, y estamos bastante intrigados/as.

¿Te atreverías a construir un pronóstico –de cara a los telespectadores-, donde lo que impera en el espectro de pantallas de la geografía española y en buena parte del mundo es la mediocridad, la banalidad y el show televisivo?

Bueno, el pronóstico es difícil e impredecible. Vivimos en un momento de éxtasis tecnológico y esto da lugar a la sobreinformación y a la multiplicidad de vías de expresión y de comunicación. Es cierto que la televisión como medio está muy estancada y se limita a ser una herramienta de inhibición social. Una de las posibilidades es que se extinga el uso de la tele como la conocemos hoy en día. Cada vez existe más la opción “a la carta” y la gente se está aficionando mucho a las series y a la ficción.

Es cierto que existe mucha mediocridad, banalidad y show no solo en televisión si no en la vida misma, y eso se ve reflejado probablemente en los medios. Pero creo que cada vez más gente es consciente del poder de manipulación de los medios masivos. El problema es que aún y así son muy pocos los que responden de manera responsable. También cabe reconocer que algunas cadenas que intentan desmarcarse de este tipo de contenidos fáciles y superficiales, nunca llegan a conseguir grandes índices de audiencia. La conclusión es que la gente está mal y por más que quiera culturizarse o informarse, lo que necesita es distraerse.

Uno de los mayores problemas es la dependencia de publicidad a la que están sujetas las cadenas de televisión, esto hace que se busquen modelos y formatos sencillos, morbosos y de atracción superficial para garantizar audiencias y así poder insertar tarifas de publicidad rentables en sus cadenas. Mientras el mundo siga regido por el capital, la televisión se seguirá usando como un medio de manipulación y de evasión, esclava del mercado y del sistema de poder. Es por eso que si algo debemos intentar desde los medios alternativos es que se despierten las conciencias, que la gente “se levante del sofá” y empiece a luchar por el derecho a vivir libremente.

En España se están viviendo momentos de ajuste económico que se están aplicando de manera progresiva. En Catalunya se está instrumentado de manera “ejemplar” que afecta a buena parte de la ciudadanía. ¿Cómo se inserta laTele en este escenario de convulsas realidades?

Sí, es una dura realidad que sentimos y convivimos desde laTele. Nuestra primera función es la de la contrainformación y la de la difusión. Llevamos apoyando la lucha contra los recortes desde el principio. Intentamos cubrir de manera explícita, -sin censura ni manipulación-, cualquier acción de denuncia y de queja que se haga al respeto. También abrimos espacio en laTele para emitir cualquier creación audiovisual que encare, afronte o contextualice el asunto. LaTele lucha por una justicia social, -es su razón de ser- y hacemos tanto cuanto podemos para estar grabando cada momento, editarlo y hacerlo llegar al mayor número de gente posible.

Nos alegra saber que en los últimos meses, -es los que parece- la ciudad ha despertado aunque no estamos seguros de qué manera. Mucha gente ha acudido a nosotros/as para ver los vídeos, para reconocer injusticias y abusos policiales, desmentir falsas informaciones y empaparse de la realidad tal y como es. Además hemos estado vinculados desde el primer día al movimiento 15M cubriendo y emitiendo en streamming las asambleas y trabajando con la comisión de audiovisuales en la elaboración de vídeos, tanto para hacer publicidad de acciones, como para cubrirlas a posteriori.

¿Por dónde se puede ver LaTele?

LaTele se puede ver en Barcelona y parte del Maresme -tenemos constancia que hasta Mataró seguro- en el canal 37 de la TDT, solo hay que resintonizar los canales y aparece latele.cat. En el caso de que no sea así hay que probar con una antena de cuernos, porque hay veces que es un problema de la antena colectiva. O desde cualquier lugar en www.latele.cat (estamos diseñando una nueva web que saldrá a mediados de octubre) y por nuestro canal online de www.bliptv.com

Muchas gracias y éxitos para laTele.

Nota: Cierro esta entrevista con un reportaje producido por laTele, que retrata el espíritu, la pasión y la irritación que vive el pueblo de Catalunya, ante los ajustes económicos y sociales instrumentados por el gobierno de Artur Mas. Estás políticas se están generalizando en toda la geografía del país ibérico, en temas tan medulares como la educación, la salud, la cultura o la seguridad social, acentuando la vulnerabilidad de los sectores sociales más desfavorecidos y contribuyendo a incrementar el número de parados.

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(VIDEO) Para Tele k, ¡Mucha mierda!

Entrevista de la serie: “Otra televisión es posible”

Conocí de Tele k en una mañana de conversación con Elena Aub, hija del intelectual y escritor Max Aub. Elena es de esas mujeres que sus palabras se tejen entre la memoria y el presente, que cuando las desmenuza se visten de futuro.

No falta una nota o un apunte de su diálogo, donde siempre se exhibe con ternura. Su labor como presidenta de la Fundación Max Aub, hacen de su tiempo un privilegio de vida para su “joven edad”.

Llevaba tiempo buscando materializar un proyecto de programa televisivo, dedicado a promover el cine documental iberoamericano y este –me decía ella-, podría ser un buen espacio.

El sueño es La cámara lúcida, que hoy es un hecho, una idea consumada. Pero no es mi intención “hablar” del programa que existe por la complicidad de muchos otros, entre tantos: los documentalistas. Tele k es el protagonista, es el eje de estas cuartillas que aspiran a acercarle a usted, más allá de la pantalla.

En la Calle Río Orinoco No 7 de Madrid, -en el popular barrio de Vallecas- se asienta nuestra casa, que acoge en un espacio de magia una parrilla de programación “diversa y hecha a mano”.

En la entrada casi siempre te recibe Elena, esa multifacética mujer que desde la producción “empuja carretas y carretones”, siempre va de maratón y siempre tiene algo que hacer. En la otra punta Silvia, una mujer de mirada pausada, acento de voz tranquilo envuelta entre papeles y llamadas propias de una gestora que pone al día los asuntos pedestres de la burocracia.

En el interior “pernocta” José Luis, rodeado de cables, muebles, sillas, atrezos y las más variopintas cámaras que huelen a museo antiguo. En una punta de su “habitáculo”, una suma de teles donde se pilla todo, “hasta los andares”. Para abordarlo hay que saber buscar “el momento adecuado” y es que el stress es su estado natural. Siempre tiene mucho que hacer y al final te saca de la manga lo que parecía imposible.

Tele k es una televisora de entornos, este “rompecabezas” lo conforman los más variados personajes ajenos a las etiquetas y el maquillaje rebuscado. Con ganas de hacer televisión se arropan en torno a ella empeñados en concebir cada semana una propuesta diferente, con la expresa voluntad de seguir colaborando distante de toda formula económica que lacere la esencia de sus orígenes.

Diecisiete programas conforman este ingenio audiovisual, que hacen posible que siga existiendo tras 18 años de trabajo construido desde la ética, desde la crítica constructiva, veraz y responsable, con su espacio insigne a la cabeza: La tuerka, esa tuerka que cada día, -de lunes a viernes-, aborda un tema, una noticia de última hora, un asunto que requiere todas nuestra atención y nos convoca a pensar.

Pero en todo proyecto de voluntades hay una cabeza, un jefe, un organizador de flujos e ideas. Por momentos Paco Pérez parece estar en otra galaxia, en otra dimensión del más allá. Pero lo “puedes encontrar” en su escritorio husmeando en su ordenador “la última noticia”. En la sala de trasmisiones supervisando los planos de cámara, o en el plató preparando detalles de la próxima trasmisión de su tuerka y -para no variar-, se va ajustando la corbata roja. O puede estar en la sala de montaje, ¡joder, se me olvidaba la sala de montaje! Esa sala de montaje que también puede ser espacio para reuniones o el aposento de mensajes para los que vamos cada semana a compartir con los televidentes una manera diferente de hacer televisión.

A fin de cuentas no es tan difícil encontrarlo, y es que nos movemos en poco más de 100 metros cuadrados. Por esta vez pude “atraparlo” para hacer una pausa desde el recuento, un diálogo sobre el presente y futuro de Tele k. Una entrevista para acercarlos a una televisión que se ha empeñado en seguir existiendo a pesar de la crisis.

