Volver a casa. Por: Octavio Fraga Guerra*

IMG_0390En los próximos días regreso a mi casa. Una gran casa, también isla, que danza en un mar que le arropa siempre. Le abriga con sus frescos, sus metáforas. Le nutre de empeños y la besa toda. Y es que no termina de descubrirla cada vez que se encuentra con ella. Más bien persiste. La baña virtuoso con la sabia de la ternura. Con sus besos de dar. Los de la vida.

Hablo de una casa permeada por el salitre, los sueños y las ganas. Una gran morada de luz y verdes que arropa en tan poco espacio hidalguía, amor y encendidas palabras. Una nación de hombres y mujeres humildes. Altivos y solidarios. Fraguada por una encumbrada historia. Por la cultura que es esencial en una nación renovada. Por los retos, tesones y esperanzas de una Patria declaradamente orgullosa. Ella se empina ante dolor y el sacrificio de sus mejores hijos, cuya sublime inspiración es nuestro José Martí.

Nunca me fui de mi casa. La he llevado en mis cantos, en mis preguntas. En mis palabras y en todos mis tiempos. Orgulloso distingo cómo se empeña en fraguar los cerros de una América hermanada, declaradamente insumisa. Enfunda su sabia ante la voracidad de un imperio que languidece, a pesar de sus sinuosas y desesperadas arremetidas. Ante sus torpes e ineptos zarpazos, que por estos tiempos pretende vestirnos de trajes coloridos hechos para miradas ingenuas.

En esta contienda que ya supera medio siglo, no faltan los traidores, los oportunistas y los sin patria. A ellos debemos tratarlos como lo que son. Como viles mercenarios que se arriman al que mejor paga. Los veo gustosos en los brazos benefactores de quienes los exhiben como si de un producto de vidriera se tratara. Con esa pose frívola y manida revelan su verdadera esencia. Se alinean gustosos al último bocadillo. A la “nueva” estratagema desestabilizadora para justificar posturas sumisas y ruines, venidas de tierras extrañas.

Ante los incontables retos que aún nos apremian, comprendo cuanto falta por hacer para que el sueño de Simón Bolívar se multiplique por las faldas de la aurora, que desde el alba persiste iluminado. Con Nuestra América me junto, pues es mi otra patria. A ella me une el verbo, la historia y una elevada cultura que la colonia española mutiló en buena parte de su geografía. En nombre del oro, la enquistada monarquía y la “santa” religión, se materializaron auténticos genocidios que aún esperan por la disculpa de quienes siguen ignorando hechos pretéritos. No bastan más de cinco siglos de historia para olvidar tan descomunal injusticia. Resulta inaceptable inocular la desmemoria en nuestros pueblos, que resisten los apetitos
de los “nuevos” conquistadores.

Pero toca despedirse con toda la relatividad que esa palabra implica. De España me regreso. Otro gran pueblo del que recibí culturas, afectos y dolores. Y es que indigna ver como las mezquindades de los gobernantes de turno traicionan las esencias de una nación que fue República. Una República mutilada por el genocidio del dictador Francisco Franco. Al que nostálgicos del fascismo todavía le erigen monumentos, edulcoradas palabras y vertebrados homenajes.

Estas hermosas tierras fundadas desde la sabia y la leyenda del ilustre Don Quijote de la Mancha y su terrenal escudero Sancho Panza, harán encinta historia desde los firmamentos de la unidad y el valor de la vida. De esa vida, de la que también aprendí cuando se trata de amar a los que andan por estos predios, con los abrazos rotos. De ellos me traigo —bien adentro— no pocas heridas. Historias que han de quedar en el reposar del silencio. Y la convicción de que insulsos oropeles y el acumular objetos no hace la vida grande, la felicidad, ni el bregar de los sueños. Ellos me enseñaron, despojados del magisterio, cuanto se ha de hacer para que esta gran tierra herida sea de una vez, y por todas, el escenario viril de la vida.

Con gratitud pinto estas últimas palabras.

Mi agradecimiento al colectivo de Tele K, en especial a su director Paco Pérez. Que sin conocerme me abrió las puertas de un espacio cuya precariedad exigió esfuerzos. En él pude materializar más de sesenta programas televisivos dedicados a promover el cine documental iberoamericano. Una apuesta audiovisual que se fundó bajo el nombre de La cámara lúcida.

Todos mis afectos para la querida Asunción Valero. Militante de Partido Comunista Español y defensora sin dobleces de la Revolución Cubana, acogió en una primera etapa, en el histórico Ateneo de Madrid, La pupila documental. Un proyecto-escenario concebido para promover al filme verdad de nuestros pueblos. Una apuesta en franca interacción con un público cautivo, deseoso de disfrutar de “ese otro cine” desde los sabores del conocimiento. Este proyecto mutó con el tiempo para la librería Traficantes de Sueños. Para este colectivo mi más sentido abrazo.

Mi agradecimiento también, para los colectivos editoriales de las publicaciones digitales, asentadas en España, Cubainformación, Diario Octubre, El Comunista, La República Cultural, Tercera Información, Kaos en la Red y Rebelión, que dieron espacio a mis textos.

CineReverso, este blog, que seguirá bajo la atenta mirada de José Martí, está alojado en el escenario de Nodo50. Gracias a su colectivo goza de buena salud. Para ellos también mi reconocimiento y gratitud, por su anónima contribución a que este espacio de ideas se multiplique y sea visto hoy en 174 países. “Una invitación a la lectura desde la imagen” que ha superado la barrera de las 500 mil lecturas. Un nido de ideas progresistas, revolucionarias y antiimperialistas, donde han estado presente las notas de más de 250 articulistas de buena parte de nuestra geografía.

Dejo para el final a un gran colectivo y a una gran amiga.

Mi más sentido y sincero abrazo para los compañeros y compañeras del Movimiento de Solidaridad con la Revolución Cubana del Estado Español. Estos hombres y mujeres de honor hicieron posible, junto al pueblo cubano y a sus invictos líderes, el regreso de los Cinco antiterroristas cubanos presos injustamente en las cárceles de los Estados Unidos. Cinco hombres de altura que la Patria les otorgó la condición de Héroes de la República de Cuba. Para todos ellos mi más sentido abrazo.

A Elena Aub, -también comunista- le debo la presencia, la complicidad y la cercanía de estar siempre conmigo. A usted muchas gracias.

Madrid, 5 de junio de 2015.

*Editor del blog: http://cinereverso.org

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