Al final el dialogo se hizo en el plató, sentados en la mesa de La Tuerka, “bajo la atenta mirada” de las cámaras del plató que exhiben “diferentes estaturas, diferentes constituciones físicas, diferentes edades”, esas cámaras que son testigos de muchas horas de hacer haciendo.

-Remontémonos al año 1992, año de la fundación de Tele k. ¿Háblenos de los orígenes y cómo ha evolucionado hasta hoy?

En el año 1992 hicimos un proyecto donde participó mucha gente, muchos colectivos de desarrollo local para la zona del casco antiguo de Vallecas y se reflexionó sobre la importancia de dotar de un soporte de comunicación a ese proyecto de desarrollo, que iban a gestionar de manera colectiva e integral, asociaciones, voluntarios, etc, etc. Una experiencia donde el protagonismo lo tenía la sociedad civil, sobre las propias instituciones y el planteamiento era fundamentalmente acercar a una población con una problemática social bastante profunda, que ya se intuía como una sociedad de la información. Ese es el origen de Tele k.

Empezamos con muy pocos medios, se hizo una suscripción popular para poder dotarnos de los instrumentos mínimos para poder empezar a emitir, y a partir de ahí nace esta aventura.

Luego se puso en marcha la escuela de Tele k, la Escuela Audiovisual de Vallecas, que es un elemento muy importante –y ha sido-, dentro de este proyecto y poco a poco hemos ido creciendo, siempre con una línea muy clara, “dar voz a los que no la tienen, de favorecer a las minorías que no encuentran hueco en los grandes medios de comunicación, apoyar a los nuevos creadores, a los movimientos sociales y promover el desarrollo social, cultural, educativo de Vallecas y de otros barrios del sur de Madrid”.

-¿Cómo se relaciona una TV comunitaria como Tele k con su entorno más inmediato: el barrio obrero de Vallecas?

Tele k en si mismo forma parte de una federación vecinal de este ámbito comunitario como es Vallecas, -me refiero a FEDEKAS-. Digamos que una buena parte de las decisiones estratégicas descansan en un colectivo vecinal, -lo que es una federación de asociaciones-. Pero luego nuestra relación, nuestra ligazón es muy intensa, -de mutuo apoyo- y también de manera directa con la comunidad en la medida en que una parte importante que hace mover a esta pequeña maquinaria, son colectivos de video y voluntarios del barrio, que hacen aquí sus programas de manera independiente, de manera autónoma, dentro de las coordenadas y los principios inspiradores de Tele k.

-Nuestra tele tiene la virtud de compaginar su labor de comunicación con la escuela formadora de futuros trabajadores del audiovisual. ¿Cómo se complementan una con otras?

Es muy importante, nosotros no queremos ser estrictamente una emisora de televisión al uso. Nosotros queremos ser un proyecto más amplio, queremos ser una plataforma de comunicación que tenga presencia en diferentes soportes –no solo en la TDT-, sino también a través de medios que tienen una proyección que transciende lo local como es Tele k.

No es concebible Tele k sin la escuela. Somos un proyecto que abarca la comunicación y cada vez de una manera más global, más integrada, utilizando los nuevos instrumentos como es el internet y el aspecto de la formación es igual de importante.

No solo tiene importancia para nosotros comunicar mensajes minoritarios, -tanto si son representativos como relevantes-, sino también formar a las nuevas generaciones que vayan utilizando de manera activa, el video y la televisión como elemento, por un lado de transformación y por otro, de cara a una mejor inserción en el mercado laboral. Entonces nosotros somos escuela y medio de comunicación.

Las escuelas que existen en el estado español no emiten. Nosotros somos una escuela que forma y que emite. Los alumnos tienen unas prácticas que se materializa en nuestra tele. Una persona que sale de aquí formada, sale con “horas y horas de vuelo”, por lo tanto es un valor añadido muy importante en comparación con otras escuelas, que son un poco de “cartón-piedra”.

-Tele k atraviesa un momento delicado en términos económicos de cara a su futuro. ¿Cuáles son las formulas o estrategias para mantenerse dentro del espectro televisivo sin lacerar los principios que la fundaron?

Nosotros hemos tenido diferentes modelos y ahora estamos reinventando un nuevo modelo. Yo creo que la mayor aportación que ha hecho Tele k al campo de la comunicación en España y yo diría que en el mundo, es esa simbiosis de comunicación y formación. Modelo que hemos tenido la oportunidad de exportar a algunos países –fundamentalmente de América Latina- y ahora estamos tratando de poner en marcha una innovación que es asegurar la sostenibilidad de Tele k, a través de una “Asociación de amigos y amigas de la televisión”, cuya base sean los propios usuarios de nuestra televisión.

Usuarios en el sentido más amplio, aquellos que nos ven, aquellos que se identifican, o aquellos que tienen espacio para comunicar, estos serían el principal sostén. Estos son los que aseguran la columna vertebral del sostenimiento económico, junto con otras aportaciones como es el patrocinio de algunos contenidos. También cursos de la propia escuela, aunque tratamos que todos los cursos sean de manera gratuita, es decir que tengan una financiación de carácter público.

También estamos interesados en tener una plataforma de contenidos por internet, e incluso podamos tener publicidad por el número de usuarios únicos que podemos alcanzar, teniendo en cuenta la relevancia de los contenidos que nosotros producimos.

-En el decálogo de estilo de nuestra tele se defiende la idea de no aceptar una televisión convertida en espectáculo, idea generalizada y extendida en el panorama televisivo de España y buena parte del mundo. ¿Qué televisión defiende Tele k?

La televisión desde su nacimiento conceptualmente está ligada al ocio. Satisface fundamentalmente necesidades de ocio a la población y también es un instrumento del sistema económico imperante para incrementar el consumo, a través de una publicidad que llegue a todos.

Nosotros queremos ser una televisión alternativa –no a la televisión de espectáculo- sino a la televisión generalista. Queremos ser una televisión –para que se entienda- temática de lo local, de lo social y de lo cultural, sobre todo basándonos en la participación de la propia audiencia y de los colectivos sociales.

De la capacidad de producción que tiene ya la sociedad teniendo en cuenta el abaratamiento de los costes del material de producción, de los equipamientos de producción.

Hoy en día con un ordenador casero y con una cámara –con una Handycam- se pueden obtener productos importantes que pueden ser difundidos por Tele k. Queremos hacer un llamamiento para todos aquellos que graban videos, que graban informaciones, que graban noticias que sepan que Tele k tiene una plataforma de difusión en abierto.

-En algún momento usted ha comentado sobre acciones de colaboración con TV comunitarias de otras latitudes. ¿En que han consistido estas experiencias?

En una primera fase hemos seguido el modelo de Tele k, hemos hecho escuelas y hemos hecho emisoras. La emisora ha sido la consecuencia de una relación con colectivos, con comunidades social o culturalmente deprimidas en zonas de Bolivia, de Ecuador y de Chile.

En una primera fase lo que hemos hecho es formar –seguramente- a 100 personas pertenecientes a las comunidades quechua de Ecuador y Bolivia y de los suburbios de Santiago de Chile y partiendo de eso, montar las emisoras de televisión. Dos en lengua quechua, una que trasmite por internet (Runatv) -en Quito- otra en Cochabamba (Cocatv) –también en quechua-, y en Chile hemos puesto en marcha un par de emisoras.

Luego hemos dejado allí tres escuelas, tres centros de formación y previamente hemos formado a los docentes. Nos parecía que era mucho mejor que nosotros fuésemos allí periódicamente a formar, a capacitar a los capacitadores. Hubo un seminario aquí en Madrid y luego se construyeron las escuelas, que están funcionando a día de hoy igual que las emisoras, es la semilla que hemos dejado por América.

-¿Coméntenos de la campaña SOSTELEK?

Tele k está atravesando una crisis económica importante también de la crisis de algunos de los patrocinadores locales que teníamos y nos han dejado de patrocinar por la propia situación económica, y eran patrocinadores importantes. Esto nos impone hacer un llamamiento a los amigos y amigas de Tele k. Hemos creado la Asociación de amigos y amigas de Tele k, captación de donaciones, de festivales de música -que haremos en octubre-, todo con el objetivo de conseguir 500 socios.

La forma de hacerse socio es relativamente sencilla, es simplemente hacer una donación a través de la cuenta y rellenar el formulario de inscripción de socios que figura en la página www.sostelek.es

Muchas gracias Paco.

Nota: En muchos países, los actores, músicos y artistas del espectáculo se desean suerte antes de subir al escenario diciendo: “mucha mierda”. Las anécdotas que se entrecruzan en torno a esta expresión son muy variadas, en dependencia de cada país.

www.vallecas.org

Como ya es habitual en la serie de entrevista “Otra televisión es posible”, les dejo con una selección de los mejores momentos de una emisión del programa La Tuerka con uno de sus presentadores, Pablo Iglesias.

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(VIDEO) Hacia el video clip cubano

No recuerdo exactamente cuando hice esta entrevista, pero no tengo dudas que fue en los primeros años de dar a la luz el programa televisivo: Lucas, dedicado a promover el video clip cubano que dirige –tras 16 años de constancia- el realizador Orlando Cruzata. Este texto se publicó en la Revista El Caimán Barbudo, una de las más importantes de Cuba dentro del abanico de publicaciones culturales, dirigida por el periodista y trovador Fidel Díaz Castro.

Esta entrevista es un puente para acercar a los lectores al apasionante mundo del video clip cubano. No pretendo suplantar o competir con el crítico y ensayista cubano Rufo Caballero, -lamentablemente fallecido-, su capacidad de análisis y su instrumental lingüístico fue admirable. Esta primera entrega es la portada de una serie de trabajos que iré publicando regularmente. Tan solo aportaré apuntes que sirvan para “descubrir” los sabores de un género audiovisual nacido para quedarse. Acompaña este texto un clásico del documental: Now, del realizador cubano Santiago Álvarez, a quién se le atribuye ser el creador del video clip.

Título de la entrevista: ¿Quién es Lucas?

Dentro de la gama de “partículas” que conforman la promoción musical, el videoclip constituye uno de los aliados fundamentales del disco. Orlando Cruzata, director de programas de televisión como: En confianza, El sonido subterráneo, Espacio reservado y El patio de mi casa es… (“el programa de Lucas”), dedicado a este género, nos ofrece sus valoraciones.

— ¿Cuáles son los antecedentes del videoclip en Cuba y qué lo caracterizó en sus inicios?

—Yo siempre he dicho que Now no es para mí un videoclip. Lo que pasa es que tiene un montaje que, por su estructura, se acerca a lo que después vino a ser un tipo de videoclip más o menos experimental, que no cuenta una historia, pero con toda una secuencia de imágenes que va dando un mensaje. Es un referente bastante fuerte.

La obra en general de Santiago Álvarez, está muy cerca del videoclip por el propio montaje. Por ejemplo en JBL, todos los recursos que él utiliza, toda esa cosa del celuloide que se rompe, el recurso del fuera de foco… Era un realizador que tenía una visión de cómo alterar los lenguajes, y ese lenguaje se pone de moda veinte años después.

Por esa época hay que mencionar la propia obra de Rifat en la televisión, cómo él escogía secuencias en vivo, hacía toda una serie de efectos, recortaba y metía una cortina de botellas para reflejar la luz. No había video tape, pero es un antecedente de lo que puede, o pudo ser, el videoclip en Cuba. Eran varios que continuamente estaban experimentando con la imagen en los musicales. La propia obra de Pedraza Ginori, Cachito y otros directores de televisión.

Ahora, la estructura del videoclip, el concepto, se puede apreciar, por ejemplo, en Me quedé con ganas, de Ojedita; ya tenía la estructura de un videoclip, contaba una historia, tenía la intención de publicitar a un cantante, promoverlo. El videoclip, en su génesis es hacer vender el disco, por eso existe, por eso apareció.

Entonces, dentro de los antecedentes, la obra de todas esas personas jugaron un papel importante, sobre todo ese montaje de Santiago Álvarez. El propio cine de los 60, toda esa propuesta de Titón en La muerte de un burócrata, ese tipo de montaje que después nosotros asumimos.

Vinieron después otros intentos esporádicos como el video de Síntesis. Entonces se hicieron aquellas cosas con Donato Poveda en los 80. Ya había un  movimiento fuerte.

—¿De estos primeros videoclips, cuáles eran sus puntos en común, qué los caracterizaba, qué los identificaba?

—En un inicio, la principal característica era el mimetismo con el videoclip norteamericano, con historias muy simples. Luego se crea el taller de la Asociación Hermanos Saíz (AHS), en el 88, y aparecen varios muy interesantes, por ejemplo, los de Donato Poveda que realizó Tito Almanaque, sobre todo El eslabón perdido. Ya era un videoclip que tenía la intención de utilizar el tema de la ciencia-ficción, el tema de la realidad, la no realidad, la fantasía. La utilización de una especie de dibujo animado, le dio al género una diferencia. Ese hombre está loco, realizado también en los 80, con el tema de la guerra, la posible catástrofe nuclear. No eran banales. El taller de la AHS ayudó mucho y lo primero que se hizo allí fue con un tema de Moncada, Fundar una esperanza, realizado por Iván Ineuanzo y Eduardo González. Era bastante simple, pero el montaje ya era diferente. Había mayor agilidad, mayor ritmo y, sobre todo, se filmó con una cámara que se usó aquí en televisión, tenía CCD, no era de tubo. Poseía mayor sensibilidad, y entonces, por primera vez, se filmó sin ningún tipo de luz artificial el Malecón de noche. Fotográficamente fue una revolución formal, y también dentro de la edición. Solamente una ventana, de Camilo Hernández, con el grupo Mayohuacán, sembró pautas. Cuenta una historia muy humana, una historia del clandestinaje, de dos puntos, dos personajes. Una después de la Revolución, y esa misma pareja llevada treinta años antes, al cincuenta y pico. La lucha del clandestinaje, la lucha contra Batista, y a la vez la realidad de ese momento. Es una obra que todavía uno ve y siente que no ha perdido su riqueza, aunque desde el punto de vista formal tiene elementos que ya quedaron atrás. El videoclip tiene eso, es mutante. Está dirigido a un público desde 12 hasta 25 ó 26 años, que exige constantemente cambios. Si no cambias, ese lenguaje se vuelve caduco y no te ven, no se venden los discos.

Sin embargo, estos videos tú los ves y piensas: cómo en el año tal esos muchachos hicieron esto. Había una propuesta estética muy concreta en obras diferentes, dando la medida de que estos realizadores estaban buscando su propia forma de decir. Y es que el videoclip en ese momento, en Cuba, no tenía como principal objetivo vender un disco, ni tampoco promover al cantante, al artista. Era para los realizadores una manera de expresar, de hacer que los oyeran y los vieran; como decir: nosotros vemos el mundo audiovisual así. Esas fueron las características en esos primeros años 80.

—Para cerrar ese período… ¿qué elementos internacionales influyeron en el video cubano?

—El videoclip tiene tres principales formas de hacerse. Está el performado, la actuación editada del grupo, del cantante, escogiendo los mejores momentos del concierto. La otra es hacer una historia. Las historias de amor son prácticamente las mismas, las canciones son las mismas, los efectos humanos también. Por tanto, se entienden muy fácil y llegan a millones de personas sin que tú tengas que entender la letra, sin saber qué están hablando los personajes. Está, además, el videoclip que comentaba al principio, más experimental, de asociación de imágenes. El videoclip, desde su nacimiento, ha ido uniendo esas tres grandes formas y actualmente, por lo regular, las mezcla.

Aquí nadie vino a explicar cómo se hacía un videoclip. Nosotros veíamos lo que llegaba, lo más interesante. Había una influencia que era el mimetismo aquel banal, pero otras personas experimentaron. Cada cual buscaba la forma que más le interesaba, según su manera de ver la vida o su mundo audiovisual.

La generalidad de la población cubana no estaba acostumbrada a un ritmo tan vertiginoso: doscientos, trescientos planos, en un audiovisual que dura tres minutos, es una descarga bastante fuerte. Uno fue aprendiendo el lenguaje y la gente asumió el género.

También hubo influencias del video arte, que se realizaban aquí desde los años 60. Varios jóvenes de la Asociación Hermanos Saíz, como Enrique Álvarez, trabajaban muy cerca del video. Y la otra influencia era la propia cultura cubana, tan sólida, tan fuerte que no te puedes apartar de ella. Ese color, ese ritmo, esa gestualidad, eso es cubano.

—¿Me podrías acercar a lo que para ti sería el concepto de videoclip?

—Bueno, una vez yo leí que era la caotización de la imagen. Es un caos, pero un caos organizado. A veces la gente piensa que es romper por romper el orden. El verdadero realizador, el artista, sabe que no es romper por romper. Cuando eso aflora, sale toda esa caotización de la imagen. Aunque ya te digo, hay mucho que hacer, a medida que la tecnología se desarrolla, se descubren nuevas formas del mundo audiovisual. Yo pienso que es la gran victoria de la imagen, me gusta que sea así.

—Sin embargo he leído en varios textos, conceptualizar al videoclip como “genero audiovisual autónomo”. ¿Para Cruzata, hasta qué punto es totalmente cierta esta afirmación?

—El videoclip le debe a los grandes musicales del cine, al teatro musical, al propio musical de la televisión, a todas las artes; bebe de todo arte y de la propia realidad que rodea a los realizadores. Cuando aparece y se establece, irradia un lenguaje y cataliza todo el mundo audiovisual, el cine, la televisión, todo; incluso, al video arte, al más experimental, que se estaba haciendo en ese momento. Yo creo que cataliza los géneros.

Hay personas que dicen que el videoclip es el único aporte de la televisión a la historia del arte moderno, a la historia del arte de nuestro tiempo. Ese lenguaje empieza a aparecer en todo el mundo audiovisual. Incluso es incorporado, no solamente al mundo audiovisual, sino a toda forma de ver la vida. Se establece un juego, una relación de objeto-sujeto. Al aparecer ese objeto, empieza a aparecer un sujeto que necesita de ese objeto que en este caso es el videoclip. Yo pienso que es un género que ya no le debe a nada, al contrario, ha ido regando y haciendo que aparezca una forma de ver la vida. Claro, no es que se vea la vida desde el vídeo, no tanto. Digamos que alteró todo. Por ejemplo, un videoclip de los 80. Cuando tú ves uno del 85, y ves uno de los 90, se nota la diferencia de lenguaje. Ya no se utiliza este tipo de encuadre, ya no se utiliza la cámara lenta, o no se utiliza la disolvencia. Cinco años de diferencia y tú lo notas. El cambio es tan rápido, por el desarrollo tecnológico, es tan brusco todo, el Internet, la computación, todo eso que llegó a las grandes masas. Compara un videoclip del 99 con uno que se haya hecho en el 2001. Su objetivo es el mismo, pero la forma es increíble como cambia.

—Yo comparto contigo que el videoclip, es un género totalmente publicitario pero ¿cabe la posibilidad de que se convierta en una auténtica obra de arte y deje de ser publicitario?

—No sé por qué las palabras comercial y publicidad, hay personas que no las relacionan con una obra artística. Poniendo un ejemplo, quizás un poco tonto. Yo he visto spots publicitarios de la Coca Cola que son verdaderas obras de arte en el mundo de la publicidad. Hay arte en la forma en que se está pensando, en la forma en que se está diseñando la imagen, en la forma en que está editado, en la forma en que se utiliza el sonido, en la forma en que se utiliza la música, hay arte en eso. Hay un artista detrás, de lo contrario, no llega a las grandes masas.

El videoclip debe tener elementos artísticos muy bien hechos, si no es muy difícil que funcione. Claro, a veces se encuentran fórmulas estéticas que son verdaderas obras artísticas y esas fórmulas son como la punta que va hacia arriba. El viento que empuja el barco y sube al videoclip a otro nivel de creatividad, a otro nivel de forma. Cuando se comprueba que funcionó, creativamente, y pega, se establece en un momento dado como una meseta. Todo el mundo empieza a copiar eso, pero siempre hay un realizador que va a subir la parada estética.

Resumiendo, dentro del videoclip, hay verdaderas obras de arte, como lo hay en la publicidad y no se puede ver como un esquema, como algo cerrado. Yo pienso que hay cierto prejuicio.

El videoclip es comercial porque está hecho para vender, pero analicemos la obra en su conjunto, si hay una creatividad, si hay una búsqueda, si funciona. No se puede decir que todo lo comercial es malo.

Hablando del caso cubano, yo estoy seguro que si el disco de Liuba María Hevia, que incluye el tema Como un duende, se vendiera en pesos, se hubiera agotado porque viene acompañado de un excelente videoclip. Es una de las mejores cosas que hemos logrado en Cuba. Es un tema excelente. Ese disco se hubiera vendido muchísimo, pero hay un factor económico que atenta contra esto. Hay otros ejemplos de discos como el de Laíto, el de Eliades Ochoa, que se agotaron y eso que la gran mayoría de las personas no tienen acceso al disco, cuesta quince dólares. Esa es una cosa que frena en el caso de Cuba.

—Hablando de las disqueras, ¿cómo participa el videoclip en las instituciones del disco cubano?

—El videoclip forma parte de una industria, de la industria del disco. El vídeo no se comercializa y nadie va a comprarlo por sí mismo. Lo que se vende es el disco, el cantante, el artista. El negocio está en el disco. En los años 80 salían los discos: Querido Pablo, Unicornio. Yo recuerdo aquellas colas gigantes en la Moderna Poesía, en los lugares donde se vendían aquellos discos de placa, recuerdo incluso haber hecho cola para comprar los discos de Pablo, de Silvio. En esa etapa sí había un mercado del disco interno nuestro, funcionaba. Actualmente, por problemas económicos, los discos se venden a una moneda que no es accesible a todo el mundo, a un precio que promedia los quince dólares. Entonces las disqueras no ven que un videoclip le pueda resarcir, hasta cierto punto, una cantidad de dinero que invirtieron en hacer el disco.

En el mundo publicitario del artista, el disco, los conciertos, los póster, los pulóver, todo eso es para hacer vender a ese artista y el videoclip forma parte de esa publicidad. Por tanto la disquera invierte dinero para hacer el videoclip, para que su artista sea más conocido, más popular y sacarle dinero. En Cuba no existe ese mercado y la disquera no hace de eso una prioridad. Es una industria que constantemente está dando dinero, el disco da mucho dinero.

Actualmente cómo funciona esto. La mayoría de las disqueras ven alguna figura, algún disco con posibilidades de que se venda un poquito, que se compre un poquito más y lo promueven. Hay disqueras que tienen claro que en Cuba hay una intención cultural, por sobre todas las cosas. Se sabe que hay que vender el disco, pero en la política cultural del país hay una intención: promover los mejores valores que tenga la música, y hacia esos discos, se dirige un pequeño presupuesto.

El videoclip en el mundo se hace en cine, en treinta y cinco milímetros, setenta milímetros, super dieciséis, porque tiene una resolución de imagen muy grande, una definición de imagen muy grande necesaria en la competencia. Si la imagen no tiene impacto ya perdiste una parte de la batalla. Aquí tenemos muy pocas cámaras digitales, las que hay no son de puntería para competir en el mundo y cuando te digo competir, es poner nuestros videoclip, en las grandes cadenas del mundo. Entonces hay disqueras que hacen un trabajo bastante serio. Promueven esos discos a través del videoclip, con pocos recursos, pero que cuentan una buena historia y artísticamente son muy buenos, eso lo hemos comprobado. La otra parte fundamental es la promoción. Si tú no tienes dónde poner los videoclips, para qué hacerlos.

En Cuba, al no existir durante muchos años un espacio para el videoclip nacional, pues se detuvo. Aquel pequeño boom inicial se perdió, entre otras cosas, porque no existía un espacio. Ese espacio apareció en el 97, el programa de Lucas y a partir de ahí, por supuesto el eslabón que le faltaba, o uno de los eslabones que le faltaba, se completó. Hay un espacio, un seguimiento, un trabajo con el videoclip. Por lo menos hay promoción, se pone, se repone, se entrevista a los artistas y apareció más tarde el premio Lucas, que es otra parte importante de la promoción y un estímulo a la realización del videoclip. Por tanto, al existir el espacio, las disqueras se preocupan más por hacer el videoclip. Y no solamente las disqueras, aquí hay muchas agrupaciones y solistas que hacen su propio videoclip. A veces no tienen un disco, un disco completo, pero sí se preocupan por grabar un demo y enseguida hacerle un videoclip; por supuesto saben lo que significa eso desde el punto de vista promocional.

Cuando empezó Lucas, se hacían como 27 videoclips al año. Este año nosotros cerramos con 105 y hay una conciencia de hacer videoclip para la promoción.

En Cuba hay un interés promocional. Se nota que a la chabacanería se le va dando de lado. Se trata de promover lo mejor, tanto desde el punto de vista musical, como del punto de vista de la imagen. Hay un eslabón que se cierra, que hace que aparezca más videoclip en Cuba.

En el caso del videoclip cubano, hay varios factores que atentan. Primero las grandes transnacionales del disco no dejan que lo que nosotros hacemos aquí se promueva, eso está claro. Hay un bloqueo cultural que te frena. Hay discos aquí muy buenos, pero que están congelados por las transnacionales del disco, que están repartidas en siete grandes consorcios. Cuando sienten, que le van a hacer competencia a una figura que ellos tienen en el boom, te congelan el disco, y así ha pasado con muchos discos cubanos.

En el caso del videoclip, sucede eso en buena medida, y lo otro es la parte tecnológica. Para colocar un videoclip en las grandes cadenas hay una exigencia tecnológica, por eso hay que hacerlo en cine, en un equipo digital, que tenga una alta definición, trabajarlo en computadora.

Artísticamente puede ser muy bueno, pero si tecnológicamente es insuficiente, aparece una barrera que tenemos que saltar. Este obstáculo está vinculado al factor económico. Un videoclip hecho en cine, en Cuba puede costar seis mil dólares, que todavía sigue siendo más barato que en cualquier parte del mundo, pero hay que hacerlo. Esos trabajos no se van a colocar jamás en los grandes canales.

Recientemente yo estuve en los Estudios Abdala, y ellos están conscientes de eso. Si antes hacíamos 10 videoclips, —es un ejemplo— no creo que sea esta la cifra. Si antes hacían 10 videoclips de tres mil dólares, pues hagamos cinco de seis mil dólares y vamos a hacerlo en cine y vamos hacerlo con los equipos adecuados. Existe la tecnología en Cuba, existe el talento, lo que cuesta más.

Por ejemplo, el caso de Bamboleo, el videoclip está hecho en treinta y cinco milímetros. En blanco y negro. El realizador es un norteamericano, que es dueño de esa discográfica que se llama, Ahí namá. Tiene un nivel de relación en los Estados Unidos bastante amplio y por supuesto se paga, cumple con todas las normas tecnológicas. No es que sea muy creativo, está bien filmado, la foto se ve bien, eso es importante. Otro que hizo Arturo Soto de Carlos Varela, aquí se le ha dado poca promoción. Se ha puesto La Sonora, Maracas, en ese circuito latino. También está La descarga total, todos realizados en cine.

—Existe alguna fórmula, algún principio inviolable para que cumpla su papel social, en términos de realización.

—Existe esta especie de estructura, una especie de ABC. Eso existe, pero a partir de ahí no hay ningún tipo de esquema, no hay ningún tipo de fórmula. Tú puedes ser el más experimental de los realizadores, tú puedes ser el más vanguardia en tu proyección visual, pero la disquera te dice “a mi tú no me pones eso, porque yo quiero vender este disco y si no me sale la mulata aquí, la rumba aquí, la palma o el solar, eso para nosotros no vende”. Entonces los realizadores de videoclip, del mundo entero, y por supuesto en Cuba también, tienen que congeniar sus intenciones artísticas, sus intenciones creadoras, con la intención comercial pura de la discográfica. Esas empresas lo que quieren es vender el disco y no correr el riesgo de que la gente se pierda con una cosa muy de vanguardia. Aquí viene entonces el realizador y su dignidad: hasta dónde cede, si se convierte en un mercenario. Las cosas que estamos haciendo son precisamente en contra del facilísimo, en virtud de la creatividad.

En resumen, no existe ningún tipo de esquema, el videoclip es un género que está constantemente cambiando, buscando, porque tiene que llegar a su público.

Cuando tú haces un videoclip, tú tienes que comunicar como cualquier obra audiovisual. Hay ciertas y determinadas normas, dentro de la comunicación audiovisual, que tienes que cumplir, por muy alternativo, por muy de vanguardia que seas. Tienes que comunicar a millones de personas que ese cantante, ese grupo y ese disco, es lo mejor que hay. A partir de ahí todo es posible.

—Siempre se asocia el montaje lento con un mensaje digamos intenso y el montaje rápido, con el mensaje banal. ¿Eso es propio del videoclip o tú crees que sea general para el audiovisual?

—Yo creo que eso es un esquema. Yo no creo que el montaje lento guarde relación con imágenes profundas o que el montaje rápido está asociado a lo banal. La realidad te demuestra que es mentira. Por ejemplo, hay un videoclip como el de Gun‘s Rose, cuyo tema es la guerra y cómo el hombre ha ido destruyendo su propia vida, y tiene un montaje increíble, a una velocidad vertiginosa. Cuando tú ves eso, sientes que detrás hay un mensaje, estableces una empatía con ese mensaje y lo asimilas. Estés de acuerdo o no. Por otra parte, con montaje lento, he visto cosas muy estúpidas, muy frívolas, muy tontas. Eso es un esquema.

—Haciendo una reflexión de los últimos cinco años, yo he visto repeticiones por ejemplo de locaciones de La Habana Vieja, el malecón habanero, el Callejón de Harlem, las bailarinas y la fiesta como puesta en escena de la música popular. ¿Tú no crees que se impone la necesidad de un nuevo aire?

—El 2001, fue el año en que más videoclip se han hecho en Cuba, pero también fue el año de una meseta. Muchos de los realizadores, de gran creatividad en años anteriores, llegaron a una especie de meseta y ahí, la mayoría se acomodó. Hay fórmulas que funcionan, y hay quienes se establecen y entonces se repiten. Viene entonces lo que tú decías: las locaciones que se reiteran, las bailarinas eróticas, las mulatas. Se empiezan a repetir porque dan resultado para lo que quieren los productores del video y se establece un esquematismo.

En los videoclip que empiezan a aparecer en este año, ya se ven realizadores en busca de otra forma de decir, otra estética. Unos son muy alternativos, otros son muy clásicos, pero las historias son más complicadas, y bueno, se va a ver. Siempre habrá una especie de fórmula que se va a repetir, como pasa en todos los lugares asociados al disco, como pasa en todos los géneros artísticos. Hay realizadores que ya se comienzan a repetir y no salen de ahí, hay otros que empiezan a buscar otras formulas y la encuentran, otros no.

—Yo pienso que tiene que ver también con una falta de investigación que es quien alimenta a la creación.

—Yo creo en la investigación en el sentido de preocuparse por la búsqueda de nuevas formas de proyectar esa imagen. Investigación y también formación. Si te vas a dedicar hacer videoclip, como realizador, tienes que preocuparte cómo se hace el videoclip en el mundo, cómo lo hacen los europeos, cómo lo hacen los americanos, cómo lo hace América Latina, cómo lo hace el Caribe, cómo se ha hecho hasta este momento en Cuba. A partir de ahí, tú tienes una información hacia dónde va el videoclip. Hay un lenguaje que se va imponiendo. Me refiero a la velocidad en que se transforma el lenguaje del videoclip, y las búsquedas que constantemente tiene. Es decir, si tú a un joven le hablas como le hablabas en el año 95, ya le estás hablando en un lenguaje distinto. Por tanto, lo que le propongas, no te lo va a aceptar, o al menos, todo el mensaje no le va a llegar. Eso se aplica para el videoclip, para la propaganda política, para la propaganda publicitaria en general. A la vez que te empiezas a alejar de una generación en el lenguaje audiovisual, con el que tienes que hablar, empiezas a perder millones de personas, porque estamos hablando de algo que llega a millones de personas. En el videoclip pasa igual.

Si no renuevas tu lenguaje, si no actualizas tu lenguaje a la medida de tus posibilidades técnicas, económicas, artísticas, te vas quedando atrás. Nosotros los cubanos somos muy atrevidos y no nos gusta que nadie nos den adelante.

Recientemente vi los últimos vídeos que ha hecho Fundora en el exterior y se ve que él también se empieza a repetir. Aunque son vídeos muy bien hechos, en cine, como debe ser; con una imagen impecable, artísticamente bien, pero cuando tú ves la obra de Fundora, te das cuenta de que ha empezado… no digamos a repetir, está como en una meseta. No va hacia otro escalón de la creatividad. Quizás sea porque a la discográfica no le interesa que el creador sea un genio. Hay quien tiene su tope, hay un momento en que no da más.

Es curioso que me pongas como referente de investigación el propio videoclip. Yo estoy de acuerdo en su importancia, pero a mi criterio falta la plástica, la literatura, otras miradas de nuestra vida social, otras identidades.

El videoclip se nutre de todo, desde lo que hablamos en el camello, lo que nos pasó en la bodega, hasta tu preocupación como realizador de ver lo mejor del cine, lo mejor de la plástica, la literatura. Todo eso amplía tu capacidad como creador.

No es lo mismo una persona con un nivel cultural, una alta preocupación por elevar su preparación, su información, atento a lo mejor del cine americano, el cine europeo, con acceso directo a la información. El realizador debe de buscar, coincido contigo.

—¿Cuántos videoclip has realizado?

—Bueno entre Rudy y yo, que trabajamos juntos, hemos hecho noventa videoclips.

—¿Cómo funciona que dos directores trabajen juntos?

—Entre nosotros hay una amistad muy grande, que es lo principal. Hay una empatía estética. Nosotros entramos al mismo tiempo en la Asociación Hermanos Saíz, que no es una deuda pero una de las cosas de las que estoy agradecido, es la posibilidad que nos dio a muchos de los que empezábamos en ese momento, de hacer las primeras cositas. Yo siempre he dicho que hay que ser agradecido. Con Rudy hay una empatía estética, una forma de ver la vida audiovisual muy parecida. A veces yo hago un videoclip solo, porque Rudy, digamos, está filmando una novela, y tú no notas la diferencia. Por supuesto, siempre trabajamos juntos, discutimos en grupo las ideas y a la hora de editar ya todo el concepto está claro.

—¿Quién es Lucas?

—Para mí Lucas es como la posibilidad de demostrar qué nosotros podemos hacer dentro del mundo del videoclip, y dentro del mundo de la creación, cosas interesantes; que un programa de televisión puede arrastra masas, y a la vez ayudar a desarrollar el videoclip; que se pueden hacer espectáculos. Ahora, por ejemplo, estoy preparando una serie de conciertos, que le voy a poner Los conciertos de Lucas, que no tienen nada que ver con los videoclips; es como una imagen corporativa. Estuve viviendo como un año y pico en España y había un personaje humorístico que se llamaba Lucas y yo me reía con él. Cuando vine para Cuba, que comencé con el lío de echar para adelante los videoclips, un día yo le dije al conductor del programa en ese momento: —Mira chico, por qué cuando te despides, no dices “hasta luego Lucas”. A la semana había como siete u ocho personas llamando, preguntando quién es Lucas, qué cosa es Lucas. Bueno, ya después lo conceptualizamos: Lucas tiene que ser eso, la posibilidad de crear, la posibilidad de que el videoclip cubano tenga un espacio, un nombre, una calidad, un respeto y el aporte que pueda dar al videoclip. Si tú desarrollas el videoclip, estás desarrollando la discografía, estás desarrollando la música, la estás promoviendo y la cultura cubana se engrandece.

—Yo percibo en la puesta en escena de El patio de mi casa es… una especie de ironía. ¿Compartes conmigo este concepto?

—Para mí la ironía es un acto de inteligencia, y dentro del humor es uno de los más refinados. Yo no soy una persona irónica, pero me gusta el humor irónico. De hecho, yo trabajé quince años con el grupo Nos y otros y uno de sus recursos era la ironía, aparte del absurdo. Yo siempre lo veo como una ironía… hay una ironía que hiere, incluso con el grupo a veces es verdad que nos pasábamos, pero no para herir a nadie, sino para que la gente entienda el juego. Es como un juego. Estoy de acuerdo contigo. Es una posición irónica, pero es una posición irónica desde el punto de vista del juego, sana. Para nada me considero una persona que tengan resquemores, ni odios. Yo decidí vivir aquí sin que nadie me obligara. He tenido la posibilidad de estar en lugares donde he podido hacer mi vida, sin embargo, trabajo aquí, me siento aquí como ser humano, sin ningún resquemor, sin ninguna frustración. Por tanto, la ironía la utilizo constantemente jugando; jugar con un símbolo, jugar con una frase, intertextualizar constantemente, destextualizar en otra parte. Por ejemplo, este año el agente Basterrechea, y es del programa una de las cosas que se le ha criticado. Gente que no entiende la intención. Claro, hubo momentos más irónicos que otros, sobre todo cuando estaba Edith Massola, cuando estaban juntos, había muchos chistes verbales en ese sentido. Si algún momento se me ha ido la mano, me puedo equivocar, como otro ser humano cualquiera. Por tanto ese es el juego, promocionar la música cubana, promocionar el videoclip, promocionar los jóvenes realizadores que empiezan y que la gente los conozca. Partiendo del videoclip, puedes descubrir que tú puedes realizar un buen dramatizado, un documental y el videoclip se presta para eso. Con pocos recursos, con una camarita VHS, que se ha puesto en el programa, que a veces no cumple todos los parámetros tecnológicos, pero vemos que hay una buena idea y se ha puesto en el programa y se le ha dado la posibilidad al realizador.

—¿Cuál es el futuro de Lucas?

—Dentro del videoclip cubano, tenemos en proyecto un programa de radio Lucas, donde hablaríamos de estos temas que se quedan a veces en el aire. Por ejemplo, hay muchas cosas sobre las que miembros del jurado de los Lucas, deberían opinar. Sería muy importante conocer la opinión de Rufo Caballero, Mario Masvidal y otros. No todos los jurados están de acuerdo con quien gana en los Lucas. Ellos votan por eso y no siempre coinciden y eso tú lo puedes hacer en un programa de radio. En la televisión lo principal es que la gente vea el videoclip, y si de contra tiene media hora a la semana, vas a meter a la gente hablando, por eso es importante en la radio este debate. Hay un público que te va a seguir. Está El Café Lucas, estamos trabajando para lograr un lugar que tenga esa atmósfera de Lucas, donde constantemente tú veas videoclip, donde los estrenos se hagan ahí, la prensa vea los estrenos en este espacio el día que se den a conocer. Que la presentación de los nominados sea en este lugar. Es decir, crear un espacio para los realizadores y su público.

Estamos a la espera de la aprobación, para empezar hacer un programa Lucas pero de participación. A mí siempre me han gustado los programas de participación. Dentro de la televisión es uno de los programas que más público arrastra, porque al ser humano le gusta competir. Este proyecto lo que hace es reforzar la labor de promoción del videoclip. Este programa servirá para saber más del videoclip cubano. Sería un programa mensual.

Queremos hacer conciertos de donde salgan discos, conciertos en estudio: dedicados al pop, al rock, a la música tradicional, a la música popular, hacer ocho conciertos de más o menos una hora. De estos conciertos sale el videoclip, sale el disco, queremos hacer un making de todo eso, cómo se fue filmando, lograr incluso una multimedia. Esto es parte de un proyecto que yo hice que se llama Fruta silvestre. Se va a tratar de que haya como una especie de espectáculo, sería muy interesante. Estamos trabajando con la página WEB de Lucas en Internet. Nos parece que puede jugar un papel importante. Todo forma parte de un proyecto, el Proyecto Lucas.

—Fleita Jarque, columnista de El País, definía al género como “expresión del empobrecimiento de la imagen, de clichés, superficialidad y falta de contenido”. ¿Encaja esta idea en el videoclip cubano?

—Puede haber tanto cliché, falta de contenido, superficialidad en una telenovela, como en una película, como en un libro, como en cualquier manifestación artística y hay mucha profundidad, mucha reflexión, mucha creatividad en películas, en poemas, en programas de televisión como lo puede haber en un videoclip. Estos esquemas de que lo comercial no puede ser profundo, no puede ser auténtico, no puede ser artístico, es un esquema que no es serio. Yo he visto videoclip que me han dejado una honda impresión emocional y me he sentido como ser humano muy bien. En el caso cubano se están viendo buenos ejemplos, es verdad que hay una meseta como te decía al principio, pero se ven propuestas excelentes que uno se siente orgulloso de que lo haya hecho un cubano y que haya obtenido ese nivel de realización. El videoclip ha hecho mucho por la música cubana.

 —¿Cuál es tu mayor insatisfacción como promotor del videoclip cubano?

Que el mundo cultural asuma que el videoclip es muy necesario.

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(VIDEO) Cubainformación, la semilla de la dignidad.

Entrevista de la serie: Otra televisión es posible

Para entender el origen de Cubainformación como espacio comunicacional hay que adentrarse en la historia de la Revolución Cubana de los últimos 52 años. Una nación que ha resistido y resiste un bloqueo comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos -vigente y activo-, con la develada aspiración de boicotear su avance y desarrollo.

El terrorismo ha sido práctica de sucesivas administraciones que lo apoyan, amparan y toleran. La muerte de 3478 cubanos y la incapacidad de por vida de otras 2099 son prueba de estos hechos. Estos actos bárbaros han sido perpetrados por la criminal, Agencia Central de Inteligencia (CIA), con la complicidad de los esbirros herederos de la “escuela” del dictador Fulgencio Batista.

La cronología de actos terroristas gestados y organizados contra Cuba desde los Estados Unidos, -en particular en Miami-, están registrado por los anales de la historia.

Pero el bloqueo y las acciones de guerra no son las únicas herramientas que emplean para intentar cambiar el sistema político, legitimado en referéndum democrático por el pueblo cubano.

Desde los años 60, una de las prácticas habituales para resquebrajar la fortaleza de la Revolución Cubana ha sido a través de sucesivas campañas de desinformación y manipulación informativa, que aspiran a generar un estado de opinión internacional sobre una Cuba inventada, sobre un país construido en la mente perversa de los que sueñan con cambiar la historia y el curso de una nación con dignidad, coraje y probada solidaridad humana.

Una marea de grandes empresas de comunicación –muchas de ellas asentadas en España-, desarrollan permanentes guerras mediáticas contra la Revolución Cubana, a tono con la política del gobierno de los Estados Unidos. Esta idea, está documentada de manera orgánica por el periodista español Pascual Serrano en su libro: Conjura contra Cuba (Euskadi-Cuba, 2009).

En los últimos años se han incrementado y fortalecido la fundación de Medios de Comunicación Alternativos tanto en España como en buena parte de América Latina, que en condiciones materiales incipientes o precarias, encaran una labor artesana y altruista en contra respuestas a estas empresas de comunicación, que ponen en circulación una suma de noticias manipuladas, envenenadas, de deliberadas omisiones y de groseras adjetivaciones que desvelan una falta de argumentos en un intento por hacer de sus ciudadanos, personas dóciles.

Cubainformación forma parte de esa gran red de medios alternativos, junto al activo movimiento de solidaridad con Cuba desplegado en toda la geografía de España, que hacen de su trabajo un permanente accionar para que la verdad se imponga.

Asentada en Bilbao, con una impresionante historia que amerita contar se teje por la trabajo de muchos hombres y mujeres, que hacen de su labor un compromiso con el pueblo cubano.

Para entrar en los avatares de este proyecto comunicativo, dialogo con su Coordinador José Manzaneda, realizador y guionista de TV y documentalista, quién ha impartido diversos cursos sobre video. De su filmografía señalar su último trabajo, el documental; El segundo desembarco: multinacionales españolas en América Latina (2010), producido por el Observatorio de Multinacionales de América Latina (OMAL).

-Buenos días José, muchas gracias por acceder a esta entrevista en la que aspiro acercar a los lectores, en torno a los Medios Audiovisuales en España llamados alternativos, término que entiendo desde la semántica pero me parece que nos autoexcluimos pues obviamente me siento parte.

Creo que se impone la pregunta de rigor. ¿En qué año se fundó Cubainformación, bajo qué condiciones y las razones que impulsaron ese primer momento?

Cubainformación nace el Primero de Mayo de 2007. Es una idea del equipo de Medios de Comunicación de la asociación vasca de amistad con Cuba, es decir, de Euskadi-Cuba, y producto de la oportunidad que nos plantea la aprobación de una partida económica para su lanzamiento, a través de un proyecto de sensibilización respaldado por una institución vasca.

Pero, desde el comienzo, Cubainformación nace con la vocación de ser una herramienta global, para todo el Movimiento de Solidaridad con la Revolución cubana, y no un altavoz de una asociación concreta. Pensábamos que teníamos que aprovechar la oportunidad para crear un recurso comunicativo de alcance lo más amplio posible, porque la guerra mediática contra Cuba tiene alcance mundial.

Y creamos este medio poniendo nuestros medios, conocimientos, aptitudes y militancia al servicio de las centenares de organizaciones solidarias con Cuba en el mundo, así como al servicio de la emigración cubana que mantiene posiciones patrióticas, revolucionarias, que se siente también víctima de la manipulación informativa y que quiere hacerla frente.

Ser “una brecha en el bloqueo mediático” a Cuba es nuestro objetivo, como reza nuestro eslogan. Es decir, trabajamos para hacer más visibles los logros impresionantes de Cuba en materia social que los media internacionales censuran y, sobre todo, para ofrecer argumentos informativos que pongan patas arriba las constantes mentiras y tergiversaciones que aquellos divulgan en su objetivo de demonizar el proceso socialista cubano.

-¿Háblanos un poco de los soportes que caracterizan a Cubainformación y como se articulan entre ellos?

Cubainformación es una televisión por Internet, de programación diaria, que se nutre de producción propia y de videos de otros canales amigos; un programa de radio semanal, que también es grabado en video para el canal de televisión; un periódico trimestral en papel, que se nutre de textos generados para los guiones de la televisión, de la transcripción de entrevistas grabadas y de otros materiales creados para papel; y de una web diaria de noticias y artículos.

-He leído en algunos medios, donde califican a Cubainformación con adjetivaciones de “pionera y referente” dentro del escenario de medios iberoamericanos. ¿A que le atribuyes la sentencia de estas palabras, sin dudas halagadoras y estimulantes?

Quizá la mayor aportación de Cubainformación es el trabajo de análisis de la manipulación informativa a través del formato de video. En varias secciones de TV por Internet, aportamos argumentos elaborados, de fácil comprensión y muy respaldados por datos, sobre el funcionamiento de la maquinaria de la mentira contra Cuba. Nuestro público busca fundamentalmente estos materiales.

Esto es clave, ya que hay mucha gente amiga de Cuba que no cuenta con los argumentos elaborados, resumidos y ordenados, para contrarrestar los mitos y mentiras sobre Cuba, en su círculo más cercano, de amigos, familiares o compañeros de trabajo. Los videos de Cubainformación ofrecen respuestas a cada campaña mediática, desde la comparación de informaciones que ofrecen esos mismos medios sobre la realidad de otros países. Y lo hacemos tratando de no caer en la exageración ni el triunfalismo, desde el sentido común, desde el reconocimiento de los grandes problemas que aún existen en la sociedad cubana.

Pero, por supuesto, Cubainformación es mucho más. Es un portal multiformato en el que encontrar centenares de entrevistas con voces censuradas por los media, son reportajes sobre la intensísima labor del Movimiento de Solidaridad con Cuba que los media ni mencionan, son artículos en profundidad que la gran prensa jamás publicará, son las voces de la emigración cubana que defiende a su país y rompe el tópico del “exilio” cubano construido por la maquinaria de la desinformación, etc.

-¿Cómo se sostienen económicamente?

Es Euskadi-Cuba la que, a través de la gestión de proyectos de sensibilización en instituciones públicas vascas, sostiene el proyecto. Esta asociación tiene una experiencia de muchos años en la formulación, gestión y desarrollo de proyectos, tanto de cooperación en Cuba, como de sensibilización. Euskadi-Cuba también aporta el local y una parte de los gastos de estructura.

-Es sorprendente la cantidad de colaboradores que están detrás de este gran proyecto comunicacional. ¿Cómo se articula el trabajo de ustedes con estas personas anónimas dada las condiciones tan difíciles en la que desarrollan su labor?

Son los tiempos de las redes, de Internet, de las redes sociales, del email. Hay colaboradores que no conocemos físicamente, aunque por supuesto cuentan con el respaldo del Movimiento de Solidaridad. Hay colaboradores y colaboradoras de numerosos lugares del mundo, desde Argentina hasta Ucrania, pasando por Estados Unidos o Reino Unido. Gente militante en organizaciones de solidaridad con Cuba, o cubanos y cubanas residentes en el exterior, pero también usuarios de Cubainformación que han decidido dar el paso y aportar su grano de arena en la batalla por otra información.

En Cubainformación hay unas 80 tareas que son cubiertas por personas voluntarias, desde su casa. Y las que implican presencia física, por supuesto, son llevadas a cabo por personas cercanas a la asociación Euskadi-Cuba, en su sede de Bilbao.

-Hablemos de estadísticas. ¿Cuántos televidentes ven la Tele como media en una semana de transmisión? ¿Es una limitación el hecho de que solo se pueda ver por internet para poder llegar a más “lectores televisivos”?

No existe comparación entre las posibilidades de audiencia de una TV en TDT y una web TV como la nuestra. Los grandes capitales controlan las primeras, e imponen su censura de informaciones y opiniones.

Por ello, a pesar de que consideramos exitosa nuestra experiencia hasta la fecha, seguimos formando parte del campo informativo marginal. Así es la “libertad de prensa”.

Nuestra web tiene varios miles de visitas al día, a las que debemos sumar las visitas de los materiales que producimos, a través de otras webs de información alternativa no especializada, generalista. Muchos de los videos de análisis de medios que producimos alcanzan varios miles de visitas en Kaos en la Red, en Rebelión, Librered, La República, Insurgente, Aporrea y muchos otros sitios.

Por otro lado, en You Tube, hay videos de Cubainformación que han llegado a alcanzar las 400.000 visitas.

Algunas producciones han sido también televisadas por canales públicos de Venezuela, ofreciéndonos una audiencia –en estos casos- que multiplica la de las visitas por Internet. Y ahora en Vive TV, canal público venezolano se emiten, casi semanalmente, videos de Cubainformación.

Si tenemos en cuenta que somos un portal muy especializado en una sola temática (Cuba y temas relacionados), no generalista, creemos que no está mal para empezar.

-Ustedes le solicitaron al estado Español la concesión de TDT para trasmitir en abierto y esta petición les fue negada. ¿Hubo alguna razón o argumento para esta negativa?

No lo hemos solicitado, porque sabemos que es imposible. No tenemos el capital para tener la infraestructura necesaria. Esto está al alcance solo de los grandes capitales, quienes, finalmente, imponen su modelo de información y sus filtros a las opiniones molestas. Es la libertad de empresa que nos presentan como libertad de prensa.

-En este mismo curso temático, en otro momento solicitaron un financiamiento que también les fue negado y sin embargo publicaciones de corte reaccionario, con perfil anticubano tuvieron el beneplácito del Estado Español. ¿Qué adjetivaciones y argumentaciones se podrían incorporar a esta “nueva respuesta” del Estado Español?

Sabíamos que nuestras posibilidades eran mínimas, pero aún así, presentamos nuestro proyecto a la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECID), dependiente del Gobierno español. Y lo hicimos en dos convocatorias. En ninguna de ellas nos aprobaron un solo euro.

Mientras, dos proyectos de la contrarrevolución cubana afincada en Madrid recibieron más de medio millón de euros. Es decir, el mensaje contra la Revolución, no solo cuenta con todos los grandes medios. Además, es complementado por la labor de distorsión informativa de las webs de una parte de la emigración cubana –la de la derecha y ultraderecha- que es apoyada directamente por el Gobierno español.

Curiosamente, el Gobierno cubano no emite comunicados de protesta por todo esto. Ni por la grosera política informativa de los medios españoles en Cuba, amparando a mercenarios y a terroristas.

-La labor que desarrolla Cubainformación, seguramente que ha estado acompañada de anécdotas. ¿Alguna para contar?

Por mencionar algunas.

El terrorista y contrarrevolucionario cubano Armando Valladares consiguió presionar, a través de su gabinete jurídico, al canal You Tube, hasta que éste censuró un video producido por Cubainformación y lo hizo desaparecer de todas las cuentas personales en el canal.

Otro video, que comparaba la represión real de la policía española con la actuación de la policía cubana al retirar sin violencia a las llamadas “Damas de blanco”, y que había recibido 40.000 visitas en apenas 5 días, fue retirado de You Tube a petición de varios militantes de la ultraderecha de Miami, y ahora solo es posible visionarlo si la persona usuaria cuenta con su propio espacio en el canal.

El diario derechista ABC de Sevilla nos dedicó 2 editoriales y 3 páginas con todo tipo de insultos y amenazas, tras la publicación en Cubainformación de varios videos que desmontaban, una por una, todas las mentiras del diario acerca del programa de alfabetización cubano “Yo sí puedo”, implementado en Sevilla con apoyo de Cuba.

Varios de nuestros videos han conseguido logros concretos importantes, pensamos, como la rectificación de algunos medios -todos públicos, curiosamente-. Un video nuestro encabezó una corriente de protesta hacia Televisión española, porque su periodista eliminó intencionadamente de su información sobre la epidemia de cólera en Haití el trabajo solidario de la brigada médica cubana. Las protestas hicieron que en un reportaje posterior TVE hablara sobre el papel de Cuba en Haití.

Varios videos de Cubainformación y centenares de emails de protesta a la redacción de la tertulia Pásalo, de Euskal Telebista, la televisión pública vasca, consiguieron que en dicho programa se desmintiera la supuesta “persecución y encarcelamiento de homosexuales” en Cuba, narrada con total descaro por su presentador en varios programas previos.

Pero, en ninguno de los casos –ni en el programa de Televisión Española ni en el de Euskal Telebista- se mencionó la existencia de los videos de análisis de Cubainformación, ni las protestas del público.

Por ello, podemos decir que nuestro trabajo es un trabajo desde las sombras. Desde las sombras del sistema mediático hegemónico que controla las informaciones y opiniones que llegan finalmente a la mayoría de la población y que conforman una realidad informativa coincidente con los intereses e ideología de los grandes poderes económicos y políticos.

Muchas gracias

Cierro esta entrevista con uno de los videos más significativos de Cubainformación comentado por José Manzaneda en esta entrevista, donde se denuncia la inaceptable omisión de Televisión Española sobre el papel del personal médico cubano en Haití, que cumple una importante labor humanitaria en ese desolado país.

www.cubainformacion.tv

